Ibarra: "Un alemán sin herencia tiene más futuro que un español con dinero y un piso"

Rodríguez Ibarra./
Rodríguez Ibarra.

El expresidente de Extermadura apela a un pacto entre PSOE y PP para mejorar las cosas y piensa que "habría que pedirle al presidente del Gobierno que se enfrente a la corrupción"

El expresidente de la Junta de Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra ha afirmado en A Coruña que cree que "un alemán o un norteamericano de veinticinco años sin herencia tiene más futuro que un español con dinero y un piso".

El expresidente extremeño participó en la jornada de ayer en la mesa redonda "Una mirada a la transición desde el siglo XXI" con el exalcalde de A Coruña Francisco Vázquez y el exrector de la universidad de la ciudad José Luis Meilán Gil. El acto se ha celebrado en la Fundación Novacaixagalicia.

El presidente de Unión Coruñesa, Carlos Marcos, ha explicado, como organizador y moderador del evento, que "hoy parece que se busca más el enfrentamiento que el entendimiento" y por eso quería un ameno debate.

Rodríguez Ibarra ha detallado, ante cerca de trescientas personas, que le gustaría que cuando muera digan algo para lo que trabaja cada día: "¡Qué pedazo de país nos dejó esta gente!"

"Creo que un joven alemán o un norteamericano con veinticinco años sin herencia ninguna tiene más futuro que un español de la misma edad con unos padres que le van a dejar un dinero en el banco y un pisito", ha declarado.

Por ese motivo, ha apelado a un pacto entre PSOE y Partido Popular para mejorar las cosas y piensa que "habría que pedirle al presidente del Gobierno que se enfrente a la corrupción, no lo está haciendo y eso está matando a la democracia".

Para él, la decadencia de la política llegó cuando empezó "el discurso electoral permanente" que hace que no se le tenga "aprecio" aunque también ha reconocido que "los españoles cada treinta y tantos años nos hartamos de vivir juntos" y por eso tiene que haber otra serie de "renuncias y exigencias", como las que hubo en la Transición" para vivir "otros treinta y tantos años juntos".

Independentismo

Precisamente en esta etapa a algunos se les pidió "a cambio de una serie de concesiones que aceptasen la unidad de España" y eso significaba que "renunciaban a la independencia".

En todo caso, ha proseguido, "algunos han traicionado el pacto" aunque él "firmaría ahora mismo un federalismo como el alemán".

Vázquez, que ha recordado el "alma liberal y progresista" de la ciudad, ha recordado que "la Transición se basa en el diálogo, un diálogo marcado por la generosidad", pues la Constitución de 1978 no "supuso el exilio de nadie" como había pasado en otras anteriores.

A partir de ahí llegó la "deslealtad de los mal llamados partidos nacionalistas porque España es una nación sola" en la que "siempre aprovechan momentos de crisis, los momentos complicados" para exponer sus ideas y omiten una "realidad obvia", la de que "España es un país que tiene 2.000 años a sus espaldas".

En su opinión "no se puede romper ni someter a diálogo la unidad de España, punto y final" y menos a la vista de que "no hay ninguna constitución en el mundo, quitando Suiza, que reconozcan una autonomía tan total como la que tiene la comunidad autónoma vasca, en materia fiscal, económica y presupuestaria".

Dicho esto, también ha aseverado que hay que reflexionar sobre la "sostenibilidad de un modelo de estado que cada vez se demuestra más que es inviable desde el punto de vista económico y funcionalmente".