El fuego consume Notre Dame

Incendio en la catedral de Notre Dame. / EFE

Las llamas hunden en menos de una hora la aguja del templo y parte del techo | Los bomberos informan de que el fuego está «potencialmente relacionado» con las obras de renovación del edificio

PAULA ROSASCorresponsal. París

La catedral de Notre Dame de París, una joya del arte gótico, ha sufrido este lunes un devastador incendio que ha arrasado su tejado y provocado el desplome de su singular aguja. Según los bomberos, el incendio, de carácter accidental, estaría potencialmente ligado a los trabajos de restauración del tejado del templo, el monumento histórico más visitado de Europa. Los daños son de valor incalculable y casi con seguridad, irreparables.

El fuego se inició a las 18,50 horas, cuando los viandantes eran sorprendidos por una espesa columna de humo que se elevaba del tejado y que podía verse desde prácticamente todos los puntos de la capital francesa. El incendio se extendió rápidamente por todo el tejado y provocó que la aguja, de 93 metros, obra maestra de Viollet-le-Duc, se desplomara a causa de las llamas. El portavoz de la catedral confirmaba a primera hora de la noche que el fuego se había extendido por toda la carpintería de la iglesia. «Todo está ardiendo. Toda la carpintería, que data del siglo XIX en un lado y del XIII en otro. No va a quedar nada», lamentó André Finot.

El tejado de la catedral y su aguja eran objeto de una restauración, y estaban completamente cubiertos por un gigantesco andamio donde, al parecer, pudo producirse el incendio. Todos los bomberos disponibles en París han sido enviados para luchar contra las llamas, una tarea nada fácil, no solo por la altura de la catedral gótica, sino porque el edificio, aunque despejado por su fachada, está incrustado, entre calles estrechas y pequeños parques en sus laterales y la parte trasera, que dificultaron la labor de los bomberos. Un helicóptero y un dron también han sido desplegados, según un portavoz de los bomberos de la ciudad, y sobrevolaban la catedral.

El presidente francés, que tenía previsto dar un discurso solemne sobre las medidas que ha decidido poner en marcha para hacer frente a la crisis de los chalecos amarillos, anuló su alocución y se desplazó, acompañado de su esposa, hasta los alrededores de la catedral para seguir de cerca las labores de extinción del incendio. «Notre Dame de París es presa de las llamas. Emoción de toda la nación. Un pensamiento para todos los católicos y todos los franceses. Como todos nuestros compatriotas, me entristece ver arder esta parte de nosotros», lamentó el presidente en Twitter. El primer ministro, Édouard Philippe y el titular de Cultura, Franck Riester, le han acompañado.

Una muchedumbre de vecinos y turistas, completamente desolados, se arremolinaban en la plaza del Ayuntamiento de París y en el puente de Saint Michel para ver cómo la catedral, uno de los símbolos de París más queridos, iba siendo consumida por las llamas. Silencio sobrecogedor y lágrimas, que se convirtieron en gritos al ver cómo la aguja del siglo XIII caía sobre el tejado. Las cenizas del templo y algunas pequeñas brasas caían sobre los curiosos, hasta que las fuerzas de seguridad fueron ampliando el perímetro de seguridad que finalmente se extendió a toda la isla de la Cité, donde se encuentra la catedral.

«Una misión particular se ha puesto en marcha para intentar salvar todas las obras de arte que se puedan», ha afirmado Emmanuel Grégoire, primer adjunto a la alcaldesa de París. Los destrozos son, según Grégoire, «colosales» y la prioridad es asegurar todos los alrededores de la catedral para proteger a los turistas y vecinos de los posibles derrumbes, ha dicho a la cadena de televisión BFM. Una sala de crisis se ha instalado en el Ayuntamiento y la fiscalía de París ha abierto una investigación para conocer las causas del incendio, que por el momento no parece haber provocado heridos, según el viceministro de Interior, Laurent Nunez, que también se desplazó al lugar. Según el arquitecto encargado de las obras de restauración, en el momento del incendio ningún obrero se encontraba en el andamio o en el tejado de la catedral.

REACCIONES

Emmanuel Macron - Presidente de Francia.
«Mi pensamiento para todos los católicos y todos los franceses. Triste al ver como arde una parte de nosotros»
Angela Merkel - Canciller de Alemania.
«Duelen ver esas horribles imágenes en un símbolo de Francia y de nuestra cultura europea»
Anne Hidalgo - Alcaldesa de París.
«De nuestro lema sacaremos la fuerza para levantarnos. Fluctuat nec mergitur (batida pero no hundida)»
Vaticano - Declaración oficial.
«Vemos con tristeza el terrible incendio que ha devastado Notre Dame, símbolo del cristianismo en Francia y en el mundo»

Dieciséis estatuas de cobre de 3 metros de altura cada una, que habían sido desmanteladas de la flecha el pasado 11 de abril para ser restauradas, se han salvado de las llamas. Estaba previsto que fueran colocadas de nuevo en 2020. A falta de que las autoridades hagan recuento de lo perdido en el incendio, que será sin duda irreparable, desde el exterior podía observarse cómo las bellísimas vidrieras del templo, tanto las de sus rosetones como las de los laterales, habían prácticamente desaparecido.

Donald Trump, Angela Merkel, Sadiq Khan, Donald Tusk... las condolencias al pueblo francés han llegado de todas partes del mundo. «Notre Dame es nuestro patrimonio común, verla arrasada por las llamas es como una herida. Homenaje a los bomberos que trabajan para apagar el incendio», ha twitteado el expresidente François Hollande. En 2017, 12 millones de personas visitaron el monumento, joya de la arquitectura gótica y situado en pleno corazón de la capital.

Más información:

Temas

Paris