Isla Valdecañas sigue esperando

Playa artificial del complejo de ocio, ubicado en una isla de 130 hectáreas cerca de Navalmoral. :: hoy/
Playa artificial del complejo de ocio, ubicado en una isla de 130 hectáreas cerca de Navalmoral. :: hoy

El TSJEx decidió hace un año que el complejo se derribará o no en función de lo que diga un informe del CSIC que aún no ha empezado a elaborarse

ANTONIO J. ARMEROCáceres

El caso Valdecañas va para largo. La pregunta fundamental que queda por responder, la que se hacen las partes implicadas y el común de los ciudadanos, es si el lujoso complejo de ocio ubicado junto al embalse que le da nombre será derruido o no. Y este interrogante tardará en despejarse. Hay que recordar que dos sentencias (del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura y del Tribunal Supremo) declararon ilegal el PIR (Proyecto de Interés Regional) que permitió construir el resort, y tanto una como otra ordenaron «la restitución de los terrenos que ocupa a su estado original».

El 10 de marzo del año pasado, el TSJEx dictó un auto en el que, entre otros asuntos, encargaba a la Estación Biológica de Doñana -dependiente del CSIC, el Centro Superior de Investigaciones Científicas- la elaboración de un informe que ayudara a aclarar si desde el punto de vista medioambiental es mejor mantener Marina Isla Valdecañas en pie o que entren las máquinas y lo echen todo abajo.

Transcurrido un año, ese informe no ha empezado a elaborarse, según confirmó a HOY Xavier Querol, uno de los expertos encargados de coordinar el informe pericial solicitado por el TSJEx. Querol Carceller trabaja en el Idaea (Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua, adscrito al CSIC) y es una de las voces españolas más respetadas en materia medioambiental y de contaminación atmosférica. En el año 2009 recibió el Premio Medio Ambiente que concede la Generalitat, y en 2013 el premio Rey Jaime I. También ha colaborado en proyectos de la Unión Europea, Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud.

Las cinco cuestiones claves

Entre los asuntos que estarán sobre su mesa a lo largo de los próximos meses figura el estudio sobre Marina Isla Valdecañas. Desde la Estación Biológica de Doñana ya informaron al Tribunal Superior de Justicia de Extremadura sobre los plazos y costes estimados del informe pericial, pero están a la espera de recibir una respuesta antes de empezar a trabajar.

El encargo del alto tribunal de la comunidad autónoma es responder a cinco cuestiones. La primera: ¿Lo que había antes del complejo era una península o tres islas? En segundo lugar: qué características medioambientales (fauna, vegetación y paisaje) presentaba el lugar antes de que se levantara el complejo, y si estas particularidades justificaban que fuera declarado Zona de Especial Protección para las Aves (Zepa). Además, la Estación deberá aclarar cómo han evolucionado esos patrones de vida natural en el periodo comprendido entre la construcción del complejo y la actualidad.

La tercera cuestión a aclarar es si los estudios que se hicieron para la Declaración de Impacto Ambiental y para el Plan de Vigilancia vigente durante la construcción y puesta en servicio del resort fueron adecuados. La cuarta plantea si el impacto de Marina Isla Valdecañas sobre el medioambiente del lugar ha sido positivo o negativo. Y la quinta va al grano: efectos de una hipotética demolición y respuesta a la pregunta de qué sería mejor desde la óptica medioambiental, si dejar el lugar tal como está o echar abajo todo lo construido.

A partir de toda esta información, el TSJEx decidirá si la sentencia se ejecuta o si se atiende la petición de la Junta de Extremadura, que defiende la inejecución, entre otros motivos porque costaría 34 millones de euros sumando los gastos directos y el impacto sobre el empleo. En este punto, no hay discusión posible, pues los magistrados ya dejaron claro que decidirán sin tener en cuenta factores económicos. En ese auto del 19 de marzo del año pasado, el tribunal ya expresa con claridad que solo atenderá a criterios medioambientales.

El propio hecho de elegir a la Estación Biológica de Doñana y no las otras opciones que planteaban las partes (la UEx o empresas privadas) da una pista sobre la postura del tribunal, a quien este organismo del CSIC le merece «total seguridad de imparcialidad y asegura un resultado científico contrastado».

En el auto de hace un año, el TSJEx solicita que el estudio incluya «un seguimiento completo, durante el tiempo que fuera necesario, de las poblaciones de aves de la Zepa». Y en especial, de dos especies: el milano negro y el milano real. Aunque Xavier Querol prefiere no precisar los plazos que se manejan para la realización del informe, difícilmente transcurrirá menos de un año. O sea, otro más para un proceso judicial que en 2017 cumplirá una década.