Llega el cultivo intensivo de bellotas

Los alumnos en El Serranillo, con plantones en primer plano y Peñuelas a la derecha. :: D. G./
Los alumnos en El Serranillo, con plantones en primer plano y Peñuelas a la derecha. :: D. G.

Un centro gestionado por el Ministerio de Agricultura en Guadalajara ya tiene listos los plantones con los que se experimentará en Saucedilla

ELOY GARCÍA

En breve iniciarán un viaje de más de 250 kilómetros, abandonando el lugar que los vio nacer para crecer y desarrollarse en otro hábitat y demostrar lo que valen, aportando su valor añadido a la dehesa extremeña. Son los plantones de encinas con los que el Ministerio de Agricultura iniciará los ensayos para el cultivo intensivo de bellotas en Saucedilla, proyecto en el que también está embarcada la Mancomunidad Integral Campo Arañuelo.

Si todo marcha según lo previsto -aún falta que el ministerio firme el convenio a tres bandas, con la mancomunidad y el Ayuntamiento de Saucedilla, que se ha demorado por los cambios de gobierno en La Moncloa- las plantaciones en las siete hectáreas de terreno cedidas comenzarán este año. Se llevarán a cabo de manera escalonada en diferentes fechas y con distintas técnicas a fin de probar el comportamiento de cada uno de los ensayos y decidir cuál es el más óptimo y que agricultores y ganaderos puedan ponerlo en práctica. Según los primeros ensayos llevados a cabo, el cultivo intensivo de bellotas vendría a multiplicar por 40 la actual producción de la dehesa extremeña.

De la existencia y próxima llegada de estos plantones a las parcelas informa el presidente de la Mancomunidad, David González, quién acaba de regresar del Centro Nacional de recursos genéticos forestales El Serranillo, ubicado en Guadalajara y gestionado por el Ministerio de Agricultura, donde desde hace años se llevan a cabo estudios y ensayos al respecto. González acompañó a los alumnos y profesores de la escuela profesional Sabores del Campo Arañuelo, que imparte los certificados de profesionalidad de Cocina y Cátering, quienes se desplazaron hasta El Serranillo junto a cerca de una decena de alcaldes y concejales de la zona a fin de que pudieran conocer 'in situ' la marcha de los ensayos. «Allí tuvimos la oportunidad de ver ya los plantones que vamos a traer», manifiesta González satisfecho.

El objetivo de los ensayos es multiplicar por 40 la producción en la dehesa extremeña

La visita estuvo guiada por Juan Luis Peñuelas, director de El Serranillo, quién mantiene un contacto directo con González desde que ambos se conocieron años atrás, propiciando que la comarca de Campo Arañuelo vaya a ser pionera en el cultivo intensivo de bellotas.

Clima adecuado

Y lo será «a nivel mundial», tal y como aseveran tanto desde el ministerio como desde la mancomunidad, que destacan la necesidad de experimentar en parcelas públicas de características climáticas adecuadas. «Y qué mejor lugar que Extremadura para ver cómo se desarrollan y testar variables agronómicas de cultivo intensivo: riego, fertilización, marcos, etcétera», subraya Peñuelas.

El director recuerda que con estas técnicas de plantación y riego de las encinas (de forma similar a como se hace con otros árboles frutales), podrían alcanzar hasta 10.000 kilos de producción anual. Para llegar a este punto antes hay que concienciarse de que los árboles productores de bellotas (encinas, alcornoques,...) no son solo árboles formadores de naturaleza a los que el hombre apenas puede manipular, como se ha hecho tradicionalmente. «La idea es que estas mismas especies sean además árboles productores, como ya lo son el olivo, el almendro o el castaño», argumenta.

Visitantes junto a los árboles, aún pequeños pero ya con frutos
Visitantes junto a los árboles, aún pequeños pero ya con frutos

De este modo, la comarca podría pasar a albergar explotaciones milimétricamente reguladas, con una plantación perfectamente planificada que en pocos años permitiese obtener ejemplares adultos capaces de dar frutos (al igual que ya ocurre con el olivar), con sus sistemas de riego o fertilizantes.

Este cambio en el modelo agrícola existente en la dehesa supondría acelerar el desarrollo rural, lo que hace prever una fuerte incidencia en la renta agraria de Extremadura «y especialmente en el territorio de la Mancomunidad Integral Campo Arañuelo, donde coexisten municipios netamente forestales con otros de suelos llanos y fértiles en la vega del Tiétar, donde pueden ensayarse nuevos cultivos», señalan en los convenios firmados.

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