Protagonista de un pleito histórico con 51 resoluciones

A Rocío Falcó, condesa de Berantevilla que estuvo casada con el exalcalde de Cáceres Alfonso Díaz de Bustamante, le faltó un día de vida para llevarse la alegría de conocer que le había ganado a la Junta de Extremadura un pleito interminable en torno a la finca 'Valero', que ahora su hermano Fernando ha vendido.

Ella murió el 21 de febrero de 1990, y al día siguiente, el Tribunal Supremo emitió la resolución en la que anulaba el decreto de expropiación de uso -no de propiedad- que la administración autonómica había dictado en junio de 1986, basándose en la Ley de fincas manifiestamente mejorables. Según el Supremo, el Ejecutivo que presidía Juan Carlos Rodríguez Ibarra sí tenía argumentos para decretar la expropiación, pero no demostró fehacientemente que hubiese en la propiedad menos de los seis trabajadores obligados por el PEM (Plan de Explotación y Mejora aprobado en 1981 por el IRYDA, el Instituto Nacional de Reforma y Desarrollo Agrario). Una inspección de la Junta determinó que había cinco empleados, o sea, que faltaba uno, pero según el Supremo, esto no se demostró de forma indubitada.

Su fallo puso punto y final a un pleito histórico, que obligó a distintos tribunales a emitir 51 resoluciones. Fue «el más complejo de los iniciados desde que la región cuenta con Estatuto de Autonomía (1983)», se leía en la información principal del HOY del 23 de febrero de 1990. Era tema de portada, lo mismo que el día antes lo había sido el funeral por Rocío Falcó.