Amaia Salamanca: «La profesión es dura pero es muy bonita y no la cambiaría por nada»

Amaia Salamanca en la sede del Festival de Teatro de Mérida. :: j. m. R./
Amaia Salamanca en la sede del Festival de Teatro de Mérida. :: j. m. R.

Con 'Prometeo', Amaia Salamanca actuará por segunda vez en el Teatro Romano después de dar vida a Electra en 'La Orestiada'

MARÍA BLANCOMÉRIDA.

Aunque prometió no volver a actuar en el Teatro Romano, aquí está de nuevo muy contenta pero nerviosa para interpretar a la sacerdotisa Ío, una mujer perseguida que es deseada y odiada por los dioses, en 'Prometeo', dirigida por José Carlos Plaza.

-Bienvenida de nuevo a Mérida. Aunque prometió no volver aquí está ¿Qué pasó esa vez?

-Me removió muchísimo. Parte tiene que ver con el personaje que interpreté, Electra. Ella es una mujer muy dura, con mucho odio, con mucha sed de venganza y José Carlos me llevó a un sitio donde normalmente en televisión o en cine no haces ese análisis de texto. Tampoco tienes esa barbaridad de texto de Luis García Montero. Me sucedieron muchas cosas, me encantó estar ahí, pero fue duro entonces. Pero han pasado dos años, me ha llamado José Carlos y dije vale. No me lo tuve que pensar ni dos veces. Además, quién no iba a querer repetir con Luis García Montero y José Carlos. A parte estoy con otros dos compañeros que estaban la vez pasada.

«Se podría combinar el poder hacer una serie con hacer teatro porque le da más matices al actor»

-Su carrera profesional ha estado más dirigida al cine y la televisión. ¿Le gustaría hacer más teatro?

-Bueno, como actriz siempre te gusta hacer distintas cosas, ver un poco tus límites y ver hasta dónde puedes llegar, trabajar con distintos directores. Yo me muevo por proyectos, ya sea cine, televisión o teatro. Lo que me apetezca en el momento. Llevaba dos años sin hacer teatro y estoy repitiendo.

-Inicialmente su plan no era ser actriz, ¿cómo fue ese cambio?

-Yo estaba en la universidad estudiando Administración de Empresa y Derecho y estaba apuntada en una agencia de publicidad, para ganarme un dinero, y al final me cogieron en una serie. Siempre dije que iba a seguir estudiando, pero al final nunca terminé la carrera y creo que cuando pasa el tren hay que aprovechar la oportunidad y yo tuve la suerte de que me fueron llegando más proyectos y fui uniendo unos proyectos con otros y ahora no me vería teniendo otra profesión. No es por el hecho de ganarse la vida sino que aquí hay algo de pasión que noto. Es dura la profesión, pero es muy bonita y no la cambiaría por nada.

-¿Un personaje al que le gustaría dar vida y otro al que no?

-Yo haría cualquier tipo de personaje. Es verdad que al final es muy difícil no juzgar a los personajes porque ese personaje haría cosas que tú a lo mejor no harías, pasaría por cosas por las que tú no has pasado. Pero yo creo que todos los personajes son maravillosos para disfrutarlos. Haría todos los personajes. Me gustaría hacer lo que esté por llegar, el siguiente proyecto que tenga. Siempre me meto con toda la pasión en todos los proyectos.

-¿Dónde ve su futuro próximo?

-Pues procuro no pensar mucho en el futuro, siempre me quedo más en el ahora. Por eso, para hacer lo que me gusta, dedicarme a pensar en el momento, disfrutar de ese instante y seguir trabajando como hasta el momento, que haya directores que sigan confiando en mí como José Carlos Plaza y seguir aprendiendo.

Situación del teatro

-¿Cómo ve la situación del teatro actualmente?

-Bueno, ahora tenemos este festival de Mérida que lleva ya 65 ediciones, que es un apoyo muy grande a la cultura y que hace que el público, a pesar de que tiene que ver con la mitología griega y todo eso, al final siempre lo trae al presente. Entonces me gusta que esas 3.000 personas que llenan el Teatro Romano se empapen de lo que sucede en la obra, de lo que vivimos, de cómo es el ser humano. Que se queden con esa cultura o ese arte, me parece que está fenomenal ofrecer todo eso al público y que lo viva de una manera más amena, viendo un espectáculo. El teatro es algo que es en el momento, es inmediato, no se puede cambiar. Es verdad que ahora se dice mucho que con las plataformas digitales el cine se está perdiendo porque ya la gente lo ve todo en las plataformas digitales en su casa, pero es que el teatro no se puede suplir por nada, el teatro siempre va a estar ahí. Yo creo que hay que intentar seguir peleando porque esté ahí.

-¿Qué piensa sobre la exclusividad que tienen ahora algunos actores debido a los contratos que hacen en las plataformas digitales? ¿Le ha pasado?

-No, no me ha pasado. En algún momento de mi vida intentaron hacerme un contrato pero al final vi que estás un poco con las manos esposadas y como actor te apetece seguir experimentando nuevas cosas. Me tendría que ver en la situación pero es una pena, porque yo creo que a todos los actores nos tira mucho el teatro y se podría intentar combinar el poder hacer una serie con poder hacer teatro, porque eso te va a dar más matices y te va a ayudar. Yo no estaría tan a favor de que haya ese muro.

-¿Volverá a Mérida?

-(Risas) Pues sí me encantaría, bueno ahora mismo igual te diría que no porque estoy ya con el dolor de tripas, estoy nerviosa. Pero el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida siempre tira muchísimo, tiene una energía muy especial, el público es muy amable y siempre he venido de la mano de grandes personas, así que sí.