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El esqueleto del AVE asoma en el norte

 El tablero terminó de construirse el pasado día 7. ::
El tablero terminó de construirse el pasado día 7. :: / PALMA
  • Los 11 puentes y el túnel del futuro tren empiezan a cambiar el paisaje entre Plasencia y Cáceres

Once puentes, uno de ellos con el arco de luz más grande del mundo. Un túnel de más de tres kilómetros y medio, que será el de mayor longitud de todo el trazado del AVE por Extremadura. Varios pasos bajos, falsos túneles, viaductos y pasos de fauna de menor entidad... Son las obras de lo que primero será un tren rápido entre Plasencia y Cáceres, que entretienen el viaje en coche entre las dos ciudades. Tanto desde la autovía A-66 como desde la carretera nacional 630 se ven algunos de los elementos más significativos del catálogo de infraestructuras que conforman la mayor obra de ingeniería civil en la comunidad autónoma. Un proyecto que en este punto del mapa regional se ha hecho especialmente visible en los últimos meses.

Mientras que en la provincia de Badajoz hace tiempo que se fueron retirando las máquinas más grandes, en el norte de la región la arquitectura del AVE, su esqueleto, no ha hecho más que empezar a asomar. En forma de plataforma que empieza a hacerse sitio entre las ondulaciones del terreno. Y de pilastras a las que es fácil imaginar sustentando viaductos.

Los hay en cada uno de los ocho subtramos en que está dividido el tramo Estación de Plasencia-Cáceres. Los tres primeros de esos ocho están en obras. Son el Estación de Plasencia-Plataforma (5,8 kilómetros), el Plataforma de Plasencia-Arroyo de la Charca (6,4 kilómetros) y el que va del Arroyo de la Charca hasta Grimaldo (también de 6,4 kilómetros). Y es en estos tres en los que más se aprecia el cambio en el paisaje desde el verano hasta ahora. También en el cuarto, el Grimaldo-Casas de Millán, de 6,6 kilómetros y que incluye una de las obras más complejas y singulares del AVE extremeño. Es el túnel de Santa Marina, al que conocen bien en Grimaldo (73 habitantes censados).

Hace unas semanas que la localidad recuperó el trasiego de camiones hacia arriba y hacia abajo, con las molestias por el polvo que levantan a su paso estos vehículos pesados. Van y vienen de un lado a otro del que será el túnel más largo del futuro tren extremeño. Tendrá 3.595 metros –valga como referencia que los de Miravete, en la autovía A-5, tienen 1.191 y 1.178 respectivamente–, el 92 por ciento de ellos excavados en mina y el resto, de falsos túneles, según detalla Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias).

El túnel se está construyendo con el denominado nuevo modelo austríaco, que consiste en dividir las excavaciones en tres fases: una primera para sostener la zona superior de la infraestructura, la segunda para hacer lo mismo con la parte inferior y la última para fijar la contrabóveda (la parte baja, la del piso). El diseño y la ejecución del túnel de Santa Marina obligaron a realizar «profundos estudios sobre su posición geológica», explica Adif. De hecho, a lo largo del proceso surgieron imprevistos relacionados con la aparición de acuíferos que los análisis previos no detectaron, y que motivaron las quejas de los vecinos de la zona. En ese área está la falla Alentejo-Plasencia, que en la zona más próxima al túnel es conocida como falla de Cañaveral. Es una estructura tectónica de primer orden, «que rige el entorno geológico regional», precisa Adif, que avanza que las tres fases en que se han dividido las excavaciones habrán concluido «a finales de este mes».

A partir de entonces, quedarán, entre otras tareas, la impermeabilización y el revestimiento del túnel y la ejecución de los andenes o pasillos de evacuación, detalla Adif, que el pasado día 7 informó de que había concluido la construcción del tablero del viaducto sobre el río Almonte, otra de las infraestructuras destacadas del AVE en la región. Su arco de luz (espacio entre los apoyos a cada orilla) mide 384 metros, lo que lo convierte en el más grande del mundo en su tipología para uso ferroviario de alta velocidad.

Esta infraestructura se ve desde la N-630, lo mismo que el otro puente, de aspecto similar, que salva el río Tajo. Este tiene un arco de luz de 324 metros y está en el tramo Cañaveral-embalse de Alcántara (6,5 kilómetros), cuyas obras están «muy avanzadas», según Adif. «Concluidas y recepcionadas, incluidos los elementos singulares», asegura también el administrador ferroviario, están las obras en el que le precede, el Casas de Millán-Cañaveral (6,6 kilómetros). Y «muy avanzadas» también en el subtramo Embalse de Alcántara-Garrovillas (6,3 kilómetros). Los dos siguientes (Garrovillas-Casar de Cáceres y Casar de Cáceres-Cáceres) están concluidos. La duda que se mantiene es qué día –o más bien en qué año– se verá por primera vez a un tren distinto a los de ahora utilizando todas estas infraestructuras.