Mundial Balonmano 2019

España se despide de la lucha por las medallas

Eduardo Gurbindo, durante el partido ante Francia /Friedemann Vogel (Efe)
Eduardo Gurbindo, durante el partido ante Francia / Friedemann Vogel (Efe)

Sterbik y Ferrán Solé brillante ante una Francia que se aprovechó de los errores de los Hispanos

MIGUEL A. PINDADO

España se despidió prácticamente de la lucha por las medallas por méritos propios ya que no estuvo a la altura que requería un partido de máximo nivel como el que le enfrentó a la actual campeona del mundo. Sus propios errores dejaron en bandeja el triunfo a Francia, que supo sacar provecho y penalizar cada uno de los fallos hispanos. Solo la presencia de Sterbick y el infalible Ferrán Solé mantuvieron la esperanza de una épica remontada que los franceses, con la colaboración puntual de los colegiados, impidieron. Ahora solo falta completar un buen campeonato y pensar en la renovación de la selección para próximos compromisos.

España no hizo una mala primera parte y eso que la paciencia de la que hablaba el técnico Jordi Ribera no brilló en el ataque español, empecinado en amontonar jugadores ante una defensa tan dura y experta como la francesa. La obsesión por jugar con el pivote precipitaba los pases y facilitaba la labor a la zaga francesa, con la que los colegiados se mostraron muy permisivos. A pesar de ello, en defensa los Hispanos controlaban tanto las penetraciones de Nikola Karabatic como evitaban los lanzamientos de Mem y Mahe, por lo que solo el pivote Fábregas castigaba la portería de un desacertado Pérez de Vargas. El problema es que en el máximo nivel del balonmano mundial una ventaja de tres goles es un mundo. Y con ella jugó Francia desde el minuto siete de partido partido. De poco sirvió que España, con un Solé incomensurable desde el extremo, al contragolpe o desde el punto de penalti, estuviese a punto de empatar el choque.

El esfuerzo de una remontada la enjugaba Francia con un nuevo despegue, o bien aprovechaba los errores hispanos para machacar. Y el fallo más flagrante fue a partir de la primera exclusión de Luka Karabatic, en el minuto 20. En superioridad y con 13-12, Jordi Ribera dio entrada a Alex Dujsebaev y con los errores en el pase o las malas decisiones, convirtieron el marcador en un 17-12 en cinco minutos. Fueron unos minutos de auténtico caos en el equipo español, imperdonable en un partido de esta categoría. Ni siquiera se acometía el cambio de portero.

33 Francia

Vincent (9 paradas), Mahe (4, 2 de penalti), Nikola Karabatic (1), Luka Karabatic (1), Mem (6), Guigou (4, 3 de penalti) y Porte –siete inicial–, Doumulin (2 paradas), Fábregas (5), Remili (2), N'Guessan (2), Abaló (2), Richardson (4), Grebille (2).

30 España

Pérez de Vargas (1 parada), Gurbindo (1), Entrerríos (5), Virán Morros, Guardiola (1), Ferrán Solé (11, 3 de penalti), Ángel Fernández –siete inicial–, Sterbick (11 paradas), Julen Aguinagalde (1), Alex Dujsebaev (3), Cañellas, Sarmiento (4), Figueras (3, 2 de penalti), Ariño (1) y Goñi.

Marcador cada cinco minutos:
3-2, 6-4, 9-8, 13-12, 17-12, 17-15, 20-18, 23-19, 26-21, 29-24, 31-27 y 33-30.
Árbitros:
Jorum y Kleven (Noruega). Excluyeron a Kem (min. 12), Luka Karabatic (min. 21 y 26), Nikola Karabatic (min. 42), y a Guardiola (min. 10) y Virán Morros (min. 28, 34 y 53).
Incidencias:
Pabellón del Colonia Lanxess con 18.121 espectadores en las gradas.

Francia no dejó pasar la ocasión para, sin esfuerzo alguno volver a tomar una clara ventaja. El único acierto español fue el cambio en la portería, dando entrada a Sterbik, que sustituyó de madrugada al lesionado Corrales. El gigante portero, con sus tres paradas antes del descanso, dio esperanzas al equipo español con un parcial de 0-3 antes del descanso que dejaba el marcador en un esperanzador 17-15.

Y en la primera jugada de la reanudación se comprobó que no era el día de España. Una nueva pérdida infantil de Sarmiento permitía a Abaló anotar sin portero. Pese a todo, un espectacular Sterbik, con paradas de todos los colores (11 tras el descanso), volvió a dar esperanzas a España, que con un juego más ordenado, más abierto empató el partido (18-18, min. 34) por medio del infalible Ferrán Solé (11 goles). Todo parecía marchar sobre ruedas en la remontada, pero ahí aparecieron los colegiados para señalar a la vez falta gala en ataque y e insólita exclusión de Viran, prevaleciendo esta última.

Francia no desperdició lo que le pusieron en la mano y volvió a noquear a España con un parcial de 4-0 (22-18). Los Hispanos no supieron reaccionar y durante casi diez minutos dejaron hacer a Francia mientras en ataque Alex Dujsebaev se perdía y el juego español se estrellaba ante la zaga gala. Por enésima vez Sterbik frenó a los franceses, pero estaba claro que donde fallaba España era en el ataque. Sin lanzamiento exterior, algo que lució Francia con Mem, Richardson y N'Guessan, los Hispanos se limitaban a las fintas de Sarmiento o Dujsebaev, con muy pobres resultados o a la lentitud de Cañellas. Solo Gurbindo le daba la velocidad necesaria al movimiento del balón, mientras que con Dujsebaev en pista se perdía la eficacia de Ferrán Solé. España, con cinco goles de desventaja a falta de siete minutos, apeló a la heróica y ahí volvió a apuntarse un formidable Sterbik.

España se colocó a tan solo dos tantos a falta de dos minutos. Pero Francia volvió a demostrar que sabe manejar los tiempos como nadie. Además, apareció el veterano Doumolín en la portería para, con dos intervenciones, apagar la estrella de España en este Mundial.