El fallecido por la fiebre Crimea-Congo tras sufrir una picadura de garrapata desolló un jabalí

GRÁFICO: Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo/CC SIMÓN / IRIA ORTEGAGráfico
GRÁFICO: Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo / CC SIMÓN / IRIA ORTEGA

La víctima, de 74 años, murió en Ávila tras una jornada de caza en la localidad pacense Helechosa de los Montes

REDACCIÓN

Un varón de 74 años cuya identidad no ha sido facilitada murió anteayer en el complejo asistencial de Ávila a causa de la fiebre Crimea-Congo, tras picarle una garrapata durante una actividad cinegética en Extremadura, informa Europa Press.

Según explicó ayer la Consejería de Sanidad de Castilla y León, el hombre participó el 24 de julio en una cacería en la localidad pacense de Helechosa de los Montes, que está en una zona conocida por su riqueza cinegética, en particular de especies de caza mayor. Según ha podido saber HOY, durante esa jornada, el hombre ayudó al desollado (retirada de la piel) de un jabalí abatido. Hay que tener en cuenta que en estos animales es más habitual la presencia de estos ácaros transmisores de enfermedades. A la semana siguiente, notó los síntomas –el periodo de incubación de esta patología va de una a dos semanas– y acudió al hospital, donde ingresó. Finalmente murió anteayer.

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En cuanto los médicos sospecharon que podría tratarse de un caso de fiebre hemorrágica Crimea-Congo se pusieron en marcha los protocolos de actuación y coordinación entre las autoridades sanitarias del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y las comunidades autónomas de Castilla y León y Extremadura. Conforme a ese guión preestablecido, se remitieron muestras de sangre del paciente al Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III, que confirmó que se trataba de una infección por el citado virus.

Tras conocer el caso, el SES (Servicio Extremeño de Salud), a través de la dirección general de Salud Pública y de la dirección de Salud del área de Don Benito-Villanueva de la Serena, tomó las medidas oportunas para informar a la población de riesgo y a sus profesionales sanitarios, «y de esta manera evitar en la medida de lo posible nuevas infecciones». Según detalló ayer el SES a este diario, tras detectarse el positivo se puso en alerta a las direcciones de todas las áreas de salud de la región.

Además, como medida preventiva la Junta distribuyó en su momento a la población de riesgo (agricultores, ganaderos o sociedades locales de cazadores, entre otros) información sobre cómo prevenir las picaduras de estos ácaros y el modo de actuar en caso de detectar que ya se ha producido. Hay que tener en cuenta que esta enfermedad, que es endémica en África, Asia y los Balcanes, es de declaración obligatoria.

En abril del año pasado, el Ministerio de Sanidad confirmó la presencia de garrapatas portadoras de este virus en cuatro comunidades autónomas: Extremadura, Madrid y las dos Castillas. En la región se localizaron en Cáceres, Plasencia, Navalmoral de La Mata y Coria.

El primer fallecimiento en Europa Occidental a causa de esta enfermedad se produjo en Ávila. Allí murió a finales de agosto del año 2016 un varón residente en Madrid que sufrió la picadura mientras paseaba por los alrededores de San Juan del Molinillo, su pueblo abulense. Una enfermera que le atendió durante su estancia hospitalaria se contagió, pero superó la enfermedad.

Precisamente para tratar de identificar lo antes posible a algún otro infectado, las autoridades sanitarias de Castilla y León están haciendo un seguimiento a un centenar de personas –la mayoría sanitarios– que tuvieron contacto con el hombre de 74 años fallecido anteayer, informa Efe. En este sentido, hay que recordar que aunque el principal transmisor es una garrapata del género 'Hyalomma', la fiebre hemorrágica Crimea-Congo también puede aparecer por contacto con sangre o fluidos del enfermo.

Expuestos al virus

Sonia Tamames, jefa del servicio de Epidemiología de la Consejería de Sanidad de Castilla y León, explicó ayer que se está elaborando un listado de todas aquellas personas que hayan tenido contacto con el fallecido «desde el momento en el que inició sus síntomas, que es cuando puede producirse la transmisión a sus contactos más directos». También aclaró que ese censo no está cerrado y que todas las personas que permanecen sometidas a seguimiento son de la provincia de Ávila, ya que las que pudieron haber estado expuestas en el entorno en el que se produjo en Extremadura están «fuera del periodo de riesgo», que es de dos semanas.

Según aseguró ayer la consejería de Sanidad castellano-leonesa, los servicios de epidemiología de esa comunidad y de Extremadura están en contacto permanente por si hubiera que establecer vigilancia por posibles contactos.

En cuanto a la prevención de las picaduras por garrapatas, las autoridades sanitarias recuerdan la importancia de usar ropa y calzado adecuados durante las salidas al campo, así como transitar por la parte central de los caminos y utilizar repelentes tanto para las personas como para los animales de compañía. «Además, deben retirarse lo antes posible y de forma adecuada las garrapatas que se puedan haber fijado, preferentemente por profesionales sanitarios», recomiendan desde la Consejería de Sanidad.

 

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