La Mesa del Parlament será sometida a «vigilancia policial» hasta el 9 de noviembre

Forcadell, a la salida del Supremo. / RC

El Supremo aplaza las declaraciones a petición de los abogados, que han pedido más tiempo para estudiar la causa

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

El Tribunal Supremo ha decidido aplazar al jueves 9 de noviembre la declaración de los seis miembros de la Mesa del Parlament imputados por el proceso secesionista en Cataluña, entre ellos la presidenta del Parlament, Carme Forcadell. Hasta ese día, la Mesa del Parlament será sometida a "vigilancia policial". Lo ha solicitado el fiscal Fidel Cadena y lo ha acordado el magistrado Pablo Llarena. Los abogados de los imputados han pedido, como cuestión previa, más tiempo para preparar la defensa de sus clientes, alegando que ni siquiera han tenido 24 horas para analizar el caso, ya que las notificaciones fueron recibidas la mañana de ayer. El instructor del caso, Llarena, ha accedido a la petición de retrasar una semana exacta los interrogatorios, que comenzarán a las 9.30 horas del próximo jueves. El 9 de noviembre es una fecha icónica para el independentismo. Ese día de hace ahora tres años se celebró la primera consulta independentista. Además, es fiesta local en Madrid por el día de la Almudena, aunque el Supremo ha decidido abrir sus puertas.

Antes de la suspensión, los imputados han sido recibidos con gritos de “libertad” por parte de los cargos nacionalistas que se han desplazado a Madrid e increpaciones de “traidores” por parte del poco público presente. Los acusados han acudido a la sede judicial acompañados por casi un centenar de responsables del PDeCAT, de ERC, Podemos y ‘comuns’, entre ellos Pablo Echenique, Albano Dante Fachin, Gabriel Rufián Joan Tardá, Carles Campuzano, Artur Mas, Neus Munté, Marta Pascal y David Bonvehí, o Xavier Domenech. También el líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha acudido a arropar a los imputados. Carme Forcadell, todavía presidenta del Parlament, ha sido la única encausada que ha llegado en coche oficial a la puerta del Supremo a las 9:21. El resto de la comitiva lo ha hecho a pie.

A partir de las 9:30 de las mañana tenían que haber comenzado los interrogatorios suspendidos de los seis parlamentarios encausados que todavía tienen aforamiento por pertenecer a la comisión permanente. Se trata de Carme Forcadell, presidenta del Parlament; Lluís María Corominas, exvicepresidente primero de la Mesa, y expresidente del grupo parlamentario de Junts Pel Sí (JxS); Lluís Guinó, exvicepresidente primero de la Mesa y diputado de JxS; Anna Simó: exsecretaria primera de la Mesa y diputada de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC); Ramona Barrufet: exsecretaria cuarta de la Mesa y diputada de JxS; y Joan Josep Nuet: exsecretario tercero de la Mesa y exdiputado de Catalunya Sí Que Es Pot (CSQEP).

Todos ellos, acusados de presuntos delitos de rebelión, sedición y malversación que les podrían comportar hasta 30 años de cárcel, están llamados a declarar ante el instructor Pablo Llarena. La Fiscalía les acusa de haber tramitado las denominadas leyes de desconexión con Espñaña -Ley del Referéndum y Ley de Transitoriedad-, el debate de la declaración unilateral de independencia y por haber participado en su votación. Y todo ello, desoyendo los informes de los servicios jurídicos de la cámara que les advirtieron en numerosas ocasiones de que era ilegal.

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