Las aves que regresan a Cáceres

Un turista observa aves desde la Torre de Bujaco, uno de los miradores recomendados del casco viejo . :: lorenzo cordero/
Un turista observa aves desde la Torre de Bujaco, uno de los miradores recomendados del casco viejo . :: lorenzo cordero

Seo-BirdLife alerta de que la población de cigüeñas y cernícalos primillas se ha reducido de forma considerable en la última décadaEmpieza la temporada alta para el turismo ornitológico con la vuelta al casco urbano de seis especies migratorias tras pasar el invierno en África

MARÍA JOSÉ TORREJÓN

Los amantes de los pájaros están de enhorabuena. Cáceres vive en febrero su particular primavera ornitológica con el regreso al casco urbano de sus seis principales aves migratorias, que marcan el punto de partida a la temporada alta del turismo ornitológico, un sector en alza. Precisamente este fin de semana se celebra en el Parque Nacional de Monfragüe una nueva edición de la FIO, la Feria Internacional de Turismo Ornitológico.

Cernícalos primilla, cigüeñas, vencejos comunes y vencejos pálidos, aviones y golondrinas comienzan ya a sobrevolar el cielo cacereño. Estas aves urbanas están de vuelta, tras pasar el invierno en África. Se convertirán hasta finales de verano en unos inquilinos más de la Ciudad Monumental, de sus torres y de sus palacios.

LAS AVES QUE VIENEN

Cigüeña blanca
Su población se ha visto mermada en los últimos años
Se estima que hay 50 parejas en todo el casco urbano.
Vencejo común
En Cáceres hay 500 parejas
Este pájaro nunca se posa, salvo para hacer nidos. Por las noches, duerme en vuelo.
Avión común
Es un eficaz eliminador de insectos voladores
Se parece a la golondrina, aunque de menor tamaño. Hay 600 parejas.
Cernícalo primilla
Es un pequeño halcón protegido
En la actualidad, anidan unas 150 parejas en la ciudad, declarada ZEPA urbana.
Vencejo pálido
Aunque es menos abundante que el vencejo común, en Cáceres sucede lo contrario
Hay 600 parejas.
Golondrina común
Necesita las construcciones humanas para poder hacer sus nidos de barro
Muy abundante en Cáceres y en toda la región.

La ciudades con cascos históricos declarados Patrimonio de la Humanidad, explica Marcelino Cardalliaguet, delegado de Seo-BirdLife en Extremadura, reúnen una serie de requisitos especiales que los hacen más habitables para las aves. Hay que tener en cuenta que una de las singularidades del conjunto monumental cacereño es que está reconocido legalmente como espacio protegido a través de una ZEPA urbana (zona de especial protección para aves) por la presencia de los cernícalos primilla, considerada el ave estrella de Cáceres.

La Seo-BirLife tiene un convenio de colaboración con el grupo de Ciudades Patrimonio para estudiar la diversidad ornitológica que habita en sus cascos urbanos. «Estas ciudades tienen más biodiversidad que las que no son patrimoniales. Los edificios antiguos, además de tener un valor patrimonial, tienen un valor añadido porque son auténticos refugios de pájaros. Tienen esos huecos, esas alturas y esa construcción en piedra que reproduce unas condiciones óptimas», expone Cardalliaguet. Hace tiempo que Cáceres se dio cuenta de su potencial ornitológico y desde hace una década organiza, a través de la Junta de Extremadura, su Festival de las Aves, que se celebra cada mes de mayo y que tiene al cernícalo primilla como principal protagonista.

Pero los ecologistas alertan de un fenómeno preocupante: el descenso experimentado en la última década en el número de cernícalos primillas que retornan cada año a Cáceres. Según los datos de Seo-BirdLife, si en 2005 había 300 parejas, ahora la cifra se ha reducido a la mitad.

Algo parecido ha sucedido con las cigüeñas. «Ha habido un bajón muy grande», detalla Cardalliaguet. Varios factores explican este descenso de la cigüeña blanca. Por un lado, se achaca al cierre del vertedero de Cáceres, que estaba al aire libre. Y, por otro, a la pérdida de sus lugares habituales de nidificación. Las cigüeñas, cuenta el delegado de Seo-BirdLife, mantienen siempre la misma pareja durante toda su vida y siempre hacen el nido en el mismo sitio. «Últimamente nadie las quiere en las iglesias, cuando siempre han estado en este tipo de edificios. En Cáceres las tenemos que cuidar. Antes había cigüeñas casi en cualquier sitio», indica.

La alerta de Seo-BirdLife coincide con la lanzada en 2017 por el biólogo Chema Corrales, de la que este diario se hizo eco en una información publicada el 26 de junio de ese año. Señalaba, a modo ilustrativo, el caso de la iglesia Santiago, que llegó a contar con hasta 28 nidos. En 2017 apenas tenía cinco. Hablaba también Corrales de la incidencia del sellado del vertedero y de otro factor: el uso de métodos disuasorios para evitar la aparición de nidos en los edificios.

«La cigüeña, para la mayoría de los extremeños, es un ave de lo más común y corriente. Sin embargo, es de las aves más atractivas de la ciudad para muchos visitantes», valora el delegado de la Seo-BirdLife. Cada vez son menos viajeras. «Es un fenómeno motivado por el cambio climático. Si aquí hubiera los inviernos de antes, ni teniendo comida cerca se quedaban, porque sería imposible soportarlo para ellas», comenta Cardalliaguet. Lo que ocurre en la actualidad, cuenta, es que las parejas jóvenes se siguen marchando a África a pasar el invierno. Sin embargo, las más viejas se quedan por la zona.

Actuaciones

Para tratar de frenar el descenso de cernícalos primillas, en 2016 se puso en marcha el proyecto de ámbito regional Life-ZEPAURBAN, cuyo marco de actuación se prolongará hasta diciembre de 2020. Está financiado con fondos europeos y la gerencia recae sobre la Dirección General de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura.

Entre las actuaciones realizadas en Cáceres destaca la reciente intervención en diez edificios de la Ciudad Monumental con el fin de favorecer la nidificación del cernícalo primilla. Se ha reducido el espacio de los mechinales (huecos de las fachadas) con el fin de que solo quepa esta ave y las palomas y grajillas no se los arrebaten, como ha ocurrido hasta ahora.

Por otro lado, otra de las líneas de actuación ha consistido en la marcación de 50 ejemplares de cernícalos con seguidores satélites para estudiar el recorrido que realizan estas aves durante su viaje de ida y vuelta y su comportamiento, según detalla Agustín Gallardo, de Laruinagrafica, una de las firmas socias del proyecto, encargada de su imagen y visibilización.

«El turismo ornitológico es una realidad. Ahora una de las nuevas conquistas de este tipo de turismo es la ciudad. Es un recurso más para las empresas locales y un atractivo más para Cáceres», expone Gallardo al tiempo que recuerda que en la última edición de Fitur (Feria Internacional de Turismo) se acaba de presentar el producto creado en torno al cernícalo, llamado 'Urban birding', que incluye 17 experiencias turísticas en la capital cacereña relacionadas con esta ave.

Las seis especies urbanas que estos días llegan a Cáceres se suman a la población que reside durante todo el año en la capital y en su entorno. Son, en total, 56 los tipos de aves comunes que se pueden ver en la ciudad, según la 'Guía de aves de Cáceres' realizada por Seo-Birdlife. El Ayuntamiento estima que el diez por ciento de los turistas que pasan por Cáceres lo hacen por su riqueza ornitológica.

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