Un concurso elegirá a los arquitectos que construirán 26 casas en el Campillo

Uno de los solares donde se plantea la construcción de nuevas viviendas. :: ARNELAS/
Uno de los solares donde se plantea la construcción de nuevas viviendas. :: ARNELAS

El certamen primará la calidad de las propuestas sobre la valoración económica y exigirá la colaboración de profesionales veteranos con otros jóvenes

ROCÍO ROMEROBadajoz

Se buscan arquitectos con ideas de diseño y calidad que quieran contribuir a la rehabilitación del Campillo. El llamamiento lo lanzan al alimón el Colegio de Arquitectos de Extremadura y la Inmobiliaria Municipal, que es la promotora de la regeneración de toda la zona comprendida entre la ronda del Pilar y la torre de Espantaperros.

Ambas entidades firman las condiciones que regirán el concurso de ideas que se publicará en las próximas semanas. Los arquitectos tendrán que diseñar una propuesta para un solar donde podrán edificar seis viviendas. Este se ubica en la confluencia de las calles Jarilla, Costanilla y San Lorenzo. El equipo que obtenga la mayor puntuación diseñará y dirigirá esa obra, pero a los demás se le adjudicarán el resto de inmuebles por orden de calificaciones. En total, se ofrecen diez solares para 26 viviendas que suman una superficie de 2.435,88 metros cuadrados. Es decir, que el concurso de ideas se limita al solar de mayores dimensiones y donde se permitirá el mayor número de viviendas. En función de los resultados, los arquitectos podrán construir en el resto de parcelas. En siete parcelas se edificarán nuevas residencias y en las otras tres serán rehabilitaciones. Los terrenos están dispersos por todo el área y no son colindantes, de manera que las nuevas ideas se extenderán.

El presidente del Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura, Juan Antonio Ortiz, valoró distintos aspectos. En primer lugar, que se obligará a que los concursantes participen de forma conjunta, de manera que uno de ellos acumule al menos diez años de experiencia y otro sea menor de 35 años. De esta forma, se pretende incentivar a los jóvenes y «transferir el conocimiento». También apreció que este tipo de concursos permiten encontrar a los mejores profesionales sin necesidad de que diseñen propuestas para todas las opciones.

Juan Antonio Ortiz incidió en que la puntuación primará la calidad sobre la oferta económica. «Hay muchos concursos que priman las valoraciones a la baja, pero se valorará exclusivamente la calidad».

De esta forma, se pretende que el Campillo gane en este atractivo y calidad. El objetivo de la Inmobiliaria Municipal es agilizar la rehabilitación con este nuevo procedimiento del concurso de ideas y, además, dar entrada en el proyecto a arquitectos privados. Hasta ahora han sido técnicos municipales los que han desarrollado todas las iniciativas.

La licitación incluirá las normas urbanísticas de la ciudad y el Plan Especial de Protección del Casco Antiguo. De esta forma se pretenden evitar casos como el del Cubo o la ampliación del Museo de Bellas Artes, cuya tramitación estuvo paralizada porque la idea elegida contravenía las normas urbanísticas de la ciudad.

Además, el jurado contará con un representante de la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Extremadura para evitar conflictos posteriores con el respeto a la zona histórica. Otros tres profesionales le acompañarán en el jurado. Uno por parte de la Dirección General de Vivienda de la Junta, otro del Ayuntamiento y otro más de la Junta.

El Ayuntamiento dispone de 1,6 millones de euros para desarrollar estos proyectos. Esa cantidad forma parte de los cinco millones de euros que tiene en el banco desde hace tiempo con el fin de desarrollar toda la regeneración, que es el más importante de todos los urbanísticos que tiene el Consistorio sobre la mesa y que lleva años pendiente de ejecutarse.

Las tareas previas han sido muy lentas, dado que los trabajadores municipales han tenido que desentrañar herencias sin repartir de hace años, o poner de acuerdo a titulares distintos de una propiedad pequeña. Ha habido realojos y expropiaciones. De hecho, aún quedan por formalizar algunos acuerdos para comenzar la edificación de dos manzanas.

Esos acuerdos con los propietarios, así como el clima político del último ha influido en el retraso del inicio de las obras. Las dos primeras manzanas pendientes de edificarse en la parte más cercana a la torre de Espantaperros están pendientes de una tramitación urbanística obligada por un acuerdo entre los partidos en el Ayuntamiento.

Esta zona es la que se encuentra más deteriorada y donde prácticamente quedan ruinas o nada. Ahí se levantarán 35 viviendas. La modificación urbanística que se tramita ahora consiste en distanciar las viviendas de la torre de Espantaperros para permitir que el monumento se vea mejor. Eso ha obligado a un cambio en la normativa urbanística de la ciudad que aún se está realizando.

El área afectada por la rehabilitación del Campillo comprende 299 viviendas, de las que se prevé actuar sobre un centenar. Algunas ya están rehabilitadas. El Ayuntamiento ha ido actuando poco a poco en algunas que se han ofrecido con alquileres sociales. Han sido diez viviendas en cinco inmuebles diferentes.

Todo el proyecto tendrá seguimiento arqueológico, cuyo contrato presentará el Ayuntamiento en los próximos días.

Prórroga del plazo

Los cinco millones de los que dispone el Ayuntamiento proceden de un préstamo bancario y de subvenciones. Estas se incluían en el plan estatal de vivienda de los años 2013 a 2016. Actualmente se encuentra prorrogado y está vigente hasta que el Gobierno publique el siguiente, que se espera el próximo año. El concejal de Urbanismo, Celestino Rodolfo, confía en que se les conceda una prórroga de dos años. De forma que puedan usar esos fondos hasta 2020.

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