Dos mil mujeres se dedican a la prostitución en Extremadura, la mayoría víctimas de trata

Un vehículo se detiene al lado de una prostituta. :: hoy/
Un vehículo se detiene al lado de una prostituta. :: hoy

El IMEx y asociaciones de mujeres harán campañas en colegios y universidades para evitar que los jóvenes contraten estos servicios

M. Ángeles Morcillo
M. ÁNGELES MORCILLOMérida

Alrededor de 2.000 mujeres se dedican a la prostitución en Extremadura. La mayoría son víctimas de trata con fines de explotación sexual. Es decir, son forzadas y engañadas para prostituirse. Esta alarmante cifra la aporta la Asociación de Mujeres Malvaluna. Extremadura no es ajena al problema de la prostitución. El objetivo es que la región esté libre de trata.

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El Instituto de la Mujer en Extremadura (IMEx) va a desarrollar el I Plan Extremeño de Prevención y Sensibilización contra la trata de mujeres con fines de explotación sexual 2017-2019. Elisa Barrientos, directora de este órgano, se reunió el 21 septiembre con cuatro asociaciones que luchan por los derechos de estas mujeres.

ALGUNAS CIFRAS

49
son los clubes de alterne que hay en la región, 24 en la provincia de Badajoz y 25 en la de Cáceres
61.000
euros es lo que aporta el IMEx para poner en marcha un plan que erradique la trata en la región

Explicó que el plan, de carácter bienal y con un presupuesto de 61.000 euros, persigue la erradicación total de la trata en la región. «Es simple y realista para que pueda ser realizable». Y lo hará a través de la sensibilización de la población extremeña en general. También de la prevención y concienciación, en particular, de los consumidores de este servicio. «Les haremos ver las consecuencias que tiene esta actividad para las víctimas. Unas terribles secuelas que les afectan tanto física como psicológicamente, además de atentar contra su estado emocional y social», indica Barrientos.

Disminuye la cifra de clubes de alterne y aumenta la prostitución en pisos y salones de masaje

Según los últimos estudios que se han hecho sobre este tema, la relación que existe entre prostitución y trata cada vez es más estrecha. En la mayoría de las ocasiones las mujeres que son víctima de lo primero también sufren lo segundo, una forma más de esclavitud del siglo XXI.

Ante este panorama, la Junta de Extremadura, a través del IMEx, quiere evitar que las mujeres extremeñas tengan la desdicha de caer en un red de trata para ser explotadas en otros lugares de España o del mundo.

Hombres jóvenes

Otro de los objetivos que se persigue es evitar que las jóvenes extremeñas se conviertan en víctimas de violencia de género por parte de sus parejas. El consumo de servicios de prostitución se hace por hombres cada vez más jóvenes. Ello ha provocado en los últimos años una distorsión en las relaciones, tanto sexuales como de pareja. Se dan casos en hombres que acuden a prostitutas y que se frustran al no poder conseguir con sus parejas lo que han encontrado en los servicios sexuales que han contratado alguna vez.

«Esto es debido a los modelos de relación y de vivencia de la sexualidad que se perpetúan en el tiempo, basados en patrones patriarcales y desiguales. En estos no importa cómo se siente la otra persona, o si desea realmente esa relación. Sino sólo satisfacer su deseo de realizar ciertas prácticas sin necesidad de obtener consentimiento», indican fuentes del IMEx.

Desde la asociación de mujeres Malvaluna se confirma que, efectivamente, ha aumentado la demanda de servicios de prostitución en hombres jóvenes. Lo hacen como una actividad más de ocio y consumo los fines de semana.

Luciana Pinheiro, de la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida en Extremadura (Apramp), coincide con Malvaluna en que el consumo de prostitución está cada vez más arraigado en los jóvenes. «Lo ven como una forma de ocio y acuden a estos servicios en ocasiones como fiestas de fin de curso, despedidas de solteros o para celebrar que ha ganado su equipo de fútbol». Además explica que hay empresarios que incluso cierran grandes negocios en este tipo de clubes.

La situación estratégica que tiene Extremadura, región por la que discurren vías tan importantes como la A-66 y la A-5, ha ayudado a que en los últimos años hayan proliferado y abierto sus puertas numerosos clubes dedicados a la prostitución de mujeres y jóvenes de corta edad.

De hecho, según indican desde Malvaluna, hay localizados en Extremadura 49 clubes de carretera, 24 en la provincia de Badajoz y 25 en la de Cáceres. «Sin embargo, en los últimos años ha empezado a disminuir la cifra de clubes de alterne y a aumentar esta actividad en pisos», confirman.

La prostitución que no se ubica habitualmente en la calle, sino en pisos o centros de masaje, además de los clubes anteriormente mencionados, hace que esta sea difícil de detectar por la Policía. Por lo que es mucho más complicado de perseguir y atajar.

Los jóvenes consumen servicios de prostitución en fiestas de fin de curso o despedidas de soltero

Luciana Pinheiro, de Apramp, indica que otro de los factores que juega en contra a la hora de detectar la presencia de esas mujeres tanto por las asociaciones que las protegen como por la Policía Nacional o Guardia Civil es que los tratantes y proxenetas trasladan continuamente de sitio a estas mujeres.

El perfil de estas víctimas es mayormente de nacionalidad extranjera. Tienen edades comprendidas entre los 20 y 35 años. Aunque también hay mujeres de más edad que ya han entrado en una situación de exclusión social. Proceden de países como Brasil, Colombia, Santo Domingo o Rumanía.

Violencia contra la mujer

Indica además que esta es otra de las formas de violencia contra la mujer. «La explotación de mujeres y niñas es un fenómeno específico de género. En una abrumadora mayoría, las víctimas son mujeres y niñas. Un 95% de las personas que ejercen la prostitución son mujeres y niñas, frente a un 1% de hombres y un 4% de transexuales».

Desde Malvaluna se realizarán diferentes actividades dentro del plan, al igual que hará el resto de organizaciones participantes. Se realizarán talleres de prevención en centros educativos, mesas de formación para profesionales y jornadas específicas.

Este colectivo afirma que es fundamental que se conozca lo que hay detrás de la trata de mujeres con fines de explotación sexual. «No se es consciente de la situación en la que están las mujeres víctimas de trata. Hay mucha confusión. Es importante saber las diferencias entre tráfico y trata, cuáles son los mecanismos de captación, saber por qué están en esa situación las mujeres, por qué les resulta difícil abandonar esa situación y comenzar a nombrarlo como lo que es, una situación de esclavitud», explican.

Señalan que lo más importante es que la sociedad se pregunte por qué aumenta el consumo y la demanda de servicios de prostitución. «Hay que dirigir la mirada hacia los consumidores. Y preguntarnos qué tipo de relaciones se establecen. Y por qué no se buscan relaciones en las que haya deseo por las dos partes, consentimiento e igualdad de condiciones y de derechos», sentencia Malvaluna.

Desde Apramp, Luciana Pinheiro indica que entre las acciones que su asociación va a llevar a cabo está hacer hincapié en la educación afectiva y sexual, desde la igualdad entre hombres y mujeres. Se va a incidir además en la raíz cultural de la demanda masculina y se promoverán relaciones afectivas más libres y sanas. Además se desarrollarán jornadas, talleres en institutos y actividades en la Universidad como cursos sobre los derechos humanos.

En este plan de sensibilización también participarán, además de la Asociación de Mujeres Malvaluna, la Asociación de Derechos Humanos de Extremadura (ADHEX), la oenegé Mujeres en Zona de Conflicto de Badajoz y la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida en Extremadura (Apramp).

El mensaje que se quiere lanzar es que, si no hay demanda, no habría oferta. Y si no hubiera oferta no habría prostitutas. Ni trata. Ni mujeres esclavizadas en pleno siglo XXI.