
La Reina «es una mujer que hace que se sienta uno cómodo y cercano con ella», afirmó Fernández Vara al término del encuentro, y eso hizo que la entrega de la Medalla fuera un momento «muy agradable». En el propio acto, el presidente extremeño le expuso las razones que llevaron a considerar la concesión de la Medalla de Extremadura a Doña Sofía, en el año en que la comunidad autónoma cumple 25 años. «Consideramos a La Reina una amiga de Extremadura», y este gesto es una prueba «de nuestra lealtad, respeto y afecto».
Acompañado de todos los consejeros que forman el gobierno regional, del presidente de la Asamblea, Juan Ramón Ferreira, y de los vicepresidentes primero, segundo y tercero, Luciano Fernández, Laureano León y Emilia Guijarro, así como del ex presidente Juan Carlos Rodríguez Ibarra, que también acaba de recibir la Medalla de Extremadura, Fernández Vara le comentó que si es una realidad la transformación de la región, lo más destacable «es lo que ha cambiado nuestra mentalidad y sentimientos».
Confianza y esperanza
En Extremadura «ya no hay complejos, tenemos confianza en nosotros mismos y esperanza en el futuro», y aseguró que la Casa Real «ha tenido mucho que ver en eso». La Reina se mostró muy agradecida al recibir la Medalla, y «nos ha animado a seguir trabajando y destacó los importantes cambios que ha visto en Extremadura desde la primera vez que la visitó, y que esperaba verlos en el futuro».
De manera extraordinaria, ya que las Medallas de la región las concede normalmente el presidente de la Junta, las entregadas a la Reina y a Juan Carlos Rodríguez Ibarra fueron concedidas por unanimidad de la Mesa de la Asamblea, de la Comisión de Medallas y del Consejo de gobierno.
De la misma manera que hiciera el Rey, Doña Sofía manifestó «su disponibilidad para acompañarnos en aquellos momentos en que lo precisemos», señaló Fernández Vara. Las visitas de los Reyes han aportado, según el presidente extremeño, el conocimiento y la difusión de los cambios que se fueron produciendo en la región, además de «hacernos sentir importantes, cosa que en la vida también tiene su notoriedad». Una notoriedad que ha sido fruto, dijo, del trabajo que a lo largo de estos 25 años «ha hecho Rodríguez Ibarra, para que Extremadura tuviera voz», y que «ha tenido una compañía de lujo con los Reyes de España que han venido en multitud de ocasiones a nuestra región».









