Treinta y cinco cachorros de lince ibérico salen adelante esta temporada

Cachorros del Centro de Cría del Lince Ibérico de El Acebuche, en el Parque Nacional de Doñana./AFP
Cachorros del Centro de Cría del Lince Ibérico de El Acebuche, en el Parque Nacional de Doñana. / AFP

Del total de las 27 parejasde linces, cinco de ellas se han formado en el centro de Zarza de Granadilla, en Cáceres

PAOLA PÉREZ CUENDA

Treinta y cinco cachorros de lince ibérico nacidos en la red de centros de cría pertenecientes al Programa de Conservación Ex-situ, entre los que se encuentra el ubicado en Zarza de Granadilla (Cáceres), han salido adelante esta temporada reproductora DE 2019.

El programa estableció para la temporada de cría 27 parejas, cuatro más que en las tres últimas campañas, repartidas en los cinco centros de cría en cautividad adscritos al proyecto y situados en España y Portugal.

Del total de las parejas, cinco de ellas se han formado en el centro de Zarza de Granadilla; seis en El Acebuche (Huelva); una en el Zoobotánico de Jerez (Cádiz); ocho en La Olivilla (Jaén); y seis en el centro de Silves, en Portugal.

El objetivo era buscar un equilibrio entre obtener el mayor número de cachorros posible y asegurar una buena calidad en la preparación de los que vayan a ser liberados en el medio natural, teniendo en cuenta el espacio disponible en la red de centros de cría.

Finalmente el número total de cachorros que han sobrevivido al destete es de 35 ejemplares, de los 50 nacidos este año.

Con estas 27 parejas reproductoras constituidas y teniendo en cuenta los parámetros reproductivos registrados en el programa hasta la fecha (2005-2018), se estimaba obtener una cifra comprendida entre los 37 y 48 cachorros.

En esta temporada de cría 2019, aunque los porcentajes de hembras emparejadas que copulan y de hembras que quedan gestantes son iguales o superiores a los de años anteriores, el porcentaje de supervivencia de los cachorros ha sido inferior a los datos registrados en temporadas pasadas, lo que ha provocado que el número final de cachorros sea menor de lo estimado.

Esta disminución de supervivencia se debe en parte al periodo agonístico que sufren los cachorros de lince ibérico durante su desarrollo, momento especialmente crítico para su supervivencia en el que todos los cachorros de la camada acaban peleándose, por lo que durante esta temporada han sido cuatro los ejemplares fallecidos por esta causa.

Entre los ejemplares emparejados, los técnicos han destacado que de las siete hembras primerizas que se emparejaban este año, cuatro de ellas han conseguido sacar adelante una camada, mientras que las otras tres no han conseguido dejar descendencia en el programa.

En cuanto a las seis hembras de más de doce años que se han emparejado este año, tres han conseguido dejar descendencia.