Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
HOYes.tvHOYes.tv | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Sociedad

EULALIA PABLO LOZANO INVESTIGADORA Y FOLKLORISTA, PROFESORA DE DIDÁCTICA DEL FLAMENCO EN SEVILLA
«El flamenco extremeño es un absoluto desconocido»
Esta profesora extremeña opina que los flamencos de la región necesitan ayuda institucional para darse a conocer en el exterior de la misma
28.10.07 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Eulalia Pablo Lozano no suele cantar flamenco porque tiene la voz algo afectada por el esfuerzo que requieren sus clases universitarias. Pero no es por falta de ganas. Esta catedrática emeritense que enseña la asignatura de Flamenco y su didáctica en la especialidad de Educación Musical de la Facultad de Ciencias de la Educación de Sevilla escuchaba tangos y jaleos en la Mérida de su adolescencia y también se atrevía a entonarlos.

Hoy forma parte de los enseñantes que han introducido el flamenco en la Universidad y lamenta que ni políticos ni docentes de Extremadura muestren mucho interés por defender y difundir este patrimonio artístico regional. La profesora Eulalia Pablo estará en el Aula HOY, mañana lunes en Cáceres y el martes en Badajoz, con una conferencia sobre 'Extremadura en el flamenco. Jaleos y tangos extremeños'.

Estas especialidades autóctonas extremeñas fueron ya objeto de su tesis doctoral publicada por la Diputación de Badajoz y que, corregida y ampliada para hacerla más divulgativa de cara a un público más amplio, fue reeditada en el año 2006 por la Editorial Almuzara.

-¿Existen diferencias entre el flamenco andaluz y el extremeño?

-El mundo del flamenco es muy rico y cada región tiene sus propios cantes que están marcados por las características geográficas o del habla local. Para mí, Extremadura es otra región más del flamenco, como en el Levante es la parte de Murcia y sus tarantas. No es que sea otro flamenco porque las raíces son comunes; sino que es un flamenco que tiene las características del habla extremeña, tonales y musicales, y es una aportación de Extremadura al amplísimo mundo del flamenco. No hay una división entre un flamenco y otro. Igual que hay unos cantes que son fundamentalmente gaditanos porque tienen el aire, el acento y las características de Cádiz, Granada o Huelva, también hay aportaciones de Extremadura al mundo del flamenco.

-¿Comparte usted la visión de que la formulación del Estatuto de Andalucía con respecto al flamenco lo que hacía era apropiarse de él? ¿Cual es su posición respecto a la polémica que esto generó?

-Me parece que la redacción que se hizo en el Estatuto andaluz fue una torpeza. Creo que quizá no se dieron cuenta de que, de alguna manera, estaban apropiándose o excluyendo de la redacción, de forma injusta y desconsiderada, no sólo a Extremadura sino a otros lugares. Podemos pensar en Cataluña o en Madrid, que es fundamental en la historia del flamenco. La redacción me pareció una estupidez, porque el flamenco no puede ser excluyente, todo lo contrario, es universal.

Flamenco universitario

-Pero quizá es verdad que el flamenco está más evolucionado en Andalucía. Usted imparte materias relacionadas con el flamenco en la Universidad de Sevilla y eso no existe en Extremadura.

-Efectivamente, esa es la otra cara. Andalucía lógicamente está dando pasos en la defensa de este patrimonio y en ese sentido va por delante, pese a quien pese. A mí me duele mucho por Extremadura, pero en la universidad andaluza tenemos un Doctorado de Flamenco; yo imparto clases en la Universidad y también lo he estado haciendo en un instituto de enseñanza media. Es decir, la preocupación por el flamenco y su reivindicación y divulgación está en Andalucía a gran distancia. Extremadura no puede solamente mirarse el ombligo y decir que el flamenco es nuestro y para nosotros solos. Hay que hacer como Porrina, sacarlo de las fronteras extremeñas que casi funcionan como barreras que perjudican a los artistas de la región. Ellos merecen que se les conozca fuera y codearse con el resto del mundo flamenco y pienso que eso queda por hacer en Extremadura. Ciertamente se hacen concursos, pero todavía seguimos dentro del aislamiento que hemos padecido los extremeños durante un par de siglos. Y eso hay que romperlo.

-Iniciativas sigue habiendo como usted dice, siguen saliendo grupos... Pero parece que hay mucha diferencia entre el flamenco académico y los que practican el flamenco. ¿Por qué esa dicotomía?

-No sé a que sé refiere exactamente con lo del flamenco académico. Pero las autoridades educativas, la consejería de Cultura, es decir, los organismo oficiales, deberían apoyar esas iniciativas, deberían ocuparse de que ese patrimonio se conozca y darle salidas y foro. Hay que informar, educar, esa es la tarea que deben abordar los políticos para proteger este legado cultural y educar a más gente en el conocimiento del flamenco, desde educación primaria a universitaria. La asignatura de Flamenco es para maestros de Educación Musical que luego pondrán en contacto a los niños de primaria con él dentro del currículum. Eso es una responsabilidad política. Los artistas necesitan un apoyo para darse a conocer fuera y el flamenco extremeño es un desconocido absoluto.

-¿Por qué los conservatorios tampoco han sido receptivos con el flamenco?

-No lo sé muy bien, pero en cualquier caso es tarea de los políticos programar lo que se va a enseñar. Es un camino que se está empezando a recorrer en Andalucía donde hay conservatorios con cátedra de Guitarra, como en Córdoba. Pero se está haciendo, y se debería hacer también en Extremadura.

Gracias a Porrina

-¿El mito creado en torno a Porrina de Badajoz sigue aplastando al flamenco extremeño impidiendo que alguien salga a hacerle sombra?

-No, no. No es que Porrina aplaste a todo el mundo. Él salió y por méritos propios, porque era una personalidad excepcional, triunfó y él sacó estos cantes de su entorno y los dio a conocer. Es algo que los extremeños tienen que agradecer. El problema está en que un artista extremeño tiene que salir a flote fuera por sus propios medios sin apoyo ninguno. Por ejemplo, yo tengo grandes dificultades para conseguir documentos grabados porque las grabaciones que existen no salen al mercado y no pueden conseguirse fuera. Hace poco ha salido un libro de Francisco Zambrano sobre Porrina de Badajoz. Yo llamé a la Diputación a los 15 días y se me dijo que ya estaba agotado. Hay documentos sonoros que he tenido conseguir a través de amigos, como aquel gran Joaquín Rojas, un gran aficionado que me traía algunas. Yo no he podido conseguir 'Pasión por el flamenco', esos cedés que ha hecho la Diputación.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Videos de Cultura
más videos [+]
Cultura
Vocento
SarenetRSS