Adif inicia las obras de renovación de la vía de Castuera a Cabeza del Buey

Una excavadora retira antiguos carriles y traviesas; al fondo, estación de Almorchón. :: /BRÍGIDO
Una excavadora retira antiguos carriles y traviesas; al fondo, estación de Almorchón. :: / BRÍGIDO

Los trabajos han comenzado con los preparativos para equipamientos y la retirada de desvíos en la estación de Almorchón

Juan Soriano
JUAN SORIANO

Una intensa actividad se aprecia estos días en la alicaída estación de Almorchón, una pedanía de Cabeza del Buey, cerca del límite con las provincias de Córdoba y Ciudad Real. Junto al edificio de viajeros, unos operarios trabajan en la adecuación de instalaciones destinadas a dar servicio a las obras de renovación de vía entre Cabeza del Buey y Castuera. Y unos metros hacia el oeste, en dirección Badajoz, una máquina se dedica a retirar unos antiguos desvíos, en desuso desde hace años y que ni siquiera están ya conectados a la red. Hay quien dice que están ahí desde que se abrieron estas instalaciones, en 1866. El estado de los raíles y las traviesas de madera, que en algunos casos más bien parecen troncos, invita a pensar que esa apreciación no es exagerada.

Estas tareas suponen el inicio de la obra de renovación de la vía Badajoz-Ciudad Real en el tramo comprendido entre Castuera y Cabeza del Buey. Supondrá la culminación de la mejora de esta línea en su tramo extremeño, ya que entre Badajoz y Castuera la infraestructura presenta buen estado, a lo que se suma la adecuación de la alta velocidad entre Badajoz y Mérida.

La obra tiene un plazo de ejecución de doce meses y ha sido adjudicada a FCC por 10 millones de euros

Estos trabajos tendrán continuidad, por tierras andaluzas y castellanomanchegas, hasta Brazatortas. De ahí a Ciudad Real la línea está completamente renovada. Con su culminación Extremadura ganará una nueva conexión con Madrid y una salida directa de las mercancías hacia los puertos del Mediterráneo.

Las obras en la estación de Almorchón arrancaron el pasado lunes. Por el momento aún están en una fase inicial, con los preparativos para dar servicio al proyecto de renovación de infraestructura y con la retirada de viejas vías para hacer sitio al acopio del nuevo material. Pero suponen el inicio de una actuación muy esperada para recuperar una línea que dará a la región una alternativa a la alta velocidad.

Estos trabajos tienen un plazo de ejecución de doce meses. Fueron adjudicados a comienzos de año a la empresa FCC por algo más de 10 millones de euros. A esto se suman cerca de 16 millones de euros en la compra del balasto, el carril y las traviesas para la obra.

La actuación consiste en mejorar el estado de la línea entre la entrada a la estación de Cabeza del Buey (kilómetro 325 de la línea Ciudad Real-Badajoz) y la entrada a la estación de Castuera (kilómetro 355,5).

Se plantea la renovación de la superestructura y la racionalización de las estaciones de Cabeza del Buey y Almorchón, con la retirada de vías actualmente en desuso y la renovación de otras. También se intervendrá para mejorar las obras de drenaje y las instalaciones de seguridad y comunicación, así como asegurar que se cumple la normativa sobre gálibos.

Electrificación posterior

Estas obras permitirán recuperar una línea histórica para la región, que en los años de esplendor del ferrocarril representaba la principal vía de comunicación con Madrid para el sureste de la provincia de Badajoz. Pero la falta de inversiones y la caída de viajeros llevaron a su declive.

Ahora el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias plantea un ambicioso plan de recuperación que no terminará con la renovación de las vías entre Castuera y Brazatortas. La entidad ya trabaja en la electrificación completa hasta Mérida, lo que aportaría a la región una segunda vía electrificada tras la que se pondrá en servicio entre Badajoz y Plasencia, y después hasta Madrid. Para ello, ya ha convocado un concurso de redacción de proyectos y tramitación ambiental.

Vecinos de Almorchón; en el centro, Máximo Pereira. :: / BRÍGIDO
Máximo Pereira: «Con lo que era Almorchón, cómo lo tenemos que ver ahora»

Las obras de renovación de la línea Ciudad Real-Badajoz suponen una esperanza para la actividad de Almorchón, pero también una amenaza para su futuro. Así lo teme Máximo Pereira, quien llegó a ser alcalde de esta pedanía de Cabeza del Buey que hoy apenas tiene medio centenar de vecinos. Como indica, la modernización de las vías puede llevar a la desaparición definitiva de la estación y del núcleo urbano que se creó a su alrededor.

Una placa del parque de Almorchón recuerda su creación en 1866. Además de la línea de Ciudad Real a Badajoz, este punto acogía el inicio de una línea a Córdoba, lo que hizo del lugar un importante nudo ferroviario con talleres, fragua y decenas de trabajadores.

Máximo Pereira señala que cuando nació, en 1952, se entregaron 72 nuevas viviendas. En esos años asegura que Almorchón llegó a 3.000 habitantes. Había más de 200 niños en la escuela, economato, hotel, restaurante, médico y practicante y cuartelillo de la Guardia Civil.

En aquellos años Almorchón era la vía de salida de las minas del norte de Córdoba. Pero el cierre a los viajeros de esta línea supuso el inicio del declive. Hoy solo pasan al día tres trenes por sentido, y la vía a la capital cordobesa culmina en La Alhondiguilla para dar servicio a la central térmica de Puente Nuevo, en Espiel. Ya tiene fecha de cierre, en junio de 2020. Una herida más para Almorchón.