Endesa obliga a retrasar el acuerdo para pedir la prórroga de Almaraz

Vista exterior del la central nuclear de Almaraz./HOY
Vista exterior del la central nuclear de Almaraz. / HOY

La compañía eléctrica insiste en alargar la actividad de la central nuclear más allá de los 7,4 años que defienden Iberdrola y Naturgy

REDACCIÓN / AGENCIASMérida / Badajoz

Las diferencias entre Endesa e Iberdrola y Naturgy han aplazado de nuevo el futuro sobre la central nuclear de Almaraz a una nueva reunión para el próximo martes, día 19, a menos de dos semanas de que expire la fecha límite del 31 de marzo para que las propietarias soliciten la renovación de la licencia para la planta.

Las tres eléctricas, como socios en Almaraz, se sentaron de nuevo con esa petición de ampliación para el funcionamiento de los dos reactores de la central extremeña sobre la mesa.

El permiso de conexión de la central caduca en abril de 2020 y el próximo 31 de marzo es la fecha marcada en 'rojo' para tomar la decisión al respecto, bajo la amenaza para las energéticas de enfrentarse a una sanción.

Se llegaba a esta reunión con el protocolo firmado por las compañías con Enresa, después de que ayer por la mañana Endesa pusiera su rúbrica tras recibir el lunes el visto bueno de su consejo de administración.

Sin embargo, la cita entre las tres 'grandes' eléctricas del país, que comparten la propiedad de Almaraz –Iberdrola (53%), Endesa (36%) y Naturgy (11%)–, volvió a tener como resultado un nuevo desacuerdo entre ellas.

Fuentes del sector indicaron a Europa Press que Endesa no aceptó la propuesta de Iberdrola y Naturgy y mostró su deseo de incluir una cláusula que le permita desistir en un futuro. Además, se puso sobre la mesa un plan de negocio para llegar a los 7,4 años de ampliación de vida útil que permitiría cubrir las inversiones necesarias, señalaron.

Diversas fuentes aseguraron a HOY que Iberdrola y Naturgy pretenden pedir la prórroga por esos 7,4 años, mientras que Endesa no renuncia a alcanzar los diez. La causa es que esta última eléctrica amortiza sus activos nucleares a los 50 años de vida útil, con un impacto en sus resultados si se recorta este periodo, mientras que Iberdrola y Naturgy lo hacen a los 40 años.

Sin embargo, fuentes de Endesa, que «exigió» que hubiera un acta de la reunión de este martes, negaron que pretenda ampliar su vida útil hasta los diez años. Además, subrayaron que no firmarán un acuerdo «con trampas».

Según la 'hoja de ruta' acordada con el Gobierno dentro del plan de cierre escalonado de las centrales españolas, el reactor Almaraz I se parará no antes de 2027, mientras que el segundo de sus reactores lo haría un año después.

Esto supone que los dueños de la central cacereña pedirán 7,4 años, a contar desde la fecha de abril de 2020 en que expira la licencia, para el primer reactor y 8,3 años para el segundo.

Las discrepancias entre las tres grandes eléctricas respecto a las nucleares surgieron en cómo afrontar su cierre. Mientras que Iberdrola y Naturgy defendían no alargar su vida útil más allá de los 40 años, Endesa apostaba por ir más a largo plazo. No obstante, las compañías acordaron a finales de enero un cierre ordenado para las nucleares entre ese horizonte de 2025 y 2035.

El Gobierno remitió el pasado 22 de febrero a Bruselas su borrador de Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Pniec), en el que prevé que en 2030 todavía haya operativos en el 'mix' eléctrico español algo más de tres gigavatios (GW) de origen nuclear y un cierre ordenado de estas plantas por orden cronológico. No obstante, Endesa no quiere que el calendario de fechas de cierre para los distintos reactores sean algo definitivo, sino que considera que debe ser «flexible y orientativo». Es decir, que de alguna manera se deje una puerta abierta a la posibilidad de que, si es preciso en el futuro, se alargue la actividad de Almaraz en el caso concreto de la central extremeña más allá de 2027 y 2028.

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En este sentido, en la última conferencia con analistas para presentar resultados de 2018, el consejero delegado de Endesa, José Bogas, ya afirmó que la energética estaba alineada con el plan nacional como 'hoja de ruta' hasta 2030 en el camino hacia la transición energética, aunque consideró que debía ser «indicativo».

Exigentes

Mientras tanto en Extremadura, el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, abogó ayer por «ser exigentes con la transición» hasta el cierre de Almaraz, ya que «si todos hacen bien las cosas en la comarca de Campo Arañuelo habrá más trabajo después».

«Si todos hacemos bien las cosas en el Campo Arañuelo habrá más trabajo después de esa fecha que el que hay antes», aseguró el presidente extremeño, quien consideró que «esto se hace consiguiendo la industrialización de la zona de manera que haya muchos proyectos energéticos e industriales que es lo que tenemos que hacer y a lo que yo me voy a dedicar en cuerpo y alma».

A este respecto, Vara resaltó que «las cifras que se han manejado de finales del 2027 y del 2028» para el cierre de la central supondrían «un escenario a partir de hoy de entre nueve y diez años», algo que, a su juicio, «es un tiempo para poder construir».

«Que nos hubiera gustado a todos que hubiera ido a los 10 años, bien, pero hay ahora mismo un compromiso de desnuclearización de la energía en España hasta año 2035», recordó Vara en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno.

Asimismo, el portavoz del PSOE en la Asamblea, Valentín García, defendió que hay un plazo suficiente para concebir alternativas hasta el cierre de la central nuclear, mientras que la portavoz de PP, Cristina Teniente, afeó que se ha perdido tiempo.

El portavoz de Podemos, Álvaro Jaén, invitó a ver el cierre de Almaraz no como un drama sino como una oportunidad y la portavoz de Ciudadanos, Victoria Domínguez, confió en que el tema vaya decayendo al prorrogarse la vida útil, recoge Efe.

Riesgo

La plataforma de afectados por las emisiones de radiactividad la central nuclear de Almaraz reclamaron el cierre de esta instalación «ante el riesgo para la salud» de los habitantes en las comarcas cercanas.

En una nota, pidió que se puedan conocer en tiempo real los niveles de radiactividad en puntos del entorno de Almaraz «de modo contrastable» y afirmó que esto «pondrá en evidencia las emisiones radiactivas de la planta nuclear».

Finalmente, Ecologistas en Acción de Extremadura expresó su indignación ante el hecho de que la movilización a favor de la continuidad de la actividad de la central se celebrara el día en el que se cumplían ocho años del accidente nuclear de Fukushima (Japón), que fue el lunes pasado.

El colectivo afirmó que la manifestación que tuvo lugar por las calles de Almaraz «constituye una total falta de consideración hacia las víctimas mortales producidas en la tragedia» que tuvo lugar el 11 de marzo del 2011.