Adriana Lima cuelga las alas

Adriana Lima. /Afp
Adriana Lima. / Afp

Victoria's Secret celebra en Nueva York su polémico desfile, que se emitirá dentro de un mes

AGENCIASNueva York

La empresa de lencería Victoria's Secret ha celebrado este viernes su polémico desfile, criticado por el ideal de belleza que propone, en la ciudad de Nueva York y también en las redes sociales, donde sus modelos dejaron entrever los detalles del evento que será retransmitido en televisión dentro de un mes.

La preparación de los 60 'ángeles' ha llevado varias horas, y hasta 15.000 seguidores de la firma en Instagram vieron entre bambalinas cómo peinaban a Bella Hadid o maquillaban -el equipo de Charlotte Tilbury- a Martha Hunt, ataviadas con batas oscuras de satén. Aunque la estrella de la jornada ha sido Adriana Lima, una de las más veteranas, que ha colgado las alas a sus 37 años, como ya hiciese Alessandra Ambrosio (37) y Giselle Bundchen (38), dejando paso a una nueva generación liderada por las hermanas Hadid y Kendall Jenner. Precisamente, ha sido Gigi Hadid la que, en una conexión en directo en redes sociales, ha confesado que su «secreto» es la «juventud», una característica común entre los 'ángeles'.

Su hermana, Bella, ha despertado preocupación por su delgadez, lo que ha alimentado la polémica en cuanto a la falta de diversidad física que suele rodear a esta pasarela, y que este año ha señalado públicamente la modelo australiana Robin Lawley. Lawley encabeza una petición online, firmada por casi 9.000 personas, en la que pide a Victoria's Secret que elija maniquíes de diferentes tallas, ya que lleva «casi 30 años diciendo a las mujeres que solo hay un tipo de cuerpo bonito». Por su parte, Gigi Hadid, que padece una afección tiroidea y ha sido criticada en el pasado por sus cambios físicos, ha agradecido detrás de escena a sus fans que la hicieran «sentirse bien acerca de este espectáculo».

Arriba, (de izq. a drcha.) Winnie Harlow, Gigi Hadid, Kendall Jenner y Alexina Graham. Abajo, Elsa Hosk y, a la derecha, Bella Hadid. / Agencias

Por la alfombra fucsia de Nueva York esta mañana no han pasado modelos españolas, pero sí la sueca Elsa Hosk, elegida para lucir el sujetador que más miradas atrae: el 'Fantasy', diseñado por Swarovski, recubierto con 2.100 diamantes y con un valor de un millón de dólares. Hosk reveló, además, que iba a llevar un conjunto inspirado en una estrella fugaz, con 125.000 cristales que se reflejarían en los espejos que rodeaban a la pasarela.

El desfile de Victoria's Secret suele generar expectación también por sus actuaciones musicales, protagonizadas en esta ocasión por Shawn Mendes, Rita Ora, Bebe Rexha, Halsey o Kelsea Ballerini, además del dúo The Chainsmokers y la banda de rock The Struts.

Caída de audiencia

Después de trasladarlo el año pasado a China, donde buscaba afianzar el mercado y tuvo problemas con visados de modelos y artistas, este viernes la marca de moda devolvió el 'show' a la misma Gran Manzana de su debut en 1995.

Con el magnetismo de las modelos y los cantantes del momento, y buenas dosis de brillos, plumas y 'glamour', Victoria's Secret busca reencontrarse el próximo 2 de diciembre frente al televisor con una audiencia que se cuenta por millones pero ha decaído en los últimos años. Propiedad de L Brands, que este año cerró la centenaria Henri Bendel, la firma pretende sorprender también a analistas como los de Jefferies, que se preguntan «por qué sigue celebrando el desfile» cuando «los rátings de TV han caído en picado durante años y el consumidor ya no se identifica con las supermodelos».

 

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