El Teatro Romano se llena para el estreno de 'Prometeo'

Amaia Salamanca, Fran Perea y Lluís Homar, los tres principales actores de la obra. :: J. M. ROMERO

Fran Perea, Lluís Homar y Amaia Salamanca protagonizaron una de las obras con más tirón de la programación del Festival de Mérida

MARÍA BLANCO CANCHOMÉRIDA.

Una primera imagen del anciano Prometeo vagando triste y perdido sobre el escenario sumergió al espectador desde el principio en la tragedia del titán. La imagen, acompañada de una música palpitante creó un ambiente tenso en el graderío del Teatro Romano en esta sexta obra del Festival de Mérida. Tras esta escena, salió Efesto junto con el coro con sus voces al unísono llevando a Prometeo joven a la roca para encadenarlo.

Así comenzó a las 11.00 de la noche el estreno de la obra 'Prometeo' que, a pesar del calor, llenó las gradas del Teatro Romano.

Además del atractivo del título, que ya se ha representado varias veces en el escenario emeritense, 'Prometeo' contaba con el tirón de tres actores muy reconocidos en el panorama televisivo y teatral español: Amaia Salamanca,Lluís Homar, y Fran Perea. También el prestigio de su director, José Carlos Plaza, y del autor de la versión libre de la tragedia, el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, fueron fundamentales para atraer al público.

La trama va de lo clásico a lo contemporáneo de forma constante y habla de esperanza y amor

Ya antes de su estreno, el director José Carlos Plaza había insistido en que uno de los elementos importantes de la obra era el misterio, y ese halo de secreto y de necesidad de descubrir lo oculto fue creado con una original escenografía creada en base a la composición de diferentes cuadros.

Los cuadros era cada uno de diferentes épocas, pero todos están relacionados con la revolución o con las injusticias de la sociedad. Por ejemplo, se pudo ver una representación del famoso lienzo del Levantamiento del 2 de mayo de Goya, otro donde aparece Lenin, unos niños judíos en un campo de concentración, 'La Libertad guiando al pueblo' de Delacroix, o un Cristo en la cruz.

Escenografía

Toda esta composición de cuadros se desarrolló bajo la mirada de un águila posada en la roca a la que está amarrada el Prometeo joven.

Y es que el viaje al pasado y al futuro de Prometeo es otro de los hilos conductores de la obra. Durante la función el espectador pudo observar un debate entre dos Prometeos. El joven, interpretado por Fran Perea, que le ha entregado el fuego al ser humano y espera recibir el castigo de Zeus. El anciano, que da vida Lluís Homar, con la sabiduría de los años, y siendo conocedor del destino que le espera, aconseja al joven. Es una trama que va de lo clásico a lo contemporáneo constantemente, y habla esperanza y el amor en el ser humano, a pesar de todo. De esta manera y con el cuadro de Lenin o La Libertad, la escenografía refleja que aunque haya injusticia en la sociedad siempre habrá esperanza de salvación para el ser humano.

El hilo de la tragedia se va desarrollando con una escenografía compuesta por diferentes cuadros

Fue destacable el vestuario de los tres hombres que integran el coro. Simulan a tres figuras temibles, parecidas a diablos con cuerpos grises y trajes largos. Cuando estas figuras aparecen para amenazar a Prometeo, a continuación sale el anciano al escenario para dirigirse al joven y transmitirle sus sabios consejos. Quedó muy bien simulado la representación de los dos Prometeos al instalar al lado opuesto de la roca una especie de salón con libros, una alfombra y un sillón en dónde se encuentra el anciano.

'Prometo' es un espectáculo lleno de misterio con un sentido muy actual, al hablar del afán de poder pero deja la puerta abierta a la esperanza.