El presunto cabecilla de un clan de la droga, inimputable porque padece alzhéimer

Varios de los diez acusados que declararon ayer se encuentran en prisión. :: armando/
Varios de los diez acusados que declararon ayer se encuentran en prisión. :: armando

La fiscal pedía 24 años de cárcel al patriarca Froilán B. P. pero por su enfermedad no está en el banquillo de acusados

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

La realidad siempre supera a la ficción. En la serie de televisión española más vista en 2018, 'Vivir sin permiso', el actor José Coronado interpreta a Nemo Bandeira, el jefe de un clan de narcotraficantes que tiene alzhéimer.

El guión se presentaba como muy novedoso; pero, la realidad, es que en el macrojuicio que está teniendo lugar en la Audiencia Provincial de Cáceres, en el que se acusa al clan de 'los Hilarios' de Plasencia, el patriarca Froilán B. P. no está en el banquillo de acusados, junto a otras 30 personas, porque tiene alzhéimer y, por lo tanto, es inimputable: no sabe qué delitos supuestamente ha cometido. No es consciente de nada.

La fiscal que lleva la acusación tenía pensado solicitar que fuera condenado a 24 años de cárcel: 16 años por los delitos de tráfico de drogas y pertenencia a una organización criminal y 8 años por un delito de blanqueo de capitales. También se pedía que pagara una multa de 441.750 euros y otra del cuadruplo del valor de los bienes intervenidos en el blanqueo de dinero.

Acusado Raúl M. A.: «El revólver lo compré por 20 euros en un mercado medieval»

El juicio contra el clan de 'los Hilarios' del barrio de Gabriel y Galán de Plasencia y otro clan más pequeño, el de 'los Aguilares' de Malpartida de Plasencia comenzó en la Audiencia Provincial de Cáceres el pasado 4 de febrero, en donde los 30 acusados se declararon inocentes. Allí se acordó que ellos prestarán declaración en tres días: testificando 10 en cada uno de esos días.

Ayer fue el segundo día del juicio y declararon 10, de los que cuatro están en prisión. Si en el primer día del juicio hubo bronca antes de la vista, al no ponerse de acuerdo en quiénes serían los seis familiares que podían entrar, ayer ya no se tuvo que desalojar a nadie, ya que por cada acusado podían estar dos familiares y la selección fue tranquila, controlando los policías nacionales a cada familiar con la entrega de los documentos de identidad.

Uno de los abogados defensores es Marcos García Montes.
Uno de los abogados defensores es Marcos García Montes. / Armando

El juicio fue rápido, ya que todos los acusados menos uno no quisieron responder a las preguntas de la fiscal, contestando sólo a las cuestiones de sus abogados. Todos se declararon inocentes y algunos señalaron que cuando fueron detenidos eran consumidores de cocaína y la droga que les encontraron era para su propio consumo, señalando que estaban en tratamiento para dejar de ser consumidores. La mayoría señalaron que eran albañiles, vendimiadores o vendedores de coches y que nunca se habían dedicado a traficar con droga.

Entre los abogados defensores está el mediático Marcos García Montes, que lleva más de 40 años dedicándose al derecho penal, siendo conocido por ser el abogado de 'Rafi' Escudero en el crimen de los Urquijo, de José María Ruiz Mateos en el caso Rumasa o del profesor Neira; también ha asesorado en los tribunales a famosos como Rocío Jurado, Concha Velasco o Maribel Verdú. Con su característico mostacho, y adornado con una pajarita roja, le llamó la atención la presidenta de la Audiencia, María Félix Tena, por estar tomando Coca-cola y no agua, que es la única bebida que se permite consumir en la sala. Señalando él que lo hacía por problemas de salud.

García Montes defiende a dos de los 30 acusados, a dos cuñados, y ayer declaró uno de ellos. Fue el último en declarar: Raúl M. A. y el único que no le importó responder a las preguntas del ministerio fiscal.

Raúl reside en Talavera de la Reina (Toledo), en donde asegura que se dedica a la venta de coches, e indicó que conoce a 'los Hilarios' por ser familia de su mujer. A preguntas de su abogado dijo ser inocente. «No pertenezco a ningún clan ni me he dedicado a vender droga», afirmó.

Según la acusación pública, en el año 2015 fue condenado por la Audiencia Provincial de Toledo por traficar con droga, dedicándose a suministrar cocaína a sus familiares de Plasencia.

Cuando se registró su domicilio la Guardia Civil encontró 52.465 euros, en billetes de 20 y 5 euros, que se aseguraba que eran producto de la venta de droga, pero él afirma que era por la venta de un coche. También encontraron pistolas que disparan bolas y un revólver. «Ese revólver - declaró - lo compré por 20 euros en un mercado medieval, es una imitación... una réplica». Además se le encontraron 0,77 gramos de cocaína, que señaló que eran para su consumo.

Según la investigación, hay grabaciones telefónicas que le relacionan con el tráfico de cocaína, pero él niega que la voz que aparece en las grabaciones sea la suya. Su abogado recalcó que no se le habían hecho pruebas de voz.

Hoy será el tercer día del juicio, declarando otros 10 acusados. Los últimos 10 miembros del supuesto clan de narcotraficantes declararán el próximo 26 de febrero.

El 5 de marzo está previsto que comiencen las declaraciones de los testigos y el 19 de marzo empezarán las lecturas de los informes finales de la fiscal y los abogados defensores.

Se espera que la vista oral concluya el 8 de abril, día en el que volverán a estar presentes todos los acusados, para ejercer su derecho de poder decir unas palabras antes de que la causa quede vista definitivamente para sentencia.