Leticia Dolera rompe tabúes en la serie más inteligente del año

Aixa Villagrán, Leticia Dolera y Celia Freijeiro, las tres protagonistas, en la entrada del hotel María Cristina./
Aixa Villagrán, Leticia Dolera y Celia Freijeiro, las tres protagonistas, en la entrada del hotel María Cristina.

La actriz y directora presenta en San Sebastián 'Vida perfecta', agudo y divertidísimo retrato de tres treintañeras en crisis que aborda con naturalidad cuestiones como la homosexualidad y la discapacidad

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

'Vida perfecta' hizo correr ríos de tinta antes de su rodaje cuando su creadora, Leticia Dolera, decidió prescindir de la actriz inicialmente prevista para uno de los tres papeles protagonistas de la serie, Aina Clotet, por haberse quedado embarazada. Clotet expresó públicamente su disgusto y Dolera, destacada activista feminista, argumentó que su personaje aparecía mostrando su cuerpo en numerosas ocasiones, además de no querer tener otro hijo bajo ningún concepto.

'Vida perfecta' se ha presentado en el Festival de San Sebastián, donde sus ocho episodios de media hora se han visto sin pausas en el Velódromo antes de su estreno en Movistar el 18 de octubre. Dolera tenía razón en sus excusas: el personaje de Celia Freijeiro es el de una madre de dos hijas, que engaña a su marido por partida doble: tiene encuentros con desconocidos con los que contacta en un chat erótico y toma a escondidas la píldora mientras visita con su esposo clínicas de reproducción asistida.

Dolera y su coguionista Manuel Burque consiguen un derroche de frescura y naturalidad en el retrato de tres mujeres en la treintena. Bajo la apariencia de una comedia urbana, 'Vida perfecta' aborda con sagacidad y sentido de la observación cuestiones como los nuevos modelos de familia, el triunfo profesional, el hastío matrimonial, la maternidad, la fidelidad, las redes sociales, el deseo femenino y el peterpanismo de una generación condenada a la precariedad laboral.

Junto a la madre burguesa que interpreta Freijeiro, en apariencia una triunfadora aunque se confiese harta de sus hijas, encontramos a su amiga (la propia Leticia Dolera) y la hermana de esta (Aixa Villagrán). Una se ve plantada en la notaría por su novio cuando van a firmar la hipoteca del piso, así que en venganza ese mismo día se queda embarazada de un discapacitado; La otra, una lesbiana hedonista, asiste a sus 40 años al derrumbamiento de sus sueños de ser pintora.

'Vida perfecta', mejor serie en Cannes, va agriando su tono según avanza y aumenta la barriga del personaje de Dolera. Hace gala de un humor inteligente y un descaro inédito en la ficción española. Hay desnudos, chistes escatológicos y una absoluta naturalidad a la hora de tratar temas como la homosexualidad y la discapacidad. En su reparto encontramos a veteranos como Fernando Colomo y Carmen Machi, los padres de las dos hermanas, y un actor extraordinario, llamado a llevarse este año el Goya revelación: Enric Auquer, el tronado hijo de narco en 'Quien a hierro mata', aquí un discapacitado que muchos pensaran que es real.

«Quizá haya quien se sorprenda con el retrato de la sexualidad femenina en la serie, pero es lo que yo vivo con mis amigas», ha explicado la actriz y directora en San Sebastián. «En la serie la homosexualidad no es ningún conflicto, se vive de manera natural, de la misma manera que las embarazadas tienen relaciones sexuales y se masturban. No he querido dar respuestas, sino plantear preguntas».

La utilización de canciones en ciertos momentos, de La Bien Querida al 'Sobreviviré' de Mónica Naranjo, la estupenda dirección de actores con diálogos que nunca chirrían y el atrevimiento de la propuesta remite a veces al cine de Paco León. Su autora prefiere que no se la tache de serie feminista, «una etiqueta que hoy sirve para vender cosas y ganar votos».