Mi viajer favorito...Sudeste asiático

«El viaje más increíble que he hecho me llevó a recorrer 19 países durante un año»

Irán. Alicia Aradilla pintando en el desierto Dasht-e-Lut de Irán./
Irán. Alicia Aradilla pintando en el desierto Dasht-e-Lut de Irán.

No hace fotos durante sus viajes, pero los plasma en sus acuarelas, por eso en su maleta no faltan nunca las pinturas y un cuaderno, que se convierte en una máquina del tiempo con la que vuelve a cada destino con solo abrir sus páginas

Marisa García
MARISA GARCÍABadajoz

-¿Cuál ha sido su viaje favorito? ¿Cuándo lo hizo?

-Sin duda el viaje más increíble que he hecho es el que me llevó a recorrer 19 países durante todo un año, pasando por lugares como Irán, Mongolia, India, China, Japón y la mayor parte de los países del sudeste asiático, reflejándolos en mi cuaderno de viaje en acuarela. Tanto mi pareja como yo aparcamos nuestros trabajos para cumplir este sueño entre mayo de 2017 y junio de 2018.

-¿Volvería allí o es de las que siempre buscan destinos nuevos?

-Creo que hacer algo igual sería complicado pero no lo descarto en un futuro. Eso sí, cambiando de continente para seguir conociendo nuevos países. Podría repetir algún destino, pero el mundo es tan grande y hay tantas cosas por ver que una vida me resulta poco tiempo...

-¿A quién le recomendaría este viaje?

-A todo el mundo. Es una experiencia que te hace crecer como persona, no solo te abres a nuevas culturas y gente muy distinta, sino que te muestra una parte de ti que hasta entonces no conocías. El enriquecimiento personal es enorme.

-¿A dónde le gustaría ir si pudiera?

-¡A tantos sitios! Ver las pirámides de Egipto, pintar en el Machu Picchu, pasear por las calles de Nueva York...

-¿Cuál es el sitio que más le ha impresionado?

-Hay numerosos sitios que permanecerán en mi retina (y en las hojas de mis cuadernos) para siempre. Uno de ellos es el Taj Mahal, a pesar de haberlo visto en fotos emociona estar delante de esta joya de mármol blanco. El Gran Buda de Leshan en China, el cielo estrellado del desierto de Mongolia, la vida al caer la noche en la plaza de Isfahan en Irán, las ruinas de Angkor Wat en Camboya, el complejo de Bagan en Myanmar al amanecer, o caminar a solas por el monte Fushimi Inari en Japón.

-¿Cuántos viajes suele hacer al año?

-Antes viajaba una vez al año, pero ahora suelo hacer unos 6 o 7 viajes (por placer o por trabajo).

-¿Cuál es el lugar más raro que ha visitado?

-Uno de los lugares más peculiares que he visitado fue un templo en India llamado Karni Mata donde se veneran a más de 20.000 ratas. Allí estos roedores son sin duda los protagonistas, ya que se consideran sagrados. Para entrar tienes que descalzarte y resulta inevitable que estos pequeños animales que corretean por todo el edificio pasen por encima de tus pies. Dicen que hay tres cosas que dan buena suerte y una precisamente es esa, que una rata te toque, la otra es ver la única rata de color blanco que hay en el complejo y la tercera comer algo que haya sido mordisqueado por estos animales (algo que, por supuesto, no hice). Sin duda impone verlas beber de enormes tinajas llenas de leche...

«Hay sitios que permanecerán en mi retina, y en las hojas de mis cuadernos, para siempre, como el Taj Mahal»

-¿Qué tipo de viajera es? ¿De las que planifica o de las que va a la aventura?

-Me gusta planificar, pero después de un año viajando te das cuenta de que esto es imposible. La ventaja es que te acostumbras a que surjan imprevistos y aprendes a solucionarlos con más facilidad (y mejor humor).

-¿Y suele mirar comentarios sobre hoteles, restaurantes o destinos antes de reservar?

-La verdad es que sí. Ahora con los smartphones y el acceso a Internet tenemos decenas de aplicaciones al alcance de nuestras manos con miles de comentarios de otros viajeros que nos pueden servir de ayuda. Los blogs de viajes también son de gran utilidad, aunque al final hay situaciones en las que tienes que dejarte llevar por tu intuición. Hay que tener en cuenta que el viajero suele comentar precisamente las cosas negativas, por eso no hay que obsesionarse con todas las opiniones sino tenerlas como referencia.

Los cuadernos de Aradilla.
Los cuadernos de Aradilla.

-¿Qué tipo de viaje prefiere: los activos o los de relax?

-Que tengan las dos cosas. Me gusta tener momentos de descanso, como estar tumbada en la playa o tomando algo en la terraza de un bar, pero también busco que el destino me estimule culturalmente: monumentos, 'trekkings', museos, gastronomía... Creo que un equilibrio entre ambas partes es lo ideal.

-¿Mar, montaña o ciudad?

-Difícil elección. El mar es un destino que me relaja muchísimo, la montaña me invita a pintar el paisaje y la ciudad hace que todos los sentidos estén en alerta.

-¿Low cost o lujo?

-Soy más de low cost que de lujo pero creo que se puede disfrutar de las dos cosas, depende de la situación. Compartir alojamiento en un hostel con otros viajeros hace que estés abierto a conocer gente muy interesante y con tus mismas inquietudes, mientras que de vez en cuando disfrutar de la piscina de un resort te ayuda a descansar del propio viaje y a coger fuerzas para seguir con la aventura.

-¿Qué lugar visitó y quiso quedarse a vivir en él?

-Creo que Ubud (Bali) sería un destino perfecto para pasar en él una temporada... Pero para vivir me sigo quedando con España. Siempre digo que para cambiar de casa tienes que tener en cuenta estas tres cosas: ¡buena gente, buena comida y buen clima! Y que se den estos tres factores al mismo tiempo suele ser complicado.

-¿Qué viaje le ha defraudado y no recomendaría nunca?

-Ningún viaje me ha defraudado. De todos los destinos en los que he estado me llevo algo bueno. Algunos me han gustado mucho y otros se hicieron más lentos... Pero el solo hecho de viajar y todas las anécdotas que te llevas contigo hacen que hasta una mala experiencia valga la pena. En cualquier caso, evitaría las capitales de muchos países del Sudeste Asiático (como Manila, en Filipinas, o Yakarta, en Indonesia).

-¿Es la gastronomía una parte importante de su viaje?

-Sí, la gastronomía es algo que influye muchísimo en un viaje. Es parte fundamental de la cultura de un país.

-¿Qué plato recuerda de su viaje favorito?

-Tengo varios que recuerdo con mucho cariño y la boca se me hace agua cuando pienso en ellos. Una sopa de dumplings que probé en Shanghai, el Dum Aloo de un local de Delhi, el espectacular postre de Amán llamado Konafa y no puede faltar en mi lista una de mis frutas favoritas: el mangostán.

-¿Es de las que se atreve a probar de todo?

-Me gusta probar de todo pero tengo que reconocer que soy un poco cobarde y lo que hago es que se lo doy a probar primero a mi pareja. Él es el catador que luego me dice si algo me va a gustar o no es para nada de mi estilo...

-¿Le gusta hacer fotos de sus viajes? ¿Es de las que les gusta compartirlos en las redes sociales?

-Debo ser de las pocas personas que viaja y no hace fotos. Soy ilustradora y lo que hago son cuadernos de viaje, así que en vez de hacer una foto, me siento en un sitio, saco mi caja de acuarelas y plasmo lo que veo en la hoja de papel. Luego lo comparto en mi perfil de Instagram @a.aradilla donde ya somos una gran comunidad de viajeros y amantes del arte.

-¿Qué es lo que no falta nunca en su maleta?

-¡El cuaderno y las acuarelas!

-Y en la vuelta ¿es de las que siempre necesita más espacio por las cosas que ha comprado? ¿Suele traer souvenirs de recuerdo?

-No suelo comprar mucho. Siempre digo que el mejor souvenir que uno puede traer es el propio cuaderno de viaje que vas haciendo durante el camino. Al final se acaba convirtiendo en una máquina del tiempo con la que puedes volver a cada destino tan solo con abrir sus páginas.

-¿Qué es lo que llevará seguro en su próximo viaje?

-Mi caja de acuarelas.