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«El mundo rural debe tener un tratamiento fiscal especial y más ayudas»

Valentín Cortés, durante la entrevista en su despacho. :: Casimiro Moreno
Valentín Cortés, durante la entrevista en su despacho. :: Casimiro Moreno
  • Valentín Cortés Presidente de la Diputación de Badajoz

  • El socialista con mayor capacidad de decisión en la región lleva ocho años al frente de la institución provincial y le gustaría repetir

El presidente de la Diputación de Badajoz presume de dialogante, no en vano ha conseguido que esta institución consensúe los presupuestos ocho años seguidos, los que lleva él al frente. En estos momentos pertenece a la minoría de gobernantes socialistas de la región. Desde 1999 también es alcalde de Llerena (6.000 habitantes ). Funcionario del Servicio Extremeño de Salud en excedencia, Valentín Cortés Cabanillas (Llerena, 1957), ha sido también jefe de Gabinete en la Junta de Extremadura entre 1990 y 1999.

Habla usted de los alcaldes de la provincia como sus 'clientes', ¿qué le piden cuando vienen a verlo, dinero?

Hay una diferencia de cuando es inicio de legislatura y son alcaldes nuevos, a cuando ya conocen el funcionamiento de esta Diputación. Las concesiones a los municipios en obras y recursos casi siempre están reguladas por unos parámetros objetivos o convocatorias públicas. Fijamos unos criterios, como la población, aunque hacemos discriminación positiva con aquellos de menos habitantes, porque si no habría algunos a los que no les llegaría para hacer ni una acera. Y con esos criterios llevamos aprobando los presupuestos ocho años por unanimidad. Entonces cuando llega aquí un alcalde, yo no me he 'quedado' nada.

Pero suelen cerrar el año con superávit, lo cual además le valió críticas del presidente de la Junta, que tuvo que hacer recortes mientras comprobaba que a otras instituciones les sobraba dinero.

Que sobre dinero no es malo siempre y cuando hayas cumplido los compromisos que adquieres en el presupuesto. Eso significa que has hecho una gestión eficaz y eficiente. Además, esos remanentes no son para meterlos en una hucha, a pesar de que con Montoro hemos debido amortizar deuda. Lo hemos puesto a disposición de los municipios con planes de inversiones, el último de 40 millones llamado Revitaliza. Eso es optimizar la gestión.

¿Ha habido superávit en 2014?

No tengo el dato, pero seguramente superior a diez millones de euros.

¿Qué se 'come' principalmente el presupuesto de la Diputación?

Hay una parte importante que es el personal, porque lo tenemos muy especializado en distintas áreas. Por otro lado, tenemos 2.000 kilómetros de carreteras, pues es la mayor provincia de España, y las tenemos en un estado bastante bueno. Otra parte muy importante es lo que destinamos al municipio. Además, la parte cultural tiene un alto montante económico porque entendemos que genera vida en el mundo rural, donde tenemos un grave problema de despoblación.

Esa despoblación rural sigue su avance, ¿no dan con la clave?

No solo no damos con la clave, es que cuando se toman medidas que son contrarias a que ese desarrollo rural pueda seguir adelante, pues se nota. En los últimos cinco años, en las poblaciones de más de diez mil habitantes ésta ha aumentado, y en el resto ha bajado. Solo en un año ha descendido casi el 50% de lo que suele bajar en cinco años. Creo que es por falta de expectativas, además de por recortes en servicios básicos. No puede ser igual de atractivo vivir en una localidad sin punto de atención continuada cerca porque lo han cerrado. Tampoco es lo mismo que un vecino de Granja de Torrehermosa tenga un autobús para ir y volver en el día al Hospital infanta Cristina que no tenerlo... Todas esas cosas son trabas al desarrollo. También se han reducido los planes de empleo. Estoy de acuerdo en que el sector privado lo genere, pero todos sabemos que con esta situación económica no se soluciona el paro de la noche a la mañana.

Apunta siempre a decisiones que dependen del gobierno autonómico, ¿no se siente la Diputación coresponsable de ese despoblamiento rural?

No. Porque somos los únicos que podemos decir que con criterios objetivos y sin ser sectarios hemos puesto más dinero que nunca para el mundo rural.

Insisto, parece que no cunde ese dinero porque la gente se sigue marchando de los pueblos.

Es que si nosotros ponemos recursos, de otro lado se quitan. Hay servicios que no dependen de la Diputación. El Estado lleva tres años seguidos sin poner un solo euro en planes de obras y servicio. Si no fuera por el dinero que nosotros hemos destinado a infraestructuras para crear servicios que hagan la vida más atractiva, como una escuela de música o taller teatral, o para crear empleo directamente... También podíamos haber hecho aeropuertos para gloria mediática de algunas diputaciones, como ha pasado en otros lugares de España. Aquí no, aquí el dinero que no se usa en la estructura de la Diputación va para que cada municipio lo destine a lo que quiera. Y sin mirar el color político. Por cierto, el otro día me enteré de que algún miembro del Gobierno regional ha ido a inaugurar obras (tres parques) en Fuente del Maestre que se han hecho con fondos de la Diputación y ni fuimos invitados.

Cuando surgió el debate sobre la utilidad de las diputaciones, uno de los argumentos era que el gasto de personal era elevadísimo, y que buena parte del presupuesto se dedicaba a alimentar la propia estructura de la Diputación.

Cuando surge la polémica tiene su base, y es que todas las diputaciones nos llamamos igual pero no somos iguales. Antes ponía el caso de las que se dedican a hacer aeropuertos. Y las hay con más presupuesto que la nuestra que hacen planes de obras y servicios con menos dinero que nosotros.

¿Sobrarían por tanto algunas diputaciones en España?

No sobrarían. Sobrarían entonces municipios que se gestionan mal. Lo que hace falta es que se adecúe su gestión. Nosotros somos gobiernos intermedios y damos valor añadido a los recursos que recibimos. Sería muy costoso que los pueblos de menos de 20.000 habitantes tuvieran un solo abogado y que supiera solo de una cosa. Aquí tenemos un gabinete jurídico, que da servicio a todos los municipios. Otro ejemplo, Promedio, que es un modelo de gestión de servicios básicos como el agua o los residuos que municipios pequeños no podrían asumir.

¿Qué peso tienen los fondos europeos en las cuentas de Diputación?

En la última fase hemos gestionado algo más de veinte millones de euros. Estamos hablando de un programa operativo de seis años.

Es muy poco para un presupuesto anual de 128 millones, ¿no?

Pero es importante para infraestructuras que están dejando un efecto muy positivo para el desarrollo rural.

A principios de 2015 se negocia el nuevo programa operativo, los fondos son hasta 2020. ¿Cómo lo ve, serán los últimos fondos que vengan?

Es posible que venga menos dinero. Pero lo que siempre hemos pensado es que este dinero debe servir como una semilla que germine en ese mundo rural. Es muy difícil encontrar una sola diputación en España con tanta implantación territorial como la de Badajoz, con varios tipos de centros, los últimos dedicados al sector privado, para que tengan un lugar para empezar.

Pero no aparecen esos empresarios así como así.

Ya nos gustaría tener la solución a todos los problemas. El sector financiero u otras administraciones tienen que hacer algo. Yo siempre he dicho que en el mundo rural debería haber un tratamiento especial, de forma fiscal y en ayudas al empleo. Antes había zonas preferentes de localización industrial, y ahora debe haber un paquete de medidas si realmente queremos que la gente quede asentada en el mundo rural. Si lo que queremos son polos de desarrollo, es más barato inicialmente, pero la realidad va a ser muy distinta, porque cuando se cierra un pueblo todo lo que hay alrededor se deja de cuidar. Yo mi modelo lo tengo claro.

Ahora que habla de polos industriales, tras el desmantelamiento de las empresas de Gallardo, en Jerez de los Caballeros reconocían que no tienen plan B. ¿Ha trabajado la Diputación para abordar otras alternativas en esta comarca?

Cuando uno tiene industrias como las de Jerez es difícil plantearse planes B. Yo siempre creo que cada población tenemos potencialdiades que hay que cuidar. Nosotros en Llerena tenemos un sector servicios muy fuerte porque somos cabecera de partido judicial, pero a la vez tenemos historia y patrimonio y empezamos a ponerlo en valor. Por eso el sector turístico ha generado empleo en plena crisis. Y cuando le decimos que una localidad de 6.000 habitantes tenemos un hotel de cuatro estrellas que es la hospedería, dos de tres estrellas, hostales...

¿Pero el caso de Jerez?

Jerez tiene un patrimonio importante, y desde el Patronato de Turismo trabajamos en generar productos que le afectan, como la ruta del jamón ibérico. Pero esto no es la varita mágica para la solución a los problemas. Son complementos para paliar los recortes, y en este caso es muy difícil que cualquier otro sector pueda suplir la caída de las industrias de siderúrgica Balboa.

El turismo es un apartado al que la Diputación dedica esfuerzo, con continuos planes de dinamización por comarcas...

Hemos hecho estudios e intervenimos de distinta formas. En algunos planes actuamos como gestores junto al Gobierno central, el autonómico, y planes propios o desarrollo de productos turísticos porque hay que especializarse en algo.

Sin embargo, sigue siendo Cáceres la provincia que acoge a la mayoría de visitantes.

Es que la proximidad con Madrid no es lo mismo que la de Sevilla. Conocemos nuestro déficit y potencialidad, y no olvidemos que el turismo es una competencia autonómica. Habría que preguntar por qué hay ese desnivel en la inversión turística entre Cáceres y Badajoz.

Se lleva hablando años del turismo de agua dulce, y desde que se embalsó el Guadiana en Alqueva hace diez años, más allá de una playa en Cheles y un centro náutico en Villareal, es un recurso que no termina de despegar, ¿qué opina?

Que hay un problema. Está la Confederación Hidrográfica del Guadiana, y en un lado, el portugués, hay una legislación, y en el español solo hay restricciones.

En cuanto a competencias, hace poco la Diputación consiguió que el hospital psiquiátrico de Mérida pasara al SES, con el Ayuntamiento de Badajoz ha puesto en orden varias titularidades de edificios o carreteras. ¿Qué va a ocurrir con el Conservatorio Superior de Música, aún de la Diputación?

En este caso hemos puesto encima el interés ciudadano. La ley dice claramente que la educación no es competencia nuestra, pero cerrar el conservatorio no creo que sea la solución. Tenemos color político diferente al resto de administraciones y tendríamos que llegar a un acuerdo haciendo viable la transferencia poco a poco y fruto de una negociación para que no se haga de golpe.

¿Pero se está produciendo esa negociación con la Junta?

La iniciamos. Pero sinceramente, en esta legislatura no se han dado circunstancias para avanzar. La única opción era cerrarlo por las bravas y los grandes perjudicados hubieran sido los ciudadanos de Badajoz. Todas las cosas tienen su momento y éste llegará. Habrá que posicionarse de forma distinta porque la prudencia tiene su límite.

Es usted ahora el único barón socialista en la región con capacidad de decisión, ¿se siente aislado, es menos llevadero gobernar así?

Me gustaría que el ayuntamiento, el gobierno central y el autonómico fueran de mi color político. Pero siempre he antepuesto el interés cuidadano por encima del partidista. He tenido muchas ocasiones para ser sectario en el reparto de los fondos de algunos planes, como se está siendo sectario en otra administración.

¿Por ejemplo?

Tengo datos sobre cómo se reparte dinero para asuntos de deportes, y no está yendo dinero a municipios socialistas. Yo puedo ir a cualquier municipio de la provincia, y además de discurso hemos puesto recursos.

Antes habló de Promedio, y existe un reto precisamente para depurar agua. Vamos tarde en la normativa de la Unión Europea. Hay 132 núcleos sin depuración de agua. ¿Sabe si nos van a sancionar?

Alguna sanción habrá. Promedio lo que hace es cubrir lo que es responsabilidad de la administración local, como la depuración. Pero en un pueblo de dos mil habitantes no hay recursos. Los recursos los estaba poniendo el ministerio y la Junta. No es solo poner la depuradora, que puede generar un gasto excesivo e incluso algunas no están funcionando. Lo que ha pasado es que algunos prefieren pagar la sanción de la Confederación Hidrográfica del Guadiana que ponerla en funcionamiento.

El antiguo Hospital Provincial sigue vacío en pleno centro de Badajoz, ¿qué va a pasar?.

No es un inmueble propiedad de la Diputación.

Pero lo fue y en breve va a recuperarlo, ¿tienen un plan para ese edificio?

El urbanismo sirve para hacer ciudad y un edificio así en el centro es relevante. Tiene mucho que decir la corporación local. La Diputación defenderá los intereses de la propiedad y lo que quiero es llegar a un punto de acuerdo. No puedo desvelar las iniciativas privadas que hay queriendo saber si lo vamos a sacar a subasta pública.

¿Confirma al menos que hay ese interés privado?

A mí vinieron hace año y medio o así, pero sin concretar. Corté después porque ese edificio ya no lo tenía. Pero por otro lado el Ayuntamiento estará haciendo sus previsiones. Yo al alcalde le he transmitido que deberíamos ir cerrando opciones porque quiero saber qué piensa quien tiene la competencia urbanística.

¿Solo se desbloquearía si hubiera una inversión privada?

No. Depende de lo que se quiera hacer, pues queremos salvaguardar un patrimonio que es de los ciudadanos. No habrá pegas.