300 regantes del canal de Lobón, pendientes del arreglo de una estación de bombeo 

Estado de la estación de bombeo saqueada, con motores y diverso material dañado por el suelo. :: /HOY
Estado de la estación de bombeo saqueada, con motores y diverso material dañado por el suelo. :: / HOY

La CHG ya ha adjudicado las obras de reparación de la instalación saqueada, que durarán dos meses, aunque garantiza que habrá agua antes de abril

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

Un destrozo casi absoluto de una infraestructura esencial para una parte importante de regantes del Guadiana. Unos 300 agricultores aproximadamente, con 987 hectáreas regables a sus espaldas, están atentos a unos trabajos de reparación urgente que acaba de adjudicar la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG). Se trata de reparar los graves daños sufridos por la estación de bombeo de una zona regable del canal de Lobón, en las Vegas Bajas. Situada en el término municipal de Mérida, a escasos metros de la presa de Montijo, fue saqueada el último fin de semana de enero para llevarse cobre.

Es una estación de bombeo que funciona con motores eléctricos que permiten elevar el agua del canal a las acequias. La estación suministra agua para riego de casi 1.000 hectáreas, en términos como Mérida, Calamonte, Arroyo de San Serván o Lobón. «Ahora mismo está inservible. El daño que han ocasionado es muy importante», resume Manuel Rivera Navia, ingeniero técnico industrial y jefe del servicio de Aplicaciones Industriales de la CHG.

La instalación es básica para que unos 300 regantes de Mérida y municipios de su entorno puedan llevar agua a sus parcelas. Las primeras que necesitan riego son las de frutales, posiblemente antes de finales de este mes de marzo.

Todo el cableado y bobinas

La estación de bombeo está dotada de cuatro grupos motor bomba, cuadros eléctricos de protección así como dos transformadores de media tensión, y celdas de protección de los mismos.

«Todo ello interconectado con conductores de cobre de sección adecuada, debidamente canalizado bajo tubos», se explica por parte de la Confederación Hidrográfica del Guadiana.

La búsqueda de ese cobre explica que el fin de semana del 26 y 27 de enero pasado se produjera un robo en la estación de bombeo que hace imposible la entrada en funcionamiento de esa infraestructura, ubicada en una finca a la que se accede por la pista que sale de Mérida a la presa de Montijo.

«Rompieron las puertas de la estación y se sustrajeron elementos de la infraestructura eléctrica como bobinados de los dos transformadores, cableado de interconexión de media y baja tensión, de señales de control y de toma de tierra, cableado interior de los cuadros y de motores y aparatos de cuadros eléctricos», explica Rivera a este periódico.

El organismo hidrológico tuvo conocimiento del destrozo y robo de cobre el lunes siguiente y en seguida inició el proceso administrativo de contratación de la obra de reparación. Lo ha hecho por la fórmula de procedimiento abierto simplificado acelerado ante la necesidad de estar lista para la campaña de riego.

Los trabajos se han adjudicado por algo más de 100.000 euros, IVA incluido. El presupuesto de licitación fue de 125.000 euros.

Son 987 hectáreas las que reciben agua gracias a esa instalación, muy próxima a la presa de Montijo

«La empresa adjudicataria ya ha empezado la reparación de la estación y el plazo de duración de las obras es de dos meses», aclara Manuel Rivera. Con este plazo, aunque se pudiera acortar, y con la situación meteorológica que se arrastra este invierno, marcada por la falta de lluvias, parece evidente que la nueva estación no estaría funcionando antes de que los regantes necesiten agua.

«Es muy posible que esto sea así. Y si así ocurre, que los agricultores estén tranquilos. Tendrán agua aunque la reparación de la estación de bombeo no esté terminada antes de que comiencen la campaña de riego. El agua les llegará a sus acequias a través de grupo electrógenos», enfatiza el ingeniero de la CHG.

A través de ese generador eléctrico se podrá, de forma provisional, suministrar el agua a esa parte de los regantes del canal de Lobón, confirma a HOY Calixto Gajardo, presidente de la comunidad de regantes de Mérida que se surte de esa estación de bombeo.

«Estamos tranquilos. No debemos tener problemas para iniciar la campaña de riego aunque no esté arreglada la estación de bombeo. El problema es que vuelvan a robar», concluye Gajardo.

Si sigue sin llover, la campaña de riego se adelanta

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