Las relaciones entre JxCat y Esquerra tocan fondo tras los pactos locales

Los dirigentes de JxCat, Elsa Artadi (d) y Ferran Bel (i) , durante la rueda de prensa que han ofrecido este lunes en el Parlament. / EFE

JxCat admite que la unidad independentista ha «tocado fondo» y urge a ERC a pactar una agenda de reversión de los pactos locales alcanzados con el PSC

CRISTIAN REINOBarcelona

Los pactos locales y municipales han provocado una crisis muy profunda en el independentismo, entre JxCat y Esquerra, socios de gobierno, que amenaza con llevarse por delante el Ejecutivo catalán. JxCat y ERC han reunido esta mañana a sus cúpulas directivas para analizar la situación tras el cruce de reproches vivido este pasado fin de semana entre los dos aliados secesionistas como consecuencia del pacto entre los nacionalistas y el PSC en la Diputación de Barcelona.

La diputada de JxCat, Elsa Artadi, ha admitido que la división en el seno del secesionismo «ha tocado fondo», que los independentistas están hoy «más fracturados» que nunca y que están trasladando un «espectáculo muy triste». JxCat cree que todo lo que está pasando se podría haber evitado si ERC hubiera aceptado desde el primer día pactar listas unitarias en las elecciones. Pero como no lo hizo, las propias dinámicas locales han acabado provocando divergencias que han derivado en una falta de unidad en general, según Artadi, no solo en los acuerdos de gobierno en municipios y consejos comarcales, sino sobre todo en la falta de una unidad de estrategia. Esta disparidad de criterios es palpable en la respuesta que Quim Torra busca pactar a la sentencia del Supremo entre los diferentes actores del independentismo.

JxCat, en cualquier caso, cree que ambas formaciones están aún a tiempo de sofocar la crisis, por lo que ha ofrecido a Esquerra pactar de manera «urgente» una agenda de reversión de los acuerdos alcanzados entre unos y otros con el PSC. «Proponemos revertirlo todo«, según Artadi. Con un matiz, que puede implicar complicaciones añadidas, pues ha dicho que se deben revertir todos los acuerdos suscritos con el PSC donde el independentismo esté en disposición de gobernar. Y en el caso de la Diputación de Barcelona, podría ocurrir como en el Ayuntamiento de Barcelona, en que el secesionismo no tenía mayoría absoluta y un pacto alternativo entre Colau y los socialistas con el apoyo externo de Manuel Valls dejó a Ernest Maragall sin la alcaldía. Según Artadi, tanto Puigdemont como Torra validaron el pacto con el PSC en el la Diputación de Barcelona con el PSC. Para los nacionalistas, un primer gesto para empezar a reconducir la situación sería recuperar la alcaldía de Sant Cugat, Figueras y Tárrega, en manos de Esquerra tras pactar, entre otros, con los socialistas.

Tras la oferta de los postconvergentes, Esquerra ha redoblado la presión sobre JxCat para que rompa el pacto con los socialistas en la Diputación de Barcelona. Los republicanos se han mostrado incluso dispuestos a ofrecer la presidencia de la Diputación a JxCat. En los comicios del pasado 26-M, ERC y el PSC obtuvieron 16 escaños cada uno en la diputación provincial, frente a los 7 de JxCat. Esquerra ha hablado de que hace falta «generosidad» para alinear a todas las instituciones al servicio del independentismo. Y si la presidencia de la tercera institución de gobierno catalana recae en el PSC, ERC considera que la estrategia secesionista saldría perjudicada. Por ello, los republicanos consideran que de aquí al jueves, día de la votación de la presidencia provincial, tienen tiempo de llegar a un acuerdo con sus aún hoy socios de gobierno.

La propuesta la ha lanzado el máximo dirigente de ERC tras Oriol Junqueras, Pere Aragonès. Su propuesta, en cualquier caso, no da respuesta del todo al emplazamiento que le ha hecho JxCat esta mañana, que le pedía que se reviertan pactos municipales como los de Sant Cugat, Tárrega y Figueras. Aragonès, según ha señalado, cree que el acuerdo con JxCat solo es posible en las instituciones donde no se haya formalizado ya el gobierno. «¿Cerramos un pacto o creamos una crisis en 50 municipios?», ha preguntado a los postconvergentes.