¿Qué pasará en el campo si sigue sin llover durante este año?

La feria sirve a la mayoría de los profesionales para iniciar nuevos contactos en el sector agroganadero. /E. D.
La feria sirve a la mayoría de los profesionales para iniciar nuevos contactos en el sector agroganadero. / E. D.

La sequía está siendo uno de los principales temas de conversación de los profesionales que se dan cita en Agroexpo

E. DOMEQUE

¿Qué pasará si sigue sin llover durante este año? Esa es la pregunta que se hacen muchos estos días por los pasillos de Feval. Y es que, una vez más, Agroexpo vuelve a ser el termómetro para medir cuáles son los temas que preocupan al sector y sus perspectivas para lo que resta de año. Entre esas preocupaciones, el agua es una de ellas y salpica al futuro del campo.

«Se palpa la incertidumbre en el ambiente o en las decisiones de siembra de algunos agricultores», apunta Juan Ignacio Gómez, gerente de área para Andalucía y Extremadura de Monsanto. «Tenemos también visitantes de Andalucía y allí la situación de sequía es desgraciadamente crítica».

En su opinión, en Extremadura es un problema que se avecina y del que ya se palpa la preocupación. «Todos los agricultores son conscientes de que tenemos esta dificultad. La campaña será normal, pero si no tenemos un otoño lluvioso, la próxima va a ser muy negativa».

En similares términos se expresa Eduardo Hurtado, desde el estand de Agrivisa, que confirma que es uno de los temas de conversación recurrente estos días. «La gente, más que preocupada, está expectante de lo que puede pasar en el resto del año».

Desde la organización de Agroexpo tampoco esconden que es una de las grandes preocupaciones. «Es algo de lo que se habla, Extremadura no tenía problemas de agua, porque siempre hemos tenido agua de calidad y en abundancia, pero nos estamos encontrando con que tenemos que gestionar los recursos hídricos, cosa que antes no teníamos en la cabeza», señala José María Naranjo, presidente del comité organizador de esta feria.

Si la sequía es uno de los temas más comentados, el otro es el de la afluencia de expositores y visitantes en estos dos días de la cita agraria. «La feria está más llena que nunca hablando de negocios, de campo y de la sequía, pero también de otros temas como la PAC». Las conversaciones no paran ni en el descanso para el café.

Así, aunque el segundo y tercer día es habitual tener mayor afluencia de gente, ayer se superaron las expectativas. El aumento de visitantes respondía a dos motivos: la lluvia y la jornada del cultivo invitado.

Las esperadas precipitaciones motivaron que los agricultores dejaran sus labores a un lado y se acercaran a la feria, también por el interés que había suscitado la jornada dedicada al olivo superintensivo.

Visitantes y negocio

Se calcula que este año pasarán por Agroexpo más de 60.000 personas, ya que supone una oportunidad de negocio para las más de 200 empresas y 600 marcas representadas en esta edición. El miércoles, día de la inauguración, fue quizás el más flojo en cuanto a ambiente al tratarse de una jornada más institucional, pero ya ayer jueves la afluencia aumentó de forma considerable, tanto que se hacía difícil caminar por alguno de los pasillos que estructuran los distintos pabellones.

En cada uno de los expositores los visitantes pueden encontrar todo lo que ya conocen, pero también dejarse sorprender por las últimas novedades en un sector que, pese a su aspecto tradicional, no para de renovarse continuamente. Es tanto el abanico de opciones que algunos diseñan una estrategia para no desaprovechar la jornada. «Lo que hago nada más llegar es dar una vuelta para ver qué hay este año y luego ya me voy parando en lo que realmente me interesa», comenta un visitante al tiempo que acepta uno de los folletos que le ofrecen desde uno de los expositores.

¿Pero realmente se cierran negocios durante los cuatro días de exposición? La realidad es que no, porque para los expositores significa más un punto de encuentro y una semilla que servirá para que fructifiquen con mayor facilidad las negociaciones posteriores.

«Se cierran principalmente operaciones de maquinaria o material vegetal», apunta José María Naranjo, que además representa a Tany Nature. «En la feria se cierran operaciones, pero no hay que olvidar que la post-feria es muy importante para seguir trabajando».

Coincide con Manuel Gómez, director de Feval, que muestra su satisfacción por la mayor afluencia de visitantes. «Se cierran durante la feria y a lo largo del año. Hay gente que contacta aquí y cierra el negocio en julio o septiembre, cuando realmente surge la necesidad, porque la feria no es sólo estos cuatro días, sino todo el año».