Craig Russell: «Todos llevamos la semilla del diablo»

El escritor escocés Russell Craig en el castillo de Hrad Orlu, cerca de Praga /Txell Canela
El escritor escocés Russell Craig en el castillo de Hrad Orlu, cerca de Praga / Txell Canela

El novelista y expolicía escocés explora todas los rostros de maldad de la mano de Lukâs Smolák, su nuevo detective checo

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIPraga

Craig Russell (Fife, 1956) sabe que el diablo tiene infinitas caras y que todos llevamos dentro su semilla. Expolicía escocés y hoy maestro de la novela negra, se ha sacado del magín a un nuevo detective. Se llama Lukâs Smolák y con su primer caso explora Russell todas las formulaciones de mal en 'El aspecto del diablo' (Roca editorial). En pos de un émulo de Jack el Destripador, transcurre en Praga en 1935, en plena escalada nazi, y en el cercano e infernal castillo-manicomio de Hrad Orlu que encierra a los 'Seis Diabólicos', sanguinarios asesinos tutelados por el psiquiatra junguiano Viktor Kósarek. La novela llega al lector español el mefistofélico día 6 del 6.

- ¿Cuántas caras tiene el diablo?

Tantas como seres humanos. A veces su rostro es perturbadoramente ordinario, como Adolf Eichmann, quien para Hannah Arendt encarnaba la banalidad del mal. El libro explora la multiplicidad del conceptos del diablo.

- ¿El demonio anida en nosotros?

Sí. Es la cuestión central de la novela. Es una fuerza viva en todos nosotros. Podemos ser bellísimas personas o aterradores diablos. Dependerá de las circunstancias. El diablo es un concepto muy útil. Sirve para lavarse las manos. Permite abstraerse de la violencia y de la tendencia para hacer mal a los otros, asesinar o torturar y decir que la maldad es externa ser humano.

- La sitúa en un espectral castillo que es el epicentro del mal.

Quise escribir una novela gótica. El castillo es un poderoso símbolo para explorar qué ocurre cuando la locura se confina. Pero también veo qué pasa cuando el diablo es un ser colectivo, como ocurrió en Checolovaquia y en Europa antes de la Segunda Guerra Mundial, con el ascenso del nazismo, cuando en 1935 el diablo se despertó y desató la poderosa maldad colectiva que amenazó a los checos. Es inquietante. Visité el castillo de Jan Corazón Negro y supe que era la localización idónea. Allí estaban todos los personajes, como si hubieran surgido de mi inconsciente. Pude planear algunas cosas pero es como si los personajes las rechazaran, evolucionaran y encajaran en mis planteamientos. Luego Smolák emergió de las sombras de Praga.

«El 'brexit' es diabólico, el peor error político, social y cultural del Reino Unido, un desastre completo»

- ¿Son peores los diablos colectivos?

No hay respuestas fáciles cuando la locura explota y se apodera de la gente. Aquí hubo tres millones de checos alemanes y fueron masacrados tras la guerra. Como los alemanes hicieron con los judíos. La maldad colectiva te puede atrapar en cualquier momento con cosas que van más allá del dogma y que unen a la gente a través de una idea irracional. Y podría hablar del 'brexit.'

- A un escocés de espíritu europeísta el 'brexit' le irrita o le asusta.

Me faltan palabras para expresar la irritación y el enfado que siento. El 'brexit' es diabólico, el peor error político social y cultural del Reino Unido. Un desastre completo. Si finalmente hay un 'brexit' duro, la independencia de Escocia llegará pronto.

- Vivimos una explosión de nacionalismo populista ¿Volvemos a esas locuras colectivas?

Lo que nos llevó a la catástrofe está de nuevo con nosotros. No creo que lleguemos a la escala de lo que pasó en 1935. Pero con la tecnología, no se necesita el aparato propagandístico del nazismo. Hoy es muy fácil llegar a las masas. Es un gran peligro. Y por eso quise explorar ese período. Estoy un poco perdido. Soy de una generación que nació tras el final de una guerra mundial, con la ilusión de que habría progreso, justicia, bienestar, igualdad y otras cosas que se habían ganado. Y no ha sido así. Jamás pensé que vería resurgir el antisemitismo con la fuerza con que lo ha hecho.

-¿Smolák es distinto a su comisario Fabel y su detective Lennox?

Totalmente. Escribir sobre distintas ideas ayuda que se mantengan frescas, a no anquilosarte. Los personajes son uno de mis puntos fuertes para ponerme en la piel de otras personas, y disfruto con ello.

- ¿Smolák llega para quedarse?

Pensé que sería una sola novela, pero las cosas han cambiado. Quizá vuelva a él.

Craig Russell en el puente de Carlos de Praga
Craig Russell en el puente de Carlos de Praga

- ¿Por qué vendería su alma al diablo?

Por un acuerdo para una buena película. Pero ya lo tengo. Mi agente cinematográfico ha sido Míster Mefistófeles (risas). Los derechos se vendieron mucho antes de que se publicara. Fue una enorme y feliz sorpresa. La película está en fase de desarrollo con Sony-Columbia. El comprador de los derechos me dijo que hacía años que no había visto un libro tan cinematográfico.

- Sus 'diabólicos' son cinco varones y una mujer. ¿La maldad es distinta entre hombres y mujeres?

A un nivel muy básico, los varones son más violentos que las mujeres. Es un hecho. Pero una cosa es violencia y la otra maldad, que puede tomar cualquier forma. Explorando la relación de las mujeres con la violencia en otra de mis novelas sobre el ascenso del nazismo, constaté que los guardias más crueles en los campos de exterminio eran mujeres.

- ¿Carl Jung o Sigmund Freud?

Hay mucha psicología junguiana en lo que escribo. Jung me fascina y es más relevante para la psiquiatría moderna que Freud. Es un místico inteligente y sabio qué avanzó cosas que han tomado hoy pleno sentido, y las confirman ahora la neuropsiquiatría y los estudios genéticos.