'La corte del faraón' sube la temperatura en el Festival de Mérida

EFE

La comedia musical ha llegado esta noche al Teatro Romano de Mérida de la mano del director Ricard Reguant con una renovada versión de la célebre zarzuela 'La corte del faraón' en la que subyace un canto a la libertad en todas sus formas.

En esta ocasión, el director catalán ha regresado al festival emeritense para dar una vuelta de tuerca a un clásico prohibido durante la dictadura franquista, al tiempo que conserva su esencia «pícara y cachonda».

El penúltimo estreno de la 65 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida es un show basado en la opereta bíblica de 1910 que Reguant, junto a Juana Escabias, ha desempolvado conservando elementos originales propios de la zarzuela y la revista y añadiendo otros nuevos característicos del teatro musical actual.

Abordar clásicos desde el prisma contemporáneo se ha convertido en un ejercicio habitual en el festival. En este caso, la obra recupera del pasado asuntos tan vigentes como la censura, la libertad amorosa o el arte de disfrutar del sexo con la mayor naturalidad posible porque, tal y como entonan su protagonistas, «la verdad no se puede reprimir y siempre encontrará como salir».

Un plantel de artistas encabezado por Itziar Castro, figura rompedora del panorama audiovisual, y el placentino Paco Arrojo, veterano en musicales, cantan, bailan e interpretan al más puro estilo cabaret durante algo más de hora y media, en un juego de comedia y enredos, sin más pretensión que provocar la risa.

No obstante, en este espectáculo no todo es lo que parece y sus protagonistas hacen uso de la irreverencia, lo políticamente incorrecto y el humor ácido para desarmar al espectador y sembrar la reflexión.