La Confederación retira el camalote arrastrado por la crecida hasta Badajoz

Cuatro operarios en dos barcas desplazan las barreras flotantes junto al Puente Real. :: Pakopí

Antes de que subiera el caudal, los operarios limpiaron a mano la charca de los Pollos y retiraron matas del azud de Gévora

ANTONIO GILGADOBadajoz

Una cuadrilla de noventa operarios formada por personal propio de Confederación y refuerzos de la empresa Tragsa lleva desde principios de noviembre recorriendo el Guadiana desde Medellín hasta Caya para dejar al río limpio de camalote.

El trabajo se ha desarrollado hasta ahora sobre una lámina de agua sin corriente porque no ha había aportaciones. El bajo caudal ha permitido llegar hasta zonas riberas, islotes y orillas habitualmente inundadas. En muchos puntos, incluso retirando a mano, como se hizo a finales de febrero en la charca de los Pollos. En este paraje próximo a Caya, los peones recorrieron cada uno de los pesquiles y retiraron matas pequeñas escondidas bajo lo soportes.

Pero las reiteradas borrascas de la última semana han mojado el suelo y la lluvia ha escurrido hasta arroyos y afluentes secos desde hace meses, lo que obliga a cambiar el método de trabajo. Con el paso de los días, el brazo principal del río ha ido creciendo y arrastra sedimentos apalancados en las parcelas inundables. Entre los residuos que mueve el río estos días se encuentra el camalote.

Para retener toda la masa vegetal de la invasora y mantener el tramo urbano de Badajoz libre de la colonización, el equipo de limpieza montó un dispositivo el pasado martes entre El Pico y el puente Real. Las barreras habían acumulado mucho camalote desde aguas abajo y lo retiraron con máquinas. También reforzaron las barreras de retención para que sigan frenando al jacinto de agua.

El sistema de barreras flotantes está siendo efectivo para Confederación, que va moviendo los puntos de contención en las cinco zonas más afectadas: Medellín, Valdetorres, aguas arriba de Mérida, en el puente de los Suspiros de Lobón y aguas arriba de Badajoz. Antes de que el Ministerio de Medio Ambiente pusiera en verano sobre la mesa 3,7 millones de euros, en estos puntos había mucho material por recoger. Los cinco meses de trabajo se han notado porque se ha multiplicado la capacidad de extracción justo en el periodo de hibernación de la especie amazónica.

Camalote acumulado en la orilla del río. :: Pakopí
Camalote acumulado en la orilla del río. :: Pakopí

Acumulación de material

Los operarios pasan continuamente con barcas vigilando la acumulación de material y cuando hay mucha flora retenida la retiran con una pala cargadora desde la ribera.

Con este sistema también han dejado limpia en la última semana Las Baldocas –cerca de la circunvalación– y el azud de Gévora, en la carretera de Cáceres. La crecida del río también ha tenido su traslado a los embalses de regulación. El de Villar de Rey, por ejemplo, ha recibido 18,7 hectómetros cúbicos de agua en este episodio de lluvias. Tiene ya más de 80 de los 130 de capacidad total. El cambio más significativo se ha apreciado en la presa de Montijo, que se ha llenado en las últimas horas y supone un alivio para los regadíos de las Vegas Bajas.

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