El 70% de los pacientes de cáncer sienten incomprensión cuando vuelven a trabajar

EFE

Los enfermos reclaman más facilidades para obtener una baja, un acceso equitativo a los tratamientos y más ensayos clínicos

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

El cáncer trunca más de 100.000 vidas cada año en España, pero también llena de dificultades a quienes lo superan y a sus familias. Siete de cada diez pacientes cree que las empresas «no comprenden» las consecuencias de sufrir esta enfermedad y la práctica totalidad (el 96%) de las personas con cáncer y sus familias confiesan haber encontrado dificultades para pedir una baja laboral por la enfermedad o para cuidar a un familiar que la está padeciendo. Estos son algunos de los datos de la primera Encuesta sobre el cáncer en España, realizada por el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (Gepac) entre hospitales, sociedades científicas, pacientes, asociaciones de enfermos y población en general.

«Los familiares lo tienen difícil no, lo siguiente, para pedir una baja laboral; más que los propios pacientes», desvela Begoña Barragán, presidenta de Gepac. Pero, además, para reincorporarse al mundo laboral una vez superado el cáncer, el enfermo se encuentra con nuevas «dificultades», tanto sociales como psicológicas; dificultades, por ejemplo, a la hora de volver al mismo puesto que se abandonó para afrontar el tratamiento. «Es muy difícil demostrar ese parón en el currículo por el cáncer. Hay que hacer algo para que no haya repercusiones en las empresas y para que no existan discriminaciones. Somos perfectamente válidos y podemos trabajar como cualquier otra persona tras superar la enfermedad», expuso Barragán.

Durante la presentación de la encuesta, Pilar Ruiz, que se recuperó de un cáncer gástrico, contó su experiencia laboral. «Hace seis meses me tuve que someter a una operación experimental y, aun así, el juez consideró que estaba apta para trabajar. Ahora me han valorado para una invalidez absoluta porque han visto que no puedo», relató. También explicó que tuvo que cambiar de hospital en reiteradas ocasiones porque no le financiaban los mismos medicamentos en todos ellos.

Y es que un aspecto fundamental en el tratamiento de los pacientes de cáncer es el acceso a los fármacos. Más de la mitad de los pacientes y de los familiares encuestados (el 54%) cree que existen inequidades en función del «código postal», es decir, del lugar en el que se resida. Así, dependiendo de las comunidades autónomas, hay diferentes protocolos.

El 87% de los pacientes con cáncer aceptaría participar en un ensayo clínico. A juicio de Begoña Barragán, este dato debe impulsar «la necesidad de inversión en investigación», además de «hacer hincapié en la importancia de los ensayos, que es una forma de ayudar tanto a la investigación como a nosotros mismos», aseveró.

La sustitución de las terapias médicas por las alternativas es una cuestión en la que, en ocasiones, chocan las opiniones de los profesionales y de los pacientes. El 61% de los enfermos cree que los médicos no informan suficientemente de los riesgos de abandonar las terapias tradicionales y cambiarlas por las alternativas, frente a un 82% de profesionales sanitarios que aseguran que sí informan lo suficiente. Los responsables de Gepac asumen que, pese a que la mayoría de los encuestados sabe que las dietas o las terapias alternativas no pueden sustituir los tratamientos contra el cáncer, algunas personas todavía siguen acudiendo a terapias complementarias que, en su opinión, pueden ayudarles a superar la enfermedad.

«En Gepac estamos en contra del uso de cualquier tipo de terapia que no sea corroborada por nuestros facultativos», dijo Barragán, que también se pronunció sobre las donaciones de la Fundación Ortega para renovar el equipamiento de los hospitales españoles. «Cualquier ayuda que nos venga al mundo oncológico es bienvenida. Ojalá tuviéramos muchos como Amancio Ortega porque necesitamos mucho y las infraestructuras son muy caras», concluyó.