Boxeo

Joana Pastrana, determinación a la altura de unos puños de acero

Joana Pastrana posa con su cinturón de campeona del mundo del peso mínimo./Rubén Nava (EFE)
Joana Pastrana posa con su cinturón de campeona del mundo del peso mínimo. / Rubén Nava (EFE)

Ejemplo de deportista hecha a sí misma, en tres años y medio ha pasado de amateur a lograr y retener dos veces el título mundial

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

A Joana Pastrana nadie le ha regalado nada. Para llegar a la cima del boxeo ha tenido que escalar cada peldaño con dosis ingentes de esfuerzo, ilusión y la determinación propia de una verdadera campeona. Sólo con esos ingredientes se puede explicar el hecho de que en apenas tres años y medio haya pasado de debutar como profesional a conquistar y defender el campeonato de Europa del peso mínimo y alcanzar el cielo con un título mundial que ya ha retenido en un par de ocasiones. Todo con 28 años. «Es verdad que está siendo una carrera meteórica, pero la estoy disfrutando muchísimo», explica con una sonrisa en la cara cuando se le pregunta por lo vertiginoso de su trayectoria.

No todo han sido vino y rosas en su camino. «Nadie nos puede echar en cara que lo que hemos conseguido hasta ahora no nos lo hayamos trabajado. Es muy conmovedor poder decir que hemos llegado hasta aquí sin apenas ayuda. Nunca he recibido ningún apoyo del Estado y a día de hoy, siendo tres veces campeona del mundo, tampoco», reconoce la madrileña.

La historia de esa menuda chica que es todo nervio pasó antes por otros deportes como el fútbol o el muay thai, pero sólo con los guantes de boxeo en las manos encontró su hábitat ideal. Comenzó a probar por casualidad y pronto ya estaba compaginando su trabajo como camarera con las exigentes sesiones de entrenamiento en el gimnasio. Una habilidad innata y el convencimiento pleno en el triunfo la llevaron a las puertas de un campeonato de Europa que se escapó de forma dramática e injusta. Fue en Alemania, ante la boxeadora local Tina Rupprecht, cuando la española dio un mal golpe y se rompió el segundo metacarpiano de la mano.

«Nunca he recibido ningún apoyo público y hoy, siendo tres veces campeona del mundo, tampoco»

El tremendo revés pudo haber dado al traste con una prometedora carrera pero es ante la adversidad cuando se descubre el alma de un campeón. La derrota le dio una razón para seguir luchando y el impulso necesario para plantarse de nuevo ante la oportunidad de ser la mejor del viejo continente. En mayo de 2017 y al calor del público del Palacio de Vistalegre, la española se hizo al fin con la ansiada corona europea, después de ganar a los puntos a la francesa Sandy Coget. Cuatro meses después, la madrileña se convertía en la primera boxeadora española en defender el título continental con una victoria por KO ante la húngara Judit Hachbold.

Una vez consolidado su dominio en Europa, sólo el cinturón mundial podía calmar su ansia de triunfo. En junio de 2018, en una velada histórica para el boxeo español celebrada en Alcobendas, derrotó a Oelez Sahin para ceñirse la corona mundial del peso mínimo de la Federación Internacional de Boxeo. De poco le sirvieron a la alemana de origen turco sus provocaciones en el pesaje cuando todo se decidió en el ring. Desde entonces, ha retenido ya dos veces su preciado cinturón, ante la tailandesa Siriporn Taweesuk, pulida en una prisión de su país, y frente a la mexicana Ana 'la Bronca' Arrazola. En el inmediato horizonte se perfila ya la tercera defensa del título ante la costarricense Yokasta Valle en Marbella, pero sólo una espina la atormenta. La revancha ante Rupprecht, la única capaz de derrotarla, sigue resistiéndose a pesar de la insistencia. «Cada vez que terminamos un combate lo primero que hacemos es llamarla para ver si está lista para una revancha, pero no contesta o da largas», lamenta. Y es que pase lo que pase, Joana Pastrana siempre tendrá un motivo para seguir peleando.

Las claves

Inicios en otros deportes. Probó con el fútbol o el muay thai antes de hallar su hábitat ideal con unos guantes de boxeo en las manos.

El debut como profesional. En enero de 2016 debutó como profesional en un combate ante la búlgara Ivana Yaneva en Fuente el Saz de Jarama.

La única derrota. Una rotura del segundo metacarpiano de la mano le impidió ganar a la alemana Tina Rupprecht en su primera tentativa por el campeonato de Europa.

El título europeo. Victoria a los puntos ante la francesa Sandy Coget para lograr la ansiada corona continental.

En la cima. En una velada histórica para el boxeo español, derrotó a Oelez Sahin para conquistar el título mundial del peso mínimo.

Dos defensas de la corona. Primero ante la tailandesa Siriporn Taweesuk y luego frente a la mexicana Ana 'la Bronca' Arrazola.