Las obras del cementerio de Cáceres terminarán antes del Día de los Difuntos

Imagen de la visita de la alcaldesa. /Lorenzo Cordero
Imagen de la visita de la alcaldesa. / Lorenzo Cordero

El Ayuntamiento invierte 200.000 euros para sustituir tejados, comprar más bancos y reparar el muro de los fusilados

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

El cementerio municipal Nuestra Señora de la Montaña está de obras. Desde hace 25 días varias zonas del camposanto tiene andamios y obreros en los tejados de los pabellones llenos de nichos.

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La alcaldesa, Elena Nevado, acudió ayer por la mañana a ver las obras, acompañada por los concejales Valentín Pacheco y Víctor Bazo. «El plazo de ejecución de las obras es de seis meses, pero la empresa que está haciéndolas dice que terminará dentro de cuatro meses», señaló la alcaldesa a los medios de comunicación. Se asegura que los andamios se quitarán en octubre y el Día de los Difuntos, el 2 de noviembre, las cientos de personas que acudirán a recordar a sus fallecidos contemplarán un cementerio totalmente arreglado. El Ayuntamiento invierte 200.000 euros en esta rehabilitación que realiza la constructora cacereña Padilla y Zazo.

Se está trabajando en sustituir completamente las cubiertas con tejados en cinco pabellones. Ayer los obreros estaban en los tejados de los patios 4 y 5, en una de las zonas más antiguas, con enterramientos en tierra. En estos patios los ataúdes están a un metro bajo tierra. Este lugar se va a desbrozar para que se vean mejor las curiosas tumbas. Alrededor, en los nichos abundan la gente fallecida en los años 30 y 40, como José Díaz Ferrón, que se murió a los 55 años el 31 de agosto de 1936, cuando (según se puede leer en la lápida negra) era «jefe de negociación de segunda clase de administración civil»; en una lápida blanca se recuerda a Rosita Alguacil Salmoral, muerta el 22 de agosto de 1936 a los 3 meses de vida.

El patio 4 y el 5 se unen con un túnel cubierto por un tejadillo. Con la remodelación ese túnel desaparecerá, dejando el lugar al aire libre.

También se sustituirán los tejados de pabellones de los patios 7, 8 y 9, arreglando zonas que había originado quejas de ciudadanos.

En una pabellón de nichos irregular de gran tamaño, en donde en vez de tejado hay una azotea se pondrá una cubierta vegetal.

En la entrada del cementerio hay una edificio en donde los forenses hacen las autopsias. También se arreglará en el exterior, en la zona de la azotea. Para que el visitante pueda estar más cómodo, se van a colocar 26 nuevos bancos repartidos entre los patios.

Otra actuación es el arreglo del muro en donde en el año 2014 se inauguró el monumento a las víctimas de la represión durante la Guerra Civil y la Posguerra, compuesto por 14 planchas de metal con los nombres de 675 personas, entre ellos los 196 fusilados en las Navidad de 1937. Hay gente que piensa que los fusilaron en este muro, pero el historiador José Hinojosa indica que los fusilamientos eran en el cuartel y aquí es donde se les enterró.