Arranca la rehabilitación de la muralla tras una década de espera

Ayer se instalaron los primeros andamios en las inmediaciones de la cisterna de San Roque. :: /LORENZO CORDERO
Ayer se instalaron los primeros andamios en las inmediaciones de la cisterna de San Roque. :: / LORENZO CORDERO

Los andamios cubrirán en los próximos días el lienzo del Baluarte de los Pozos; las obras durarán nueve meses

María José Torrejón
MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

La fotografía que la Ciudad Monumental de Cáceres regala al ser contemplada desde San Marquino cambiará en los próximos días. Los andamios cubrirán en breve el lienzo de la muralla que hay sobre la cisterna de San Roque, además del Baluarte de los Pozos. En este tramo arrancará la primera fase de la rehabilitación de la muralla, una obra que suma una década de espera. Los trabajos previos están en marcha.

Ayer comenzó la instalación de los primeros andamios en la zona más próxima a la calle Fuente Concejo. La empresa Cyrespa Arquitectónico S. L., con sede en Castellón de la Plana, será la encargada de ejecutar la obra por un importe de 760.873 euros. El plazo de ejecución es de nueve meses.

Los trabajos prevén intervenir en el conocido como mural de San Marquino, uno de los más emblemáticos de la ciudad. De esta manera, tras actuar en San Roque y el Baluarte de los Pozos, los operarios se desplazarán hasta el Olivar de la Judería por un lado y hasta el Arco del Cristo por otro.

En concreto, los puntos de actuación detallados en el proyecto son: la torre de la calle Hernando Pizarro; el lienzo de la muralla comprendido entre la torre de Hernando Pizarro y la de los Pozos; el 'cubo' del Olivar; la torre de los Aljibes; el lienzo entre la torre de los Aljibes y el Baluarte de los Pozos y la propia Torre de los Pozos. También se intervendrá en el tramo del lienzo de la calle San Roque; en la Torre del Río y en el Arco del Cristo.

La inversión

760.873
euros se invertirán en la primera fase de rehabilitación de la muralla. Se estima que el coste de una intervención global en todo el lienzo sería de 10 millones.

La dirección de obra de esta esperada intervención corre por cuenta del arquitecto Miguel Matas (junto a Pedro Gurriarán), un gran conocedor de la muralla almohade cacereña. Fue él quien coordinó en el año 2008 un exhaustivo chequeo para determinar el estado de salud de la muralla, uno de los motivos de peso por los que Cáceres fue reconocida como Ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1986.

Este estudio detectó hasta un millar de patologías en el lienzo almohade y alertaba de que la intervención urgía. Diez años después, en enero de 2018, el Ministerio de Fomento, dentro de su partida del 1,5 por ciento cultural, dio luz verde a la primera gran inversión destinada a rehabilitar la muralla: 700.000 euros. A este dinero se sumaron otros 300.000 euros cofinanciados por el Ayuntamiento y la Junta de Extremadura.

La obra salió a licitación por 997.605 euros y se adjudicó finalmente por 760.873 euros el pasado mes de mayo, al tratarse de la oferta más baja de las 16 presentadas en total a la convocatoria.

Ayer Matas no podía ocultar su entusiasmo por el arranque de los trabajos. «Es la primera vez que se hace una inversión de este calibre en la muralla. Estamos hablando de algo muy importante. La muralla es uno de nuestros elementos de futuro», valoraba el arquitecto.

Los principales males que amenazan a la muralla, según el estudio de 2008, tienen que ver con la erosión causada por el agua y el viento y con los daños provocados por las aves, especialmente las palomas. El entorno de la Torre de los Pozos siempre ha sido señalado por los expertos como el punto que requería una intervención con más urgencia.

La actuación que ahora arranca se regirá por las directrices marcadas en el plan director elaborado por el despacho salmantino de Juan Carlos García Fraile, que fue financiado por la Junta de Extremadura con 154.000 euros.

1.174 metros de perímetro

La muralla tiene un perímetro de 1.174 metros y algunos de sus tramos han desaparecido porque en el siglo XIX hubo una ordenanza que permitía la destrucción de la fortificación para ganar metros e incorporarlos a las viviendas, a excepción de las torres más relevantes. La mayoría de los elementos observables hoy en día son fruto de la reforma realizada por los almohades en el siglo XII.

Sobre la mesa está el reto de ampliar el potencial turístico de este monumento. En la actualidad, solo se pueden visitar con normalidad dos puntos de la construcción: el tramo comprendido entre la Torre de Bujaco y la Torre de los Púlpitos y el Baluarte de los Pozos, donde además se organizan conciertos al aire libre en verano. La instalación de los andamios será compatible con las actividades estivales.

Desde la asociación de vecinos Ciudad Monumental se muestran «expectantes» ante la obra. «Esperamos que sea positivo para el barrio. Ahora hay tramos de la muralla en estado deplorable», apunta Juan Manuel Honrado, presidente del colectivo, mientras señala que hay residentes con viviendas afectadas por esta intervención que no han recibido información alguna.