El hundimiento de la calle Porvenir obliga a modificar el recorrido de la Borriquita

Estado de la calle Porvenir, al fondo la iglesia de San Roque. / J. V. ARNELAS
Estado de la calle Porvenir, al fondo la iglesia de San Roque. / J. V. ARNELAS

La cofradía tomó ayer la decisión de cambiar el inicio de sus procesiones del Domingo de Ramos y el Viernes Santo ante el riesgo de desplome

Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA

A cinco días de que salga a la calle la procesión de la Borriquita para abrir oficialmente la Semana Santa, la Junta de Gobierno de la Cofradía de San Roque se ha visto obligada a modificar el recorrido.

El hundimiento de un tramo de la calle Porvenir, cortada al tráfico con vallas, impide el paso del cortejo y ya no hay tiempo para poder arreglar la calzada y que esté lista para el Domingo de Ramos.

El problema se ha producido por una avería en una acometida de agua particular, según informó ayer Aqualia. Esto ha provocado que un tramo de la calzada se hunda, con el riesgo de que acabe desplomándose el asfalto, de ahí que se haya protegido con vallas para impedir el paso del tráfico rodado.

Para evitar cualquier riesgo, la cofradía ha decidido alterar el recorrido de su procesión. El cambio afecta a la salida tanto de la Borriquita como de la procesión del Cristo de la Paz en la madrugada del Viernes Santo, ya que la calle Porvenir es la primera que enfilan los dos cortejos tras salir de su parroquia.

La cruz de guía avanzará a la derecha una vez que rebase la puerta del templo, en lugar de a la izquierda como hasta ahora. Bordeará la plaza Santiago Arolo Viñas hasta la calle Luis de Zúñiga -paralela a Porvenir- y ahí enlazará con Alberto Oliart Saussol, para continuar con su recorrido habitual. Esto no afectará al tiempo de recorrido de las dos procesiones, porque apenas supondrá ampliar el trayecto en unos 20 metros, por lo que las horas de entrada en carrera oficial se mantienen.