El arzobispo de Toledo pide a 'La Morenita' ayuda para Extremadura

Procesión de la patrona de Extremadura por el abarrotado claustro mudéjar del Monasterio. / Armando

Miles de fieles llenaron el Monasterio de Guadalupe para celebrar el día de la patrona extremeña

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

«Es la Fiesta de Extremadura, y a la Virgen de Guadalupe le pedimos por sus habitantes, por sus problemas, por sus autoridades, por sus gentes de bien que lucha por una mejor vida en esta tierra, que reivindican sus derechos y que se atienda a sus necesidades. Feliz fiesta, hermanos». Estas palabras forman parte de la homilía que ayer dijo el arzobispo de Toledo y primado de España, monseñor Braulio Rodríguez, en la multitudinaria misa que se ofreció en la Basílica del Real Monasterio de Guadalupe, en honor de la Virgen de Guadalupe, patrona de Extremadura. La misa fue concelebrada por el arzobispo de Mérida-Badajoz, Celso Morga; el obispo de Coria-Cáceres, Francisco Cerro; el obispo de Plasencia, José Luis Renata; y el arzobispo emérito de Segovia, Ángel Rubio, que es natural de Guadalupe.

Entre el público que llenaba el templo se encontraba el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara; la presidenta de la Asamblea, Blanca Martín; la delegada del Gobierno en Extremadura, Yolanda García Seco; la presidenta de la Diputación de Cáceres, Charo Cordero; el presidente de la Diputación de Badajoz, Ángel Gallardo; y representantes de partidos políticos como el líder del Partido Popular, José Antonio Monago; y el líder de Ciudadanos, Cayetano Polo.

Cumpliendo promesas a la 'Morenita'.
Cumpliendo promesas a la 'Morenita'. / Armando

Antes de que comenzará la misa a las once de la mañana, eran muchas las personas que llenaban Guadalupe, muchos de ellos peregrinos que habían estado varios días caminando para ver a 'La Morenita' que llevaba un manto del siglo XV, además del bastón de mando y la corona que el rey Alfonso XIII le entregó en su coronación canónica en 1928 como Reina de la Hispanidad.

Se vivieron momentos de emoción al ver procesionar a 350 personas descalzas o de rodillas con la Patrona

Uno de los grupos de peregrinos que llegaba unos minutos antes de las once era de Alcoba de los Montes, de Ciudad Real. «Hemos recorrido 102 kilómetros – decía José, miembro del grupo –. Hemos tardado tres días. Yo es la cuarta vez que vengo de peregrinación a Guadalupe desde el pueblo». Algunos peregrinos también participaron a primera hora de la mañana en el Rosario de la Aurora.

La misa en honor a la Virgen de Guadalupe llama la atención al comienzo, por la manera en la que se reza cantando una loa a la Virgen de Guadalupe, destacando una hermosa voz de solista. Esta loa cuenta como la Imagen libra de la peste a Roma y como pasa de Sevilla a Extremadura para que no caiga en manos de los moros: «Cargados con tal tesoro/ de allí los cristianos huyen/ y en Extremadura encuentran/ lugar donde ellos te oculten./ Entre estas breñas oculta/ siglo tras siglo transcurre/ hasta que un pastor sencillo/ por milagro te descubre». Siguen los versos contando, como el cacereño vaquero Gil Cordero descubre la imagen y construye una ermita, y como la Virgen se hace famosa en América.

El arzobispo de Toledo en la homilía.
El arzobispo de Toledo en la homilía. / Armando Méndez

Tras la misa la Imagen es llevada por ocho portadores, mientras empiezan los gritos y los vivas. Una vez que es colocada en una plataforma, comienza por el claustro mudéjar del Monasterio, una procesión en donde es fácil ver a la gente llorar y lanzar vivas a la Virgen llenos de sentimiento. Lo que más conmueve es ver la gran cantidad de gente que forma parte de la procesión, haciendo el desfile descalza o de rodillas. Unas 350 personas cumplieron ayer, de esta manera, las promesas que hicieron a la Virgen de Guadalupe. De todas ellas sesenta iban de rodillas, dándoles aire con abanicos los familiares.

En Guadalupe se ha vivido este domingo un Día de la Patrona de Extremadura lleno de gran emoción, pero muchos de los que allí estaban esperan que para el año 2020 se pueda vivir un día mucho más intenso si se logra que acuda el Papa Francisco, al que se le va a invitar ya que en el año 2020 se celebrará el Año Jubilar Guadalupense.

Hasta ahora el único Papa que ha visitado Guadalupe fue en 1982 Juan Pablo II, concediendo el que pueda celebrar años jubilares cuando el 6 de septiembre coincida en domingo, igual que es año Jacobeo en Santiago cuando el 25 de julio coincide en domingo.