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Nayadet defiende ante una jugadora del Oiartzun. :: Pakopí
Nayadet defiende ante una jugadora del Oiartzun. :: Pakopí

No diga fútbol, diga Nayadet

  • La valenciana, que ha revolucionado el centro del campo del Santa Teresa, se enfrenta hoy a su exequipo, que no a sus excompañeras

La frase se acuñó para Kempes, otro exvalencianista, y venía a decir algo así como: «No diga gol, diga Kempes». La máxima ha dado muchas vueltas y ahora se utiliza más la versión: «No diga fútbol, diga Messi», otro argentino, pero a la centrocampista del Santa Teresa no le queda grande. No diga fútbol, diga Nayadet. Una consigna que Juan Carlos Antúnez traduce en un: «Nayadet nos ha cambiado la forma de jugar».

Nayadet López Opazo (Valencia, 05/08/1994) llegó a Badajoz este verano junto a Aina Torres para reforzar el centro del campo, pero la calidad de ambas ha mudado el juego directo del equipo, un cambio que cuando la barcelonesa tenga continuidad se acentuará más. El Santa Teresa ya tiene un centro del campo desde el que construir. «Con Nayadet tenemos un mejor balance de balones perdidos y ganados, es muy inteligente, tiene buen golpeo a balón parado...». Y aunque no esté bien decirlo, «sabe cuando hacer faltas». «Nos ha dado mucho fútbol», sentencia Antúnez.

Nayadet no es tan contundente a la hora definir su aportación al equipo y se conforma con agradecer la confianza que Antúnez ha depositado en ella. «Estoy muy contenta de volver a jugar en Primera y de contar con la confianza de mi entrenador». Sobre el cambio de juego del equipo, ella prefiere hablar de «adaptación». «El equipo se ha adaptado al tipo de jugadoras que tiene. Antes podía ser más directo, ahora con Aina y conmigo tiene más toque». Distintas opciones.

Con 22 años, Nayadet puede presumir de experiencia. Se formó en las categorías inferiores del Valencia antes de ser el Valencia, cuando era el Colegio Alemán. Cinco años en los que llegó a jugar en Primera. «Debuté con la edad mínima, con 16 años». Cinco años increíbles. «Yo era muy joven y conseguí hacer realidad mi sueño, jugar en el equipo de mi ciudad, con mis compañeras de siempre y en Primera». Aunque no fue fácil, el Colegio Alemán no tenía los medios que tiene ahora el Valencia. «Fueron años duros, de viajes incómodos y de mucho sacrificio». Incluso cuando el Colegio Alemán se unió al Valencia para dar forma el actual Valencia CFF, el objetivo era la permanencia. Nada que ver con el actual equipo. De hecho, en la plantilla dirigida por Cristian Toro sólo quedan dos compañeras de Nayadet, Salo e Ivana.

Mucho carácter

Aunque el recuerdo es bueno, la salida de Nayadet del equipo no fue la ideal. Los malos resultados llevaron a Cristian Toro al banquillo del primer equipo y ese fue el principio de un desencuentro entre técnico y jugadora difícil de entender. «Las cosas se fueron torciendo», recuerda Nayadet. Y tanto se torcieron que la directiva tuvo que elegir entre técnico y jugadora y Nayadet acabó en el Sporting Plaza de Argel de Segunda. «Yo era muy joven y los dos tenemos mucho carácter», resume la valenciana, que está segura de que ahora habría sabido llevar mejor la situación. En Alicante intentó el ascenso durante dos temporadas, pero no llegó; lo que llegó fue la llamada del Santa Teresa para volver a Primera. Y contestó que sí.

Si marca hoy, Nayadet lo celebrará. «Claro que sí. Me debo a mi equipo y a mi afición». Ese hipotético gol sería el segundo de esta temporada. El primero dio la victoria al Santa Teresa en San Sebastián. Una falta lanzada desde el borde del área que le valió a Nayadet ser nombrada como jugadora de la jornada por los aficionados de LaLiga. Nayadet no es una gran goleadora. «Marco cuatro o cinco goles por temporada». Y casi siempre a balón parado. «Me gusta entrenar las faltas, sobre todo en pretemporada». Un entrenamiento con el que ha conseguido mucha seguridad. Después del gol a la Real Sociedad dijo: «Cuando cogí el balón sabía que iba a ir dentro y a ese sitio. En cuanto salió el balón de mi bota, ni lo miré, me fui a celebrarlo». Hoy también lo celebrará.