La maratón no conoce límites

Los corredores salen desde el Paseo Fluvial / J. V. Arnelas

Los más veteranos coinciden en que cada año se ven más mujeres maratonianas

J. López-Lago
J. LÓPEZ-LAGO

Es la carrera de las carreras y única prueba olímpica que no tiene género. El o la Maratón Ciudad de Badajoz, como prefieran, fue dominada ayer por el portugués Bruno Paixao y la ecuatoriana María Mercedes Pila. En la capital pacense va por su XXVI edición y como durante muchos años ha sido común que los corredores completaran solo la mitad del recorrido, hace cuatro años que la Fundación municipal de Deportes organiza de manera paralela una media maratón. Esta sí la ganaron ayer dos pacenses, Domingo Gómez y Ana Rodríguez. Pero más allá de la vertiente competitiva (los resultados con sus tiempos están en HOY.es) o de la supremacía del luso Paixao, o de que el atleta de más edad de nuevo fue Filipe Tomas, 73 años, lo que ayer trascendió fue que la ganadora de la media maratón fue una mujer de 62 años y varias nietas, Ana Rodríguez Benito, que un día se lanzó a correr para hacer más llevadera la muerte de su padre.

El otro gran impacto fue que la vencedora de la maratón, corredora de montaña que debutaba en esta prueba, hizo un tiempo (2 horas, 47 minutos 43 segundos) que se aproximó al récord intacto desde hace 23 años y por tanto al alcance de muy pocos hombres, solo 16 en el día de ayer. En este punto conviene recordar que fue hace solo cuatro años cuando los premios en metálico se igualaron para hombres y mujeres.

Consulta aquí todos los resultados

Pero más allá de las elites, lo valioso de esta prueba, de las pocas que quedan ya donde se puede cruzar la meta de la mano de niños, es que está preñada de historias particulares, en torno a 1.200, que fue el número de personas inscritas. Según coinciden todos los veteranos, cada año hay más féminas.

Contaba Carmen Molina, que ayer hizo su cuarta maratón y debutó en 2007 siendo la única mujer de su categoría, que ayer había más de diez. Hace tres años ella impulsó en el seno del Club Maratón Badajoz, del que es directiva, la iniciativa 'Un día entrenamos juntas' y de 17 mujeres han pasado a 140 en este periodo. «Se ven muchísimas más mujeres incluso respecto al año pasado. La mayoría tienen entre 30 y 45 años, muchas han empezado a correr hace muy poco y son trabajadoras y con hijos. Correr les hace descubrir un mundo diferente a través del deporte. Entrenando conocen lugares de Badajoz donde no habían pasado nunca, pueblos de la provincia donde vamos a correr e incluso plantearse maratones internacionales».

Salida de la media maratón desde el Paseo Fluvial.
Salida de la media maratón desde el Paseo Fluvial. / J. V. Arnelas

Una de las catorce mujeres que ha debutado en la maratón con este club es Maite Pajuelo, de 38 años, que empezó a correr con 35. Tiene una hija de nueve y otra de cinco años. «Había hecho varias medias y me entró el gusanillo animada por mi hermano y para demostrarme a mí misma que soy capaz. Antes no hacía nada de deporte, mi vida ha cambiado muchísimo», decía nerviosa antes de tomar la salida.

Pero Maite consiguió terminar más entera de lo que pensaba, sumando a Badajoz una madre maratoniana más, como Belén Hermosa, que entró con su amiga Elena Salgado en meta, con dos y cinco hijos respectivamente a los que se abrazaron al terminar la que seguramente sea la primera maratón de muchas más.

Probablemente no alcancen los números de Adela Moro, que ha corrido en 22 de las 26 ediciones celebradas en Badajoz, o de Elías Chavete, emeritense que no se ha perdido ni una sola, o de Chema Mateos y Raúl Montero, que ayer 'trabajaron' de liebres para completar el medio centenar de maratones cada uno, pero seguro que el tiempo que unas y otros llevan trotando, en grupo o en solitario, los dieron por bien empleados ayer al cruzar la meta.

La lluvia dio una tregua

La lluvia de los últimos días dio una tregua y solo el viento, cada vez más fuerte, molestó a los corredores. Pero en lo organizativo todo salió como estaba previsto por el Ayuntamiento de Badajoz. La Policía local se encargó de los cortes de tráfico sin mayores incidencias, la Fundación Municipal de Deportes demostró que le tiene cogida la medida al formato de ambas pruebas, el 'speaker' José María Da Silva animó la llegada y el Colegio Profesional de Fisioterapia de Extremadura montó sus carpas para dar masajes a las piernas más castigadas.

También otro año más -y van tres- setenta soldados del Batallón de Zapadores XI se relevaron para correr la maratón avanzando todos en formación, con botas y cargando una mochila que, tal y como comprobó este diario, estaba cargada con el equipo de combate y seguramente dudas e inseguridades, como las de todos los que ayer tomaron la salida.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos