Extremadura cubre sus plazas de MIR por primera vez antes de agotar el plazo

Extremadura cubre sus plazas de MIR por primera vez antes de agotar el plazo

Extremadura ofertó 153 residencias para los médicos, que se incorporarán entre el 26 y el 28 de este mes

JOSÉ M. MARTÍN

Cuando pasaban 40 segundos de las 16.48 horas de este lunes se adjudicó el último destino de MIR (médicos internos residentes) de la presente convocatoria en Extremadura. Así, las plazas de la región se han cubierto, por primera vez, un día antes del cierre del plazo previsto. No ha sido una nota discordante en el territorio nacional, ya que ha sucedido en toda España.

Las 153 plazas de los centros extremeños se dividieron en 88 para las distintas especialidades hospitalarias, 62 en Medicina Familiar, dos de Psiquiatría de Salud Mental y una de Medicina Preventiva y Salud Pública. En su conjunto se agotaron antes que las de Cataluña, Comunidad Valenciana, Canarias, Andalucía, Castilla y León, Baleares, País Vasco, Aragón, Galicia y Cantabria.

Ahora, los médicos se deben incorporar entre los días 26 y 28 de este mes y completar su residencia es un proceso indispensable para que puedan trabajar en el sistema público de salud.

Por ello, el sector –tanto los docentes como los profesionales– lleva años reclamando que se adapte la oferta a la demanda de plazas. «No es lógico que se haya aumentado el número de facultades de Medicina, que ya hay más de 40, y que se reduzcan las plazas de MIR», expone Francisco Vaz, decano de la facultad de Medicina de la Universidad de Extremadura, que se congratula de que el año que viene se vayan a ampliar.

En concreto, la convocatoria que saldrá en 2019 tendrá diez plazas más en la región para Medicina Familiar y sumará otras seis en las especialidades hospitalarias. «Se llegará a niveles de antes de la crisis», comenta Carlos Arjona, presidente del Colegio de Médicos de Cáceres, que recuerda que en el año 2009 ya hubo 69 destinos de Medicina Familiar y que existen unas 80 plazas de médicos sin cubrir en la región. «Contar con más residentes supondría aliviar la falta de profesionales para los próximos años».

Evolución

Extremadura no está entre los destinos preferidos para hacer las residencias. «Cuando acaban su formación universitaria, los médicos tratan de ir a los centros de máximo prestigio y punteros en investigación», señala el presidente del Colegio de Médicos de Cáceres. En la misma línea, desde la Consejería de Sanidad se apunta a que los aspirantes al MIR ponen en la balanza aspectos como la reputación de los hospitales, las salidas profesionales o la distancia geográfica a grandes núcleos de población en el momento de realizar su selección. Las comunicaciones son otras de las prioridades y el salario, pese a no serlo también influye. En la región, los residentes cobran 992 euros netos mensuales en su primer año, cifra que se va incrementando hasta los 1.280 de su quinto año de residencia.

En esta convocatoria, hasta el número 348 no se solicitó una plaza en la región, que fue para oncología médica en el hospital Universitario de Badajoz. Las primeras vacantes en cubrirse suelen ser las de especialidades como dermatología, cardiología o cirugía plástica. Así ha vuelto a ser este año. En el lado opuesto está la medicina familiar y comunitaria, que también es para la que más plazas existen.

Igualmente, se adjudican antes los destinos de los hospitales de Badajoz, Cáceres y Mérida, mientras que los de las localidades más pequeñas quedan como últimas opciones. «En los hospitales de menor tamaño las únicas plazas que salen son las de Medicina Familiar», expone Remigio Cordero, jefe de estudios del Complejo Hospitalario de Badajoz, que explica que en estos centros no hay el número suficiente de especialistas para crear una unidad docente. En este sentido, Cordero avanza que el año próximo es muy posible que Don Benito pueda ofertar especialidades.

No todo son desventajas, los responsables sanitarios de la región creen que los MIR tendrán la opción de asumir un mayor número de responsabilidades en centros pequeños que en otros con más residentes. «Para las especialidades más troncales se logrará una formación más completa y con un trato más cercano con el resto del personal», aportan desde la Consejería.

Más atractiva

Uno de los problemas que los colegios profesionales detectan es que los MIR abandonan la región al acabar su residencia porque tienen mejores condiciones en otras comunidades. «Hay que ofrecer contratos indefinidos a los médicos cuando van a acabando su residencia; es lamentable formar y que luego abandonen Extremadura», remarca Arjona.

Por ello, y con la idea de hacer más atractivos los centros de la región para los MIR, la Consejería de Sanidad ha anunciado la creación de un Estatuto del Tutor de cara a los próximos ejercicios. Se trata de una petición de los colegios profesionales. «Los médicos que ejercen como tutores deben tener una serie de ventajas para agradecer el trabajo extra que le dedican a los residentes», manifiesta el presidente del colegio cacereño, que cita entre esas posibles ventajas la opción de acceder con mayor facilidad a la formación continuada, que la tutoría les compute como puntuación en los concursos y los incentivos económicos.

De esta forma se haría más atractiva la labor de tutor y redundaría positivamente en los MIR, que tendrían más tiempo a su disposición a los médicos. En la actualidad, hay cerca de 700 residentes en los centros da salud y hospitales de la región y una plantilla de 216 tutores, según datos de la Consejería de Sanidad.