El ideólogo de Vox que flirteó con el PCE en Badajoz

Rafael Bardají (izquierda) junto a Steve Bannon, director de campaña de Trump. :: hoy/
Rafael Bardají (izquierda) junto a Steve Bannon, director de campaña de Trump. :: hoy

El pacense Rafael Bardají está considerado como uno de los pesos pesados del partido de Abascal

Rocío Romero
ROCÍO ROMEROBadajoz

Las negociaciones del futuro gobierno andaluz tienen acento de Badajoz. Lo pone Rafael Bardají, que nació en la ciudad en 1959 y está considerado como la persona de mayor peso intelectual de Vox.

Despunta como el nexo del partido de Santiago Abascal con Donald Trump. Su biografía está salpicada de buenas relaciones con el conservadurismo y Estados Unidos, y de cargos en los gobiernos de José María Aznar.

Sin embargo, sus inquietudes políticas se remontan a sus relaciones con la izquierda y sus amigos de la adolescencia le recuerdan en la órbita del PCE de Badajoz. Estos mismos han sonreído al ver estos días la foto que aparece junto a estas líneas, en la que se ve a Rafael Bardají junto a Steve Bannon, que fue mano derecha del presidente de Estados Unidos y su jefe de campaña.

Sonríen porque juntos leyeron a Marx y Lenin, dicen algunos, en las reuniones del Partido Comunista. En ese partido entraron muchos demócratas que querían hacerle frente a Franco al final de la dictadura. En la agrupación de Badajoz estuvo, a principios de los años 70, la misma persona que esta semana ha puesto contra la pared a los populares en las negociaciones para formar gobierno en Andalucía.

La trayectoria de Rafael Bardají se separó de la ciudad cuando se marchó a estudiar Ciencias Políticas y Sociología a Madrid. Aquel año su padre, que era el director del Banco de España en la ciudad, fue trasladado a Murcia. De ahí pasó a Madrid, a otro puesto directivo del mismo organismo.

Aquí siguen viviendo sus familiares, a quienes ve en algunas reuniones. Ya fallecido, Adolfo Díaz Ambrona Bardají, que fue primer presidente del PP en Extremadura, era primo suyo. El abuelo de ambos, Luis Bardají López, fue ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes durante la Segunda República Española.

Sus conocidos dicen que Rafael Bardají ha vuelto en pocas ocasiones a la ciudad. Sin embargo, se formó en Los Maristas. Algunos amigos de la adolescencia, compañeros de fatigas en el PCE, recuerdan su afición por emular a Bob Dylan con la guitarra.

Le recuerdan como alguien brillante, tremendamente inteligente, con facilidad de palabra, independiente y avanzado socialmente. «Tenía madera de líder», dicen.

Después de licenciarse intentó entrar en la carrera diplomática porque tiene facilidad para los idiomas. Se presentó a las oposiciones, pero no lo consiguió.

Se marchó a Estados Unidos. Allí entró en contacto con los movimientos neoconservadores y volvió a España como representante del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos. Empezó entonces a publicar libros y artículos, y a labrarse un nombre en el pensamiento político.

Desde 1996, con la llegada de Aznar al poder, trabajó como asesor del Ministerio de Defensa. Primero con Eduardo Serra y después con Federico Trillo. Fue asesor de internacional del expresidente Aznar con especial relevancia en el área de terrorismo. De hecho, HOY le entrevistó como experto tras los atentados del 11-S y el 11-M. En esas conversaciones analizaba la figura de Bin Laden y la influencia de Al Qaida en el escenario mundial.

Defendió la intervención española en Irak y se le considera ideólogo de esta. Incluso, responsable de la foto de las Azores, aquella en la que Aznar aparecía junto a Bush.

Desde distintos sectores le señalan como una de las cabezas pensantes mejor amuebladas del conservadurismo español. En 1987 fundó el Grupo de Estudios Estratégicos (GEES). Ha sido subdirector de Investigación y Análisis del Real Instituto Elcano y director de política internacional de FAES entre 2004 y 2016. FAES es la fundación de análisis y estudios que funcionó como laboratorio de ideas del PP hasta 2016.

Su relación con Aznar ha sido muy estrecha. Algunos medios de comunicación revelaron que Bardají le allanó el camino al expresidente para dar clases en la Universidad de Georgetown y hasta le ayudaba a prepararlas.

Entró en el PP en 1989, aunque según explica él mismo en un vídeo difundido por Vox, desde 2004 percibe que los populares no defienden los principios en los que él cree. Esos mismos que ha encontrado en «un partido pequeño como Vox», según dijo en esa intervención grabada.

Sin embargo, Bardají continuó en el PP hasta marzo del año pasado, cuando se dio de baja. A las pocas semanas se afilió a Vox, el partido que ha irrumpido en las elecciones andaluzas y que ha puesto contra la pared al PP en los últimos días a raíz de las negociaciones para formar gobierno. En ellas ha intervenido Rafael Bardají, quien en los años 70 estuvo en la órbita del PCE de Badajoz. El mismo al que ahora señalan como el punto de unión entre Trump y Vox.

 

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