Treinta mil noches de paz

Treinta mil noches de paz

'Stille Nacht', el villancico que cumple doscientos años, es una de las canciones con más versiones de la historia

CARLOS BENITO

Con esto ya basta para llegar a cuatro conclusiones. La primera es que 'Stille Nacht', esa canción que escribieron Franz Xaver Gruber y Joseph Mohr hace ahora doscientos años, ha acumulado un número abrumador de versiones que sigue incrementándose cada semana. La última vez que se pusieron a hacer las cuentas, en 2015, los responsables de Spotify dieron con 26.496 interpretaciones del villancico disponibles a través de su aplicación, suficientes para un par de meses de reproducción ininterrumpida. La segunda conclusión es que existe todo un 'underground' de la música navideña, con interpretaciones de circunstancias ejecutadas por bandas más o menos inexistentes para hacer caja con composiciones de dominio público. La tercera es que a muchas de las versiones le viene grande este nombre, porque los responsables parecen centrar sus esfuerzos en evitar toda sorpresa. Podríamos extraer una cuarta enseñanza: a partir de un determinado número de escuchas consecutivas, 'Noche de paz' puede generar un cierto hastío navideño y derivar en una sociopatía bastante opuesta al mensaje de la canción.

Pero si hay una versión que se debe destacar de manera inexcusable: la de Bing Crosby es el tercer sencillo más vendido de la historia. Al estadounidense no le hacía mucha gracia grabar 'Silent Night', porque lo consideraba aprovecharse de la religión, por eso decidió donar los beneficios de su versión. La idea de interpretarla surgió del cura Richard Ranaghan, un misionero que recorría Estados Unidos proyectando una película sobre el trabajo que llevaba a cabo en China. A principios de 1935, el cantante se prestó a grabar un par de cortes ('Silent Night' y 'Adeste fideles') para que le sirviesen de banda sonora y la bola empezó a rodar, hasta los treinta millones de copias vendidas que se le calculan.

De Kraus a Kabezabolo

'Silent Night' se ha convertido en un coloso que fagocita todos los estilos. Ahí están Frank Sinatra, Julie Andrews, Aretha Franklin, Elvis Presley, Johnny Cash o Petula Clark, por lanzar una primera andanada de corte tradicional. «Es una composición que deja mucho espacio para tratarla de maneras diferentes: cambiando el tempo, los silencios, el compás...», ha analizado el pianista Jim Brickman, un profesional de la recreación navideña. La mayoría de las interpretaciones más conocidas son rabiosamente ortodoxas, casi reverenciales en su tratamiento del material. Pero, pese a ese respeto generalizado, este es un asunto que puede dar lugar a debates: «Una horrible versión la de 'Silent Night' por Aretha Franklin -criticaba recientemente en un foro el músico Ramón Arcusa, del Dúo Dinámico, que también tienen la suya-. Yo prefiero de verdad escuchar al inefable Mormon Tabernacle Choir, algo realmente bueno, precioso y bien, muy bien grabado e interpretado».

Aquí la han grabado artistas como Raphael, Parchís, Estrella Morente o Manolo Escobar

La enumeración de versiones podría llenar medio periódico. Abarcan desde Mario Lanza o Alfredo Kraus hasta los heavies Manowar, desde Los Panchos hasta Robert Fripp, desde Oscar Peterson hasta Chewbacca, desde Tammy Wynette hasta Rosa López, desde Enya hasta Christopher Lee, desde Sister Rosetta Tharpe hasta Rita Ora, desde Céline Dion hasta bandas punk como The Dickies o Die Toten Hosen. No importa el instrumento o el estilo: 'Noche de paz' sirve como vínculo entre artistas que parecían incompatibles. ¿Qué une a Manolo Escobar, Stevie Nicks, Low, Miley Cyrus, Raphael, Estrella Morente, Ainhoa Arteta, Parchís, Manolo Kabezabolo, el organista Jimmy Smith, el grupo de 'krautrock'? Pues sí, todos la han cantado. Resultaría la mar de entretenido comprobar qué tal se las arreglaba juntos.