Envolverse en la patria se pone de moda

En menos de un día el vídeo ya ha sido compartido más de 7.700 veces / HOY

En Frutas Montijo este jueves se hizo viral un vídeo con los empleados jurando la bandera de España | «Fue una idea de los trabajadores», explican en esta empresa pacense que trabaja con Cataluña y dicen saber de primera mano que allí lo están pasando mal

J. L. G.

En Frutas Montijo, un almacén situado a la entrada de esta localidad pacense, pusieron a principios de año en cada esquina de la nave una bandera de España y otra de Extremadura. De este modo confirmaban su sentimiento español cuando el empuje independentista de Cataluña empezaba a preocupar en el resto de España.

Este miércoles por la tarde, minutos antes del discurso del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, decidieron reemplazar la bandera española, pues la anterior la había descolorido el sol del verano. Acorde con la situación actual, la nueva nada tenía que ver con la de principios de año, sería mucho más grande. «Fue una idea de los trabajadores. Íbamos a hacer el cambio cuando los propios empleados dijeron que por qué no hacíamos antes una jura de bandera. Me pareció bien y me dije que entonces había que grabarlo en vídeo», explicaba a este diario Gonzalo Pozo, director de ventas de Frutas Montijo y persona que sostiene la bandera atada a un mástil mientras todos los trabajadores que quedaban a esa hora desfilaban besando la enseña nacional con el himno nacional de fondo.

El vídeo, de 48 segundos y que termina con vivas a la Guardia Civil y a la Policía Nacional, contaba este jueves por la tarde con más de 350.000 reproducciones, había sido compartido más de 7.700 veces y el hilo de comentarios acababa de superar las 1.600 reflexiones, la gran mayoría favorables, aunque no todas.

Pozo confesaba que el impacto les había desbordado y que habían recibido muchas llamadas de agradecimiento por parte de personas con las que trabajan en Cataluña. «Tenemos proveedores, clientes y amigos en Cataluña y sabemos de primera mano que estos días lo están pasando muy mal», según Pozo, cuya empresa factura entre tres millones y medio y cuatro millones de euros al año, tiene unos veinte empleados y mueve entre ocho y diez millones de kilos de fruta de pipa y hueso cada año.

Según dice, reciben el género desde todos los puntos de España, lo preparan y después surten a diversos clientes del país, entre ellos Merca Barna, en la Ciudad Condal.

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