Un bebé resulta herido en Badajoz tras impactar una piedra contra la ventanilla de un coche

La ventanilla trasera quedó destrozada por el impacto. En el círculo, restos de cristales sobre el asiento en el que viajaba el bebé :: /HOY
La ventanilla trasera quedó destrozada por el impacto. En el círculo, restos de cristales sobre el asiento en el que viajaba el bebé :: / HOY

El proyectil fue lanzado cuando el vehículo subía desde la gasolinera de la carretera de Sevilla al cruce de la carretera de Corte de Peleas

Evaristo Fdez. de Vega
EVARISTO FDEZ. DE VEGABadajoz

Un matrimonio de Suerte de Saavedra ha denunciado ante la Policía Nacional el ataque que sufrieron el jueves por la noche cuando circulaban con su vehículo por el tramo de la BA-20 que conecta la gasolinera de la carretera de Sevilla con el cruce de la carretera de Corte de Peleas.

Los afectados han explicado que eran las 21.20 horas cuando se vieron sorprendidos por un proyectil (creen que pudo ser una piedra) que fue arrojado desde un callejón que comunica este transitado vial con la barriada de Suerte de Saavedra.

Los denunciantes han explicado que golpeó en la ventanilla trasera derecha, justo al lado del asiento infantil en el que viajaba un bebé de sólo cuatro meses.

En el parte de lesiones que han presentado ante la Policía Nacional se indica que los fragmentos de vidrio le causaron pequeñas lesiones por corte en el tórax, la espalda y los brazos. «La suerte que tuvimos es que iba dormida, eso evitó que le afectara a los ojos».

Tras comprobar lo que había sucedido, el conductor del vehículo detuvo la marcha junto al concesionario de la marca Kia. Rápidamente bajó del coche y al dirigirse al callejón desde el que creía que había sido lanzado el objeto comprobó que había tres jóvenes que estaban riéndose. Trató de alcanzarlos, pero comenzaron a correr cuando vieron que se dirigía hacia ellos. Instantes después se dirigieron a un centro médico, donde comprobaron que el bebé presentaba pequeñas lesiones en las zonas del cuerpo que no le cubría la ropa. «Yo me sentí aterrada, el susto fue enorme. Si la piedra hubiese alcanzado de lleno a la niña habríamos tenido una tragedia».

«Que llegue a sus oídos»

El deseo de este matrimonio es que el suceso se investigue y que los autores sean conscientes de lo que han hecho. Creen que las cámaras de seguridad que hay en la zona podrían ser fundamentales a la hora de resolver el caso.

Pero su intención va más allá puesto que quieren que incluso si no se logra la identificación de los autores la noticia llegue a sus oídos, directamente o a través de sus familiares o vecinos, para que reflexionen sobre el grave peligro en el que ponen a las personas con una actuación de este tipo. «Tal vez sean menores que no calibraban la importancia de lo que estaban haciendo. Pero realmente nos han puesto en riesgo. Y según nos han contado, no es la primera vez que ocurre».