Anne Hathaway: «La desigualdad en Hollywood da pavor»

La actriz Anne Hathaway en 'Timadoras compulsivas'./
La actriz Anne Hathaway en 'Timadoras compulsivas'.

La actriz defiende el carácter feminista de 'Timadoras compulsivas', un remake de la comedia 'Un par de seductores': «Nunca voy a sentirme inferior por ser mujer»

MARÍA ESTÉVEZLos Ángeles

'Timadoras compulsivas' es un remake de 'Un par de seductores', la comedia que en 1988 dirigió Frank Oz, en la que Steve Martin y Michael Caine daban vida a dos timadores que llegan a un curioso acuerdo: el primero que estafe 50.000 dólares a una mujer adinerada gana y el otro deberá abandonar la Costa Azul. En esta ocasión, Anne Hathaway (Nueva York, 1982) se une a Rebel Wilson con los paisajes de la isla de Mallorca de fondo.

-¿Qué fue lo que más le sorprendió de trabajar con Rebel Wilson?

-Rebel es tímida. No tenía ni idea cuando nos encontramos por primera vez frente a frente de que iba a toparme con una joven tímida. Es callada y respetuosa, lo contrario de la imagen que se ha creado a través de sus personajes. Me hizo darme cuenta de que hay mucho más detrás de la fachada y ha sido un verdadero placer dedicarme a conocerla durante los meses en los que hemos trabajado juntas. Creo que tiene muchos más colores en su caja de herramientas de los que hemos visto hasta ahora.

-Empezó su carrera interpretando a una princesa y ahora le toca pretender ser una princesa. ¿Cómo fue la transformación a la que tuvo que someterse para este personaje?

-He pasado mucho tiempo pensando lo que significa ser una princesa y me lo han preguntado hasta la saciedad. Creo que lo que me gustaba de la princesa Mia era su personalidad antihéroe, antiprincesa. Para mí ha sido divertido darle la vuelta a Mia por completo y crear un personaje inspirándome en el estereotipo de lo que es una princesa. He podido meterme en la piel de alguien que se siente una estrella.

-¿Se atrevió a crear un pasado a su personaje?

-Sí. Tuvimos varias reuniones en las que consideramos los motivos que llevan a los personajes a convertirse en timadores profesionales. Josephine es una mujer que no necesita ninguna razón, ella lo hace porque es buena y le gusta. En un mundo en el que las mujeres ganan 70 centavos por cada 3 dólares que gana un hombre, tiene todo el derecho a elegir ser una timadora. Esa simple verdad me pareció suficiente para mí.

-Parece interesada en buscar la igualdad de los hombres y las mujeres en todos los personajes que interpreta. ¿Busca empoderar a las mujeres?

-Es algo que siempre me ha llamado la atención. Crecí en una familia donde ser mujer no es un impedimento para hacer cualquier cosa que desees en la vida. Me educaron en la idea de aspirar a lo que quisiera sin pensar en el género, porque cuando una mujer entra en una habitación es igual a cualquier persona que esté allí. Nunca voy a sentirme inferior por ser mujer. Crecí pensando que el mundo era así, sin embargo me llevé una decepción al descubrir que eso no es cierto. Hollywood hace ver que está por la igualdad, pero cuando ves los números da pavor ver la desigualdad. Siempre he querido contribuir al cambio y en los últimos años me he dado cuenta de que las cosas no cambian si no te involucras, no varían por sí solas. Por supuesto, lo que ocurrió en octubre de 2017 fue el despertar colectivo ante un problema aislado en nuestros deseos pero nunca verbalizado. Nos dimos cuenta de que estamos conectadas, de que formamos parte de un movimiento, de una ola compuesta por la mitad del mundo y la otra mitad debería querer que las cosas cambiaran. Ahora siento que el cambio es real, tangible y las mujeres cuentan con más apoyo, pero falta mucho por hacer.

Anne Hathaway y Rebel Wilson, en 'Timadoras compulsivas'.
Anne Hathaway y Rebel Wilson, en 'Timadoras compulsivas'.

-¿Qué es lo que más le ha sorprendido?

-Cuando nuestra película se mostró a los guionistas del sindicato, la pusieron en la categoría R (mayores de 17 acompañados por un adulto) y Rebel se enfadó muchísimo. Ella es abogada y decidió luchar para cambiar una situación injusta, porque si 'El reportero' no tiene categoría R, este filme tampoco debería tenerla. Lo peleó y ganó el caso contra la Motion Pictures Association of América. Consiguió categoría PG (13 años), lo cual es maravilloso porque sus seguidores y mis seguidores podían entrar a ver la película. Las chicas adolescentes son una gran parte de nuestro público y si las hubiéramos perdido habría sido catastrófico. Luego, cuando escuchas que las mujeres no hacen películas divertidas, te preguntas por qué a nosotras se nos trata con un rasero distinto a la hora de categorizar las películas. De no haber sido por Rebel y su lucha este filme no habría tenido ninguna oportunidad.

-¿Es difícil trabajar con una actriz que improvisa tanto como Rebel?

-Tiene mucho talento. Inicialmente pensé que era una mentirosa compulsiva. Me parecía imposible que alguien pudiera ser tantas cosas a la vez. Luego, cuando la conoces, empiezas a creer que tuvo malaria y en su fiebre soñó que ganaba un Oscar. Que ganó un premio en Australia por ser la estudiante más inteligente de su país. Que fue reclutada por el departamento de espionaje e inteligencia y que decidió no aceptar porque no quería firmar un contrato de siete años. Es una mujer multidimensional, cuando me veo a mí misma como una simple actriz, siento que debería empezar a explorar otras áreas.

-Ha hablado del cambio real a favor de las mujeres. ¿Podría ser una moda y que las mujeres consiguieran menos de lo que parece?

-Es algo de lo que soy consciente, pero no tengo miedo en estos momentos. Temo más que mejore la situación de algunas mujeres y no de otras. Lo mejor que las mujeres pueden conseguir es aumentar su salario mínimo para que se iguale al de los hombres. También me asustan las que pretenden formar parte del movimiento y, sin embargo, no han hecho el trabajo interno necesario para reconocer que tal vez han sido reprimidas en alguna situación y continúan perpetuando su actitud.

-¿Es cierto que está obsesionada con el kung-fu?

-Sí, no lo niego. Rebel tiene una idea para hacer una película de kung-fu y yo tengo otra.

-Este remake que convierte a los actores protagonista en mujeres. ¿Hay muchos escépticos por su causa?

-El mundo se está rehaciendo y es un lugar más equilibrado. Este filme es parte del movimiento, de la representación de incluir a todo el mundo, de no ver a las mujeres en un tipo de personajes y a los hombres en otro. No creo que esta película vaya a cambiar las cosas, pero espero que sea una positiva contribución.

Rebel Wilson y Anne Hathaway , en 'Timadoras compulsivas'.
Rebel Wilson y Anne Hathaway , en 'Timadoras compulsivas'.

-¿Se lo pasaron bien durante el rodaje en Mallorca?

-Mmm, no sé de qué hablas (bromea). Fue sensacional, lo pasamos genial. Estábamos todos en la isla, casi de vacaciones porque teníamos horario francés y terminábamos de trabajar a las 5 de la tarde. Por la noche teníamos nuestras cenas elegantes en restaurantes de la isla con litros de Rioja y después nos íbamos a bañar a la playa.

-¿Tuvo la oportunidad de conocer a Rafael Nadal?

-Yo no, porque la noche que Rebel lo conoció en su restaurante, yo me quedé en el hotel con mi hijo y mi familia que estaban de visita. Me llevé a mis padres y a mi hijo a Mallorca y el rodaje se convirtió en unas extensas vacaciones. Un fin de semana alquilamos un barco y estuvimos nadando en las cuevas de alrededor. Es una isla bellísima.