Serie A

Las turbulencias del Milan aterrizan en Nueva York

Paolo Scaroni, nuevo presidente del Milan/Reuters
Paolo Scaroni, nuevo presidente del Milan / Reuters

El fondo estadounidense Elliot toma las riendas del club 'rossonero' tras la mala gestión del empresario chino Li Yonghong, sucesor de Silvio Berlusconi

MELISA CABALEIROMadrid

La presidencia del Milan es una historia de altos y bajos. Como los 'loopings' de una montaña rusa. Como uno de esos cuentos en los que el 'érase una vez...' comienza como una etapa dorada y llena de sueños. Aunque, como en toda historia de ficción, los objetivos siempre se alejan. Surgen contratiempos y los protagonistas sufren, pero no dejan de aspirar eso de 'ser felices y comer perdices'.

En este caso, la etapa dorada del Milan coincidió en el tiempo con los años más ilusionantes de su presidente, Silvio Berlusconi, quien portó la batuta del club italiano durante 31 años, en los que se consiguieron 29 títulos de 50. Ahí es nada. Triunfos avalados, además, por estrellas futbolísticas de la época, como los galardonados con el Balón de Oro: Van Basten, Shevchenko y Kaká, que formaron parte en algún momento de la plantilla 'rossonera'. Gracias a estos triunfos, el Milan fue ocho veces campeón de Italia y cinco veces campeón de la Copa de Europa -siete si se tiene en cuenta el actual formato de 'Champions League'-, convirtiéndose así en el segundo club más laureado de la historia de la competición, por detrás del Real Madrid.

Pero en 2009 cambió el curso de las cosas. Las cifras no cuadraban y las pérdidas preocupaban cada vez más. Berlusconi se vio obligado a realizar una serie de traspasos que terminarían por causar la pérdida del control del club de su vida. El primer gran traspaso fue el de Kaká y después llegarían los de Thiago Silva o Zlatan Ibrahimovic. Así hasta acabar vendiendo el 99,93% de las acciones al consorcio chino 'Rossoneri Sport Investment Luxembourg' el 13 de abril de 2017, dejando ya para el recuerdo más de 30 años de presidencia. El grupo, con Li Yonghong a la cabeza, se colocó al frente del club italiano.

Después de 31 años, llegó Li Yonghong

Sin embargo, 'Il Cavaliere' no solo le puso en bandeja las riendas del club al empresario chino, sino también ciertas exigencias. El ex presidente italiano, le impuso como condición para garantizar el crecimiento deportivo del equipo, el desembolso de 350 millones de euros en fichajes durante sus tres primeras temporadas al frente del club.

De esta manera, el empresario nacido en la provincia de Guangdong, desarrolló a las mil maravillas una estrategia de fichajes. Apenas tres meses sentado a la mesa principal fueron suficientes para que Yonghong acometiera cuatro fichajes de primer nivel: el primero de todos ellos, el mediocentro costamarfileño de 20 años Franck Kessie (28 millones de euros), más adelante eligió al delantero portugués André Silva (38 millones de euros), así como al lateral izquierdo Ricardo Rodríguez y al defensa argentino Mateo Musacchio, ambos por 18 'kilos'.

De esta forma, incorporación tras incorporación hasta completar los 200 millones de euros que 'derrochó' el verano de 2017. Una locura que alborotó el mercado y llamó la atención de la UEFA, que acusó al club de no respetar el punto de equilibio entre gastos e ingresos. Tan grave fue la situación, que el máximo organismo del fútbol europeo decidió 'castigar' a la entidad, no permitiéndole jugar la próxima Europa League, campeonato al que tenía acceso tras haber acabado sexto en la Serie A italiana. Este escándalo se sumó al de la gran deuda (32 millones) que el empresario chino debía abonar al fondo estadounidense Elliot antes del 6 de julio. Dicha cuantía no se pagó y el fondo se hizo así con las riendas del club 'rossonero', dejando atrás la 'era Yonghong'.

Y entró en juego Elliot

La asamblea de accionistas escogió su nuevo Consejo de Administración y los miembros nombraron por unanimilidad a Paolo Scaroni como presidente y consejero delegado, dando así inicio a la nueva era estadounidense del club.

«Tras el cambio de propiedad de la pasada semana, con el mando tomado por Elliott, el Milan eligió hoy un nuevo Consejo de Administración durante la Asamblea de los accionistas organizada en Milán, que marca el comienzo de una nueva era para el club», afirmó la nota del equipo.

En la dirección del Milan ya no estarán ni Marco Fassone (anterior consejero delegado) ni sus colaboradores chinos, destituidos por su mala gestión. Scaroni -vigésimo séptimo presidente de la historia del club italiano- tiene como principal reto devolver al club a la máxima competición europea.

Lo peor de todo no es que hayan pasado cinco años desde su última aparición en dicho campeonato, lo peor es que el equipo ha estado incluso a punto de quedarse sin disputar la Europa League. Finalmente, funcionó el recurso presentado por el club 'rossonero', aceptado por el TAS. El Tribunal dio así el visto bueno a la participación en Europa de un grupo de jugadores, que peleará con uñas y dientes la próxima campaña para volver a coronar la cima del mundo.

Según Elliot, esta decisión «demuestra que la UEFA ha notado que la actual situación financiera del club es mejor, como consecuencia del reciente cambio de propiedad», indicó.

Con esta operación se busca la estabilidad económica y deportiva de un club que vivió una enorme agitación durante los estertores de Berlusconi como presidente de la entidad, aunque su homólogo chino no se ha quedado atrás en eso agitar la coctelera. Queda por ver si con Elliot se cumplirá eso de 'fueron felices y comieron perdices'.

 

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