La hepatitis C, en la «frontera de la erradicación» entre personas con VIH

La hepatitis C, en la «frontera de la erradicación» entre personas con VIH

La presencia de la enfermedad en este colectivo ha descendido un 83% desde que se amplió el acceso a los antivirales de acción directa

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

El virus de la hepatitis C (VHC) en personas que están coinfectadas por el VIH en España está en la «frontera de la erradicación». Su prevalencia cayó el año pasado hasta el 3,7%, lo que supone un descenso del 53,8% respecto a 2017 (en el que la prevalencia de coinfección se situó en el 8%) y del 83,3% respecto a 2015 (cuando era del 22,1%). La clave está, según refleja el informe elaborado por el Grupo de Estudio del SIDA (Gesida) de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, en el acceso a los antivirales de acción directa.

«El virus de la hepatitis C ha sido la principal comorbilidad asociada al virus del sida así como una de sus principales causas de morbimortalidad», apuntó durante la presentación el doctor José Ramón Arribas, secretario de Gesida. Para el informe se han recogido datos de 1,733 pacientes de 43 hospitales españoles, que han demostrado la eficacia de estos nuevos medicamentos. Una acción que pudo ser mejor.

El doctor Juan Berenguer, del hospital universitario Gregorio Marañón y coordinador de este trabajo de investigación junto al doctor Juan González, del hospital universitario La Paz, explicó que en el momento de elaborar el informe, un tercio de los enfermos con VHC estaban siendo tratados. Si continúan, como es previsible, el tratamiento y se curan, «la proporción de infección activa por VHC en estas personas en 2018 podría situarse en una cifra cercana al 2,5%». «Estaríamos hablando prácticamente de la erradicación del VHC en pacientes coinfectados con VIH», recalcó.

Un ratio de baja prevalencia que no se da en la población general, debido en gran medida a que muchos enfermos de hepatitis C, entre 50.000 y 60.000, no saben que padecen la enfermedad. Por ese motivo, los expertos reclamaron que se hagan programas de cribado en la población de entre 45 y 70 años, como hace Cantabria, para detectar la enfermedad. «En España tenemos entre 200.000 y 230.000 enfermos de VHC y hemos tratado a unos 130.000, más de la mitad», indicó el coordinador de la Alianza para la Eliminación de las Hepatitis Víricas en España (Aehve), Javier García-Samaniego.

Drogas

El estudio indica que la adquisición de la infección por consumo de drogas inyectadas fue la principal vía de transmisión de los pacientes con hepatitis C , aunque la infección adquirida a través de relaciones sexuales entre hombres que practican sexo con hombres (HSH) ha ido creciendo desde 2015, momento en que este grupo de población representaba el 2,7% de las infecciones activas, hasta alcanzar el 10,9% en 2018.

De los pacientes con infección activa por VHC, el 10,9% tenía cirrosis hepática. Hay que destacar que tenían cirrosis hepática el 26,4% de los pacientes que habían logrado respuesta viral sostenida tras tratamiento anti VHC. Considerando tanto a los pacientes con infección activa por VHC como a los curados con el tratamiento, en 2017 un 6,7% de los pacientes infectados por VIH en España tenían cirrosis hepática por VHC.

No obstante, el doctor Berenguer subrayó que los datos de este estudio muestran que, aunque se pueda eliminar el VHC, «el virus dejará su legado durante años». Un número significativo de pacientes con fibrosis hepática avanzada o fibrosis «deberá continuar de por vida en programas de cribado de carcinoma hepatocelular a pesar de la curación de la infección».