Invasión de camalote en Mérida y Badajoz por la rotura de barreras

El camalote invade el tramo urbano del Guadiana a su paso por Mérida/BRÍGIDO
El camalote invade el tramo urbano del Guadiana a su paso por Mérida / BRÍGIDO

La Confederación Hidrográfica del Guadiana explica que su llegada a Alqueva dependerá de lo que ocurra los próximos días

Rocío Romero
ROCÍO ROMEROBadajoz

Las intensas lluvias de los últimos días y, sobre todoel viento, han roto las barreras de contención del camalote. Por eso ayer podía verse a esta planta invasora en los tramos urbanos del río a su paso por Badajoz y Mérida.

La Confederación Hidrográfica del Guadiana indicó ayer que aún no había llegado a Alqueva, pero admite que dependerá de lo que ocurra en los próximos días. De todas formas, indicaron las mismas fuentes, han alertado a las autoridades portuguesas de la extensión de la planta río abajo.

La Confederación ha reforzado el trabajo tanto en Mérida como en Badajoz para retirarla y, en cuanto las lluvias lo permitan, repondrán las barreras rotas. De hecho, la intención es que hoy comience a funcionar el barco cosechador en Montijo para continuar sacando vegetación del agua.

El alcalde de Mérida exigió ayer más medios en la lucha contra esta especie invasora

La presencia masiva de esta planta en el cauce obligó ayer a suspender el XIX Campeonato de Extremadura de Invierno de Piragüismo, cuya celebración estaba prevista en Mérida. El temporal rompió allí tres barreras de contención, esparciendo la planta invasora por todo el río.

El alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, mostró su malestar. «Levantamos la voz desde este ayuntamiento para exigir al Gobierno de España y a la Confederación Hidrográfica que actúen ya. Es incomprensible que con los medios y tecnología que existe aún no se haya puesto remedio». El regidor dijo que la situación es «más grave al conocer que la rotura de las barreras ha venido acompañada por una reducción de personal en el programa de la CHG de retirada de camalote del entorno urbano». Por lo que exige «que vuelvan las cuadrillas con el personal necesario».

La invasión no solo afecta a Mérida. El camalote también se extiende desde hace días por el cauce a su paso por Badajoz, y su presencia era visible en el azud antes de ayer. La presencia de la planta llegaba esta semana por la crecida del río debido a las rápidas aportaciones de caudal por las intensas lluvias. Sin embargo, la situación se agravó entre el sábado y el domingo en la capital pacense. El motivo es que cedieron las barreras de contención a consecuencia del fuerte viento.

La Confederación ya había intensificado la retirada de la planta los últimos días. Los medios de los que disponían trabajan ya en los distintos puntos donde las barreras han cedido.

Así, una cuadrilla de noventa operarios formada por personal propio de Confederación y refuerzos de la empresa Tragsa lleva desde principios de noviembre recorriendo el Guadiana desde Medellín hasta Caya para dejar al río limpio de camalote.

El trabajo se había desarrollado hasta la pasada semana sobre una lámina de agua sin corriente. El bajo caudal permitió llegar hasta zonas riberas, islotes y orillas habitualmente inundadas. En muchos puntos incluso retirando a mano, como se hizo a finales de febrero en la charca de los Pollos.

Método de trabajo

Las reiteradas borrascas de los últimos diez días han mojado el suelo y la lluvia ha escurrido arroyos y afluentes secos desde hace meses. Esto obligó la semana pasada a cambiar el método de trabajo. El brazo principal del río fue creciendo y arrastraba sedimentos apalancados en las parcelas inundables. Entre los residuos que movía el río estos días, se encontraba el camalote. La diferencia de este fin de semana es que se han roto las barreras de contención y, por este motivo, la planta se ha extendido por los tramos urbanos.

Justo esto es lo que habían intentado evitar. Para retener toda la masa vegetal de la planta invasora y mantener el tramo de Badajoz libre de la colonización, el equipo de limpieza montó un dispositivo el pasado martes entre El Pico y el Puente Real. Las barreras habían acumulado mucho camalote desde aguas abajo y lo retiraron con máquinas. También reforzaron las barreras de retención para que siguieran frenando al jacinto de agua.

Hasta ahora, el sistema de barreras flotante estaba siendo efectivo para Confederación, que va moviendo los puntos de contención en las cinco zonas más afectadas: Medellín, Valdetorres, aguas arriba de Mérida, en el puente de los Suspiros de Lobón y aguas arriba de Badajoz. Antes de que el Ministerio de Medio Ambiente pusiera en verano sobre la mesa 3,7 millones de euros, en estos puntos había mucho material por recoger. Los cinco meses de trabajo se han notado porque se ha multiplicado la capacidad de extracción justo en el periodo de hibernación de la especie amazónica.

Los operarios pasan continuamente con barcas vigilando la acumulación y la retiran con una pala cargadora desde la ribera. Con este sistema también limpiaron recientemente Las Baldocas -en Badajoz- y el azud de Gévora, en la carretera de Cáceres.