Los hosteleros de Hurdes y Sierra de Gata rechazan la creación de un parque eólico

El parque se ubicará entre Robledillo de Gata y Pinofranqueado. :: /PALMA
El parque se ubicará entre Robledillo de Gata y Pinofranqueado. :: / PALMA

El alcalde de Robledillo entiende que es positivo que lleguen inversiones a la comarca y considera que la iniciativa «es perfectamente viable»

José M. Martín
JOSÉ M. MARTÍN

Un proyecto que parecía olvidado y que se ha acogido con sorpresa en el norte de Cáceres. El pasado 8 de julio se sometió a información pública, a través del Diario Oficial de Extremadura (DOE), el parque eólico Ovejuela, que se ubicaría en los municipios de Pinofranqueado y Robledillo de Gata.

Se trata del primer paso en la tramitación administrativa, por lo que es una fase muy inicial. Sin embargo, las asociaciones turísticas de las comarcas de Las Hurdes y Sierra de Gata, debido a que los molinos se asentarían en ambas, ya se han mostrado contrarios a su instalación. «Hemos creado un equipo de trabajo y estamos preparando las alegaciones», confirma Ignacio Paredes, presidente de Athur, la Asociación de Turismo de Las Hurdes.

El plazo para presentar esa alegación finaliza el 20 de agosto, por lo que están trabajando con esa fecha como límite. «No solo son los molinos, las líneas de evacuación pasan por varios términos municipales; quizá es demasiada molestia para siete molinos», añade Maribel Calzada, presidenta de Turisgata, la Asociación de Empresarios Turísticos en Sierra de Gata, que es la otra entidad que forma el grupo de trabajo.

Los motivos que ambas asociaciones aducen para oponerse al proyecto se centran en el impacto visual que consideran que provocarán los aerogeneradores en los paisajes de la zona y el daño que causarán a las aves que habitan el ecosistema local. «Estamos preocupados porque el parque afectaría negativamente al sector turístico y al paisaje», indica Paredes, que lamenta que ni la Junta de Extremadura ni la empresa promotora se han puesto en contacto con los empresarios de las comarcas para explicarles el proyecto.

Los datos que maneja el grupo de trabajo del sector turístico se basan en estudios que se han realizado en otros territorios en los que los parques eólicos llevan más tiempo instalados. «Creemos que se puede reducir el turismo en un 50%, como ya ha sucedido en otros lugares de Europa donde los molinos llevan más de diez años en marcha», comenta el presidente de Athur.

En la misma línea se expresa su homóloga de Turisgata que entiende que posiblemente no sea compatible apostar por el turismo de naturaleza y por instalaciones industriales de este tipo. «Ahora mismo el turismo es el principal recurso de la comarca», dice preocupada Calzada.

Primeros pasos

Por el momento, el proyecto está en una fase muy inicial y su construcción no está, ni mucho menos, garantizada. Por ejemplo, todavía falta que se realice el estudio de impacto ambiental. «Es posible que se quede en nada; no tenemos información más allá del anuncio publicado en el DOE», según José Luis Azabal, alcalde de Pinofranqueado, que no tiene clara cuál será su posición y la de su equipo de gobierno frente al parque. «Hasta que no sepamos cómo nos va a repercutir económicamente y a nivel de empleo en el pueblo no nos vamos a pronunciar», remarca el alcalde.

Sí tiene más clara su postura Luis Sánchez, primer edil de Robledillo. «Vemos que es un proyecto perfectamente viable», afirma, pese a que prevé que repercutirá poco en las arcas municipales. «El terreno previsto es privado y solo nos llegarían los impuestos correspondientes al porcentaje del parque que esté en nuestro terreno», puntualiza.

Aún así, Sánchez considera que la llegada de inversiones a la zona es positiva y que el dinero que reciba el Ayuntamiento se puede destinar a empleo local o para rehabilitar viviendas. «Se utilizaría en beneficio de las habitantes, de los visitantes y de los negocios», expone.

Dentro de los aspectos positivos, el alcalde de Robledillo también cita la necesidad de ampliar las instalaciones de energías no contaminantes. «Si no queremos nuclear ni térmica, necesitamos más renovables», indica Sánchez, que insiste en que si se instalan aerogeneradores «en otros municipios de la zona vamos a tener el impacto visual pero sin los beneficios que supone; además, en la cumbre, donde están planteados, no hay vegetación».

Un proyecto de 2005 que se retomó en 2010 y se olvidó en 2012

Una de las críticas del sector turístico de Las Hurdes y Sierra de Gata al proyecto del parque eólico Ovejuela es su antigüedad. «Se inició en 2005, por lo que la tecnología prevista estará obsoleta y ahora habrá molinos más modernos», según Ignacio Paredes, presidente de Athur.

La primera vez que se habló de la instalación de aerogeneradores en estas comarcas cacereñas fue hace casi 15 años, pero la idea se abandonó ante las exigencias del decreto de la Junta de Extremadura. El proyecto se retomó en 2010, al flexibilizarse esas condiciones, pero volvió a caer en el olvido en 2012.

El inicio de los trámites administrativos se produjo con el anuncio publicado en el DOE del pasado 8 de julio, donde se recoge que serán siete los aerogeneradores instalados (seis en Pinofranqueado y uno en Robledillo de Gata) con una potencia de 20 MW (megavatios) y un presupuesto de 19,7 millones de euros. La empresa peticionaria es el Instituto de Energías Renovables SL.