«Claro que me he planteado operarme»

Leonor Watling compagina sus giras con Marlango con su trabajo como actriz. :: EFE/
Leonor Watling compagina sus giras con Marlango con su trabajo como actriz. :: EFE

Leonor Watling rueda 'Pulsaciones', dirigida por Emilio Aragón, tras 16 años alejada de la televisión. «Trabajar con él es un regalo, es muy positivo»

NURIA ROZAS

«Cuanto menos se sepa de mí, mejor, porque más se creerá la gente mis personajes y menos tendré que trabajar», se ríe Leonor Watling. Discreta y natural, odia que le pregunten si prefiere ser actriz o cantante. Es como elegir a papá o a mamá. Después de 16 años alejada de la televisión, Emilio Aragón la ha llevado al ruedo con la serie 'Pulsaciones' (Antena 3). Interpreta a la mujer de Álex (Pablo Derqui), un neurocirujano al que le trasplantan el corazón y con él, la vida de la otra persona. «Lo más bonito es que me he podido colar en el quirófano de un hospital y ver operaciones», presume Watling.

Mariló Montero cree que si le trasplantan el corazón de un criminal se convierte en un delincuente. ¿Y usted?

Solo creo en lo que se puede demostrar, es como la homeopatía, si te funciona me alegro, pero científicamente no está demostrado.

¿Qué tal es Emilio Aragón de jefazo? ¿Tiene más de médico de familia o de Milikito?

¡Trabajar con Emilio es un regalo! Disfruta mucho del trabajo y hasta cuando haces algo terrible como actriz, él saca algo positivo.

¿Recuerda alguna anécdota?

¿Sabes qué pasa? El mundo se divide entre la gente que sabe contarlas y los que no. ¡Yo soy del segundo grupo! (Risas) Hay personas que cruzan una calle y te sacan una anécdota que te mueres de la risa y otras a las que le cae una nave espacial en casa y no consiguen sacar una historia.

¿Qué sale de la mezcla de un gaditano y una británica?

¡Esta pregunta es muy difícil! Ser objetivo es imposible. Tengo el humor inglés y a Cádiz iba todos los veranos. Mi madre siempre dice que lo importante no son los grandes detalles del día a día, sino los pequeños. No importa que seas nigeriano o islandés ¡si no si dejas las migas en la mesa o haces ruido comiendo!

¿El secreto de su éxito es no sentirse importantísima?

¡No tengo ni idea! Estoy muy contenta cuando se me acerca la gente. ¡Estoy muy agradecida!

Tiene cara de ser muy buena. ¿Ha roto muchos platos?

¡Soy menos buena de lo que parece! De pequeña me decían que tenía cara de ángel ¡y me daba muchísima rabia! Ja, ja. ¡Uno siempre quiere ser lo que no es! Si tienes el pelo rizado lo quieres liso y así... Con los años soy muy paciente.

Comparte ideas con el PP y Podemos. ¿Se puede ser de carne y pescado a la vez?

¡Es una manera elegante de decir que no quiero hablar de política! Ja, ja, ja. La política y el fútbol ocupan tanto espacio que para un huequito que se me da prefiero hablar de cultura.

¿Es difícil compaginar la maternidad de dos criaturas con el trabajo?

¡Como para todos los padres! El otro día, en un festival en Almería, una chica me preguntó: «Leonor, ¿cómo llevas la maternidad?», y yo miré a Alejandro (su compañero en Marlango) y le dije: «¿y tú?». Es una pregunta que no se les hace a los hombres.

Yo se la voy a hacer, ¿cómo lleva Jorge Drexler (su pareja) la paternidad?

Jorge y yo compartimos la paternidad y tenemos ayuda. Aunque esta profesión es caótica, tengo la suerte de que he podido estar más de tres meses de baja maternal. Para criar a un niño hace falta un pueblo y en nuestra generación estamos muy solos.

Las actrices se quejan de que cuanto más mayores se hacen, menos papeles tienen. ¿Le preocupa?

El otro día salió un estudio sobre eso. Las mujeres tienen una doble maldición: por un lado tienen que ser jóvenes y bonitas, y les darán papeles poco interesantes y de acompañantes, y cuando maduran tienen poco trabajo. A los actores les pasa lo contrario. De jóvenes tienen papeles muy interesantes y de mayores más.

Muchas se han operado para combatir el paso de los años. ¿Se lo ha planteado?

Ayer pensé ¿y si hago como Andy Warhol?, que se tiñó el pelo de blanco con 27 años. Así soy mayor de golpe y ya está. ¡Claro que me lo he planteado! Hace poco, en una entrevista que le hicieron a Jane Fonda, le preguntaron esto y decía: «¡Con una operación he ganado diez años de trabajo! ¡Cómo no me voy a operar!». En EE UU son muy exigentes.