El luto se impone hoy en Badajoz en los cortejos del Santo Entierro y la Patrona

En San Agustín, ayer, dándole los últimos retoques al exorno floral del Yacente. :: pakopí/
En San Agustín, ayer, dándole los últimos retoques al exorno floral del Yacente. :: pakopí

La lluvia podría dejar por segundo año consecutivo al Yacente y a las Lágrimas en casa. Para la procesión del rosario, la previsión mejora

MIRIAM F. RUA BADAJOZ.

El Viernes Santo en Badajoz es la jornada de luto. El negro vestirá las calles del Casco Antiguo, si el tiempo no lo impide, con los cortejos del Santo Entierro por la tarde y la procesión del rosario, de noche. Con ellos, se cierra la penitencia de la Pasión, a la espera de la gloria del Resucitado el próximo domingo.

De nuevo, los chaparrones que se anuncian obligarán a las hermandades a estar pendientes del tiempo hasta el minuto antes de su salida. Con especial incertidumbre se vive en San Agustín, desde donde tiene prevista su salida la procesión oficial de Badajoz, la del Santo Entierro. El año pasado fue la única de las catorce procesiones que no pudo salir de su templo por el mal tiempo. Hoy confían en que el cielo se abra a su paso y puedan completar su estación de penitencia.

PROCESIONES DEL DÍA

uAño de fundación
1604
uCortejo
160 personas
Primer paso
Nuestro Señor Jesucristo Yacente (Santo Entierro).
uCostaleros
32 de la asociación de costaleros y capataces San José.
uAcompañamiento musical
Trío de música de capilla.
uSegundo paso
Palio de Nuestra Señora de las Lágrimas.
uCostaleros
35.
uAcompañamiento musical
Banda Municipal de Música.
uAño de fundación
1664
uCortejo
Le acompañan 250 nazarenos y cientos de personas, sobre todo mujeres.
uPaso
Nuestra Señora de la Soledad (Patrona de Badajoz), desprovista del lujo. Va ataviada de riguroso luto y no lleva palio ni joyas, solo un rosario.
uCostaleros
28
uCapataz
Juan Ramón Peinado.
uAcompañamiento musical
No lleva música.
uSingularidad
Durante la estación de penitencia, se va rezando el rosario.

«Esperamos y confiamos en que los vientos se lleven la lluvia. El trabajo está hecho, estamos listos para salir pero eso ya no depende de nosotros», comenta Juan Antonio García, secretario de la Hermandad del Santo Entierro.

Sobre su paso, primorosamente realzado con siemprevivas, lirios, paniculata, brezos y solidagos en lilas, morados y malvas, está ya colocado Cristo Yacente. Este año reposa sobre una nueva sábana de terciopelo negro bordada en hilo de oro en los talleres pacenses Peña Luengo. A juego, los dos almohadones rematados con cordón dorado, sobre los que recae su cabeza. El conjunto ha sido donado por el mayordomo de la hermandad, Serafín Martínez.

El cuerpo está cubierto con la mantilla blanca que llevó el día de su boda la actual hermana mayor de la Hermandad, Carmen María Gutiérrez.

Solemnemente acompañado por música de capilla, los 32 costaleros de la asociación San José que irán bajo su paso tendrán que afinar al milímetro para sacarlo de su iglesia, un momento de máxima expectación.

Detrás le acompañará el palio de las Lágrimas, para muchos la Virgen más hermosa de Badajoz. La dolorosa con cara de niña irá con su saya y manto de salida, también confeccionado en terciopelo negro con orquídeas bordadas en oro. El único color del conjunto, lo aportará un fajín rojo de general.

Lucirá su diadema en plata del siglo XVII, la media luna a sus pies y el broche de la Santa Faz, un águila bicéfala de porcelana charra con la imagen de Cristo en el centro.

El palio que luce la Cruz de Santiago, irá adornado en blanco con un toque en sepia con las rosas, gladiolos y siemprevivas de su exorno floral. Irá acompañado por las marchas de la Banda Municipal de Música.

La noche de las promesas

De noche, es el turno de la procesión más conmovedora de la Semana Santa. Se espera a la Patrona con muchas ganas, después de que ayer no pudiera salir de su ermita por la lluvia. Lo hará como siempre de riguroso luto, con un pañuelo y un rosario entre sus manos. Ni palio, ni varales ni corona ni música, hoy sale la madre despojada del lujo seguida de una legión de pacenses, que le acompañan durante la estación de penitencia rezando el rosario. Es la noche en la que cientos de devotos hacen sus promesas y peticiones a la Virgen de Badajoz.

«En la Hermandad le llamamos la procesión de la mujeres, porque todas las madres de las barriadas más humildes y trabajadoras de Badajoz van con ella. Es una manifestación de fe popular. Hasta al mayor de los ateos se le encoge el corazón de ver a la Madre desamparada habiendo perdido a su hijo de la forma más vil», valora José María Blanco, hermano mayor.

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